Murió "El Saltarín de Madruga"
Un homenaje sentido a quién, desde lo más hondo de la cubanía, le puso voz y alegría al punto cubano:

Sepultado en La Habana El Príncipe del Punto Cubano
Por Fefita Gutiérrez Ferrer
Una verdadera manifestación de duelo y poesía constituyó el sepelio de Bruno Rigoberto Rizo Maldonado, El Saltarín de Madruga, cuyo entierro tuvo lugar hoy a las 9:00 am. Amigos, admiradores, poetas, repentistas, familiares, vecinos, amantes de la espinela y pueblo en general acompañaron el féretro hasta la necrópolis del municipio, donde los improvisadores cubanos cumplieron la tradición de despedir con décimas a quien en vida fuera decimista. Le cantaron una espinela al humorista de diez versos que pasó a la historia inmortal de la cultura de esta Isla como El Príncipe del Punto Cubano.
Con la desaparición física de tan valioso artista -cuyo deceso ocurrió en la mañana de ayer, víctima de un paro respiratorio, a la edad de 92 años- la espinela cubana perdió a uno de sus grandes exponentes, principalmente de la improvisación humorística, sección que durante muchos años compartió con el también desaparecido bardo Chanito Isidrón. Trabajó en programas televisivos como El Guateque de Apolonio, Meridiano Campesino, Tierra Cubana y Palmas y Cañas. También en diversas emisoras, entre ellas la COCO.
El Saltarín nació el 6 de octubre de 1917 en la Finca La Reglita de este municipio habanero en el seno de una humilde familia campesina. El triunfo de la Revolución cambió su vida sumándose al proceso.
Muchas veces le escuché recordar con orgullo el encuentro poético que sostuvo en el Campamento Rebelde en Jobo Rosado, fundado por el Comandante Camilo Cienfuegos, cuando el Héroe de Yaguajay, lo abrazó y lo cargó emocionado.
Con su donaire de gente sencilla, alegre, jocoso y jaranero lo recordaremos siempre. Fui a verlo cuando cumplió 90 años. Siempre el mismo saludo:¡Qué cuenta mi décima a correr del lápiz- era su modo peculiar de identicar mi labor- y sin darme tiempo, respondió con esta cuarteta “En este día tan grato/ me sobra el pecho y la voz/y, si lo quiere dios/habrá Saltarín para rato.
Rizo nos dejó su optimismo, amor a la vida, el singular estilo en la forma de hacer versos y la inmensidad de su trayectoria poética, con el compromiso de perpetuar el legado de su existencia al repentismo cubano.
Foto Bruno Rigoberto Rizo Maldonado, El Saltarín de
Madruga en su 90 aniversario / Patricia Tapanes
http://www.elhabanero.cubaweb.cu/2009/noviembre/nro2719_nov09/cult_09nov489.html
Véase además http://www.angerona.cult.cu/madruga/Personalidades%20Madrugueras/rigoberto%20rizo.htm
http://www.diversarima.cult.cu/Biblioteca/Biografías/tabid/66/Default.aspx?PageContentID=43

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