De Temas y temas
Por Rosa C. Báez
Con justo reclamo, los organizadores del Último Jueves de ayer, nos preguntan sobre el excelente programa presentado y nuestras opiniones.
Como novata en la experiencia, pues mis achaques y lejanía me mantienen un tanto alejada del ámbito cultural de la Capital, me dirigí con grandes expectativas al evento teórico, y, sobre todo, con la esperanza de adquirir la revista dedicada a estos temas.
Una mesa experimentada y de “amplio espectro” anunciaba una visión panorámica del asunto a tratar: Andrés Mir, del Proyecto Esquife; Juan Fernández, Asesor del MIC; Rafael de la Osa, Director de Cubarte y Desiderio Navarro, director de la Revista Criterios, prometían proveer un interesante campo para el debate.
Creo, en mi modesto entender, que falto un guión más ajustado al tema, con ejemplos más abundantes de la influencia de Internet en la Cultura Nacional, como fue el caso de la exposición de Rafael, que nos dio avances de cómo se está trabajando en un proyecto conjunto con las bibliotecas del país; de cómo las instancias municipales se están preparando para la “masivización” de Internet: -sabemos que hace muchos años que el Ministerio de Cultura y de hecho, Cubarte, están trabajando en este sentido-; de cómo se está trabajando en la digitalización del patrimonio bibliográfico nacional; de la existencia de páginas culturales en casi todos los municipios del país, etc.
Pudo haberse hablado de la excelente galería web de museos que patrocina en las 3w el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural; de la ya consagrada Cuba Literaria, con su excelente Diccionario de autores y su promoción de actividades; de la necesidad de que los escritores cubanos amplíen y fortalezcan su presencia en la web a través de bitácoras personales y, sobre todo, de la necesidad de impregnarnos con la idea que nuestra visón de Internet debe ir imbuida de la necesidad de que sea, en Cuba, visto desde el punto de vista de su utilidad social.
Si de Bloqueo hablamos –porque es insoslayable hablar de bloqueo cuando de Internet en Cuba se trata-, creo mucho más aclaratoria la participación de Ernesto Escobar, que con datos concretos explicó los gastos que significan para el Ministerio de Cultura poder entregar ese poco que algunos demeritan y les parece insuficiente: hubiera sido muy bueno que el asesor del MIC explicara el por qué de la necesidad de la Intranet en el ámbito nacional, y con qué recursos contamos en la actualidad y cuánto podríamos esperar, los que nos movemos en el ámbito cultural, de un posible enlace a la red de cables coaxiales, sea vía Venezuela, sea vía Estados Unidos.
En sentido general, se insistió en el peligro de Internet más en plan de clases de un joven club que de diálogo entre personas que se mueven en el ámbito de la cultura y que creo lo suficientemente enteradas del hecho para no buscar sus respuestas en la Wikipedia o la Encarta. Considero, de hecho, excesivo el tiempo invertido en el tema cuando tanto pudiera haberse dicho teniendo en cuenta que cuatro conocedores de la cultura y/o las posibilidades reales de Internet en el país debían dividirse el corto espacio de 60 minutos.
Propuestas de trabajo conjunto, experiencias recogidas en el uso de Internet, como las del Centro Pablo, el propio Proyecto Esquife, eventos como Informática en la Cultura o Cultura y Desarrollo hubieran sido bienvenidas no sólo por quiénes ya lo conocemos si no por algunos extranjeros presentes, incluso por los que fueron “llevados” para croniquear el show de la vedette, que así hubieran conocido qué se hace realmente en la cultura cubana –porque se ha hecho, evidentemente, si no baste poner en google dos c c, y no precisamente cubanas calientes, si no Cultura Comunitaria o Casas de Cultura-, ahí, tal vez, empecemos a aprender qué es y qué ha sido Internet para la Cultura Cubana.
Luego, desdichadamente debemos volver a ello, lo que pudo ser enjundioso debate, aclaración de temas, se convirtió en, para algunos, la defensa de sus principios, para otros en la demostración de la carencia de ellos.
Por lo menos, en lo que a esta redactora concierne, creo que no es con miedo que se debe esperar esa posible masividad en el acceso a las “autopistas de la información” por más que estemos transitando apenas por caminos vecinales… en nosotros, cubanos revolucionarios, está la posibilidad de dar a esta magnífica herramienta que es Internet, su justo valor, a partir del presente y del futuro, y dejando, finalmente de una vez atrás, el pasado. Que ya suficientes catarsis se han hecho.
Del final, que le cuenten otros porque al regresar el micrófono a la mesa, me vi en la necesidad de marcharme, finalmente, sólo quedaban 15 minutos…
Los dejo con otra visión del Evento, para complementar las opiniones de esta modesta redactora:
“Último jueves de Temas” o “Yo estaba allí, no quiero invento” / Jorge Sariol en
http://horaenpunto.blogcip.cu/2009/10/30/temas-de-un-jueves/
y con algunas de las páginas web que pudieran avalar más que cualquiera de mis palabras, qué ha significado Internet para la Cultura Nacional.
http://www.directoriocultural.cult.cu/publico/default.php?m=5
http://www.galeriacubarte.cult.cu/

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