Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

El Blog de la Polilla Cubana
para compartir contigo noticias de Cuba y del mundo

Categoría: Sociedad cubana

07/09/2008 GMT 1

Sin chantajes ni condiciones

polillabaez @ 06:19

1886 veces lo diremos: ¡¡Cuba no admitirá presiones ni chantajes, por más encubiertos que estos sean!!

Cuba no será nunca objeto de ningún solapado chantaje; Cuba agradece la ayuda solidaria, la mano amiga que se tiende, pero nunca permitirá el condicionamiento yanquee, nunca el ingerencismo disfrazado de caridad.

¿Hacen falta los americanos para evaluar los daños que desde prácticamente horas después de pasado el huracán, Cuba comenzó a restañar??  ¡¡Vamos, señores imperialistas, pecan ustedes de ingenuos!!

¡¡Cuba es un pueblo que trabaja codo con codo para recuperarse!!




Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

En respuesta a una nota oficial de gobierno norteamericano emitida a raíz del paso del huracán Gustav por la Isla, el MINREX aclara que Cuba no necesita la asistencia de un grupo de evaluación humanitaria para valorar los daños y necesidades:

El pasado miércoles 3 de septiembre, a las 4:45 p.m., el secretario asistente de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, entregó al Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington la Nota Verbal No. 646, en la que plantea «su más profundo pesar por la destrucción causada por el huracán Gustav» y afirma que los Estados Unidos estarían preparados para ofrecer al pueblo de Cuba «ayuda humanitaria inmediata e inicial de suministros de auxilio a través de una organización apropiada de ayuda internacional».

Una Nota idéntica fue enviada con posterioridad al Ministerio de Relaciones Exteriores por la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.

En dicha Nota, el gobierno estadounidense solicita además al Gobierno cubano que «permita que un grupo de evaluación humanitaria visite Cuba para inspeccionar las áreas afectadas y evaluar adecuadamente los daños».

El sábado 6 de septiembre, a las 8:55 a.m., el Ministerio de Relaciones Exteriores transmitió al Departamento de Estado, a través de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, y simultáneamente a la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, su Nota No. 1866 en la que agradece las expresiones de pesar del Gobierno de los Estados Unidos por la destrucción causada en nuestro país por el huracán Gustav.

Dicha Nota señala también que Cuba no necesita la asistencia de un grupo de evaluación humanitaria para valorar los daños y necesidades pues cuenta con los especialistas suficientes, los cuales prácticamente han concluido dicha labor.

La Nota del Ministerio de Relaciones Exteriores expresa además que si el Gobierno de los Estados Unidos tiene una real voluntad de cooperar con el pueblo cubano ante la tragedia del huracán, se le solicita que permita la venta a Cuba de materiales indispensables y suspenda las restricciones que impiden a las compañías norteamericanas ofrecer créditos comerciales privados a nuestro país para comprar alimentos en los Estados Unidos.

En ese país se ha desatado en las últimas horas un amplio debate público acerca de la posición que debería adoptar su gobierno ante los severos daños causados por el huracán Gustav en Cuba.

En la tarde del 4 de septiembre, el candidato presidencial demócrata, Barack Obama, solicitó una suspensión, por no menos de 90 días, de las restricciones a los viajes y al envío de remesas y ayuda a sus familiares en Cuba por parte de los cubanos residentes en los Estados Unidos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores considera que las restricciones a los viajes y remesas de los residentes en los Estados Unidos de origen cubano nunca debieron aplicarse. No es Cuba sino los Estados Unidos quien priva de ese derecho a las personas de origen cubano.

Si por razones humanitarias se restablecieran esos derechos a los cubanos, no habría forma de explicar que se mantuviera dicha prohibición, igualmente injusta y discriminatoria, para los ciudadanos estadounidenses.

Hoy, cuando el oriente del país ya está en alerta ciclónica ante la amenaza del huracán Ike, tan poderoso como el Gustav, Cuba reafirma que, en realidad, lo único correcto, ético, apegado al Derecho Internacional y a la voluntad casi unánime de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sería eliminar total y definitivamente el férreo y cruel bloqueo económico, comercial y financiero aplicado durante casi medio siglo contra nuestra Patria, que incluye la persecución de las operaciones comerciales y financieras cubanas en terceros países y que, según cálculos conservadores, provoca anualmente daños superiores a los producidos por el huracán Gustav.

Ministerio de Relaciones Exteriores

6 de septiembre de 2008


06/09/2008 GMT 1

Mérito en la educación cubana, por Noel Manzanares Blanco

polillabaez @ 07:18

Por estos días del año pasado, escribí “Matices de la educación en Cuba” (www.cubasocialista.cu 01/09/2007) cuyo texto considero con vigencia, tanto más si se complementa con la información ofrecida por Ena Elsa Velázquez Cobiella, Ministra de Educación en la mayor de las Antillas, en conferencia de prensa previa al inicio del curso escolar 2008-2009 reconocida por Margarita Barrio en “Cuba lista para iniciar el curso escolar el próximo 1ro. de septiembre” (www.juventudrebelde.cu 27/08/2008).

En esencia, he sostenido que si la dinámica de la Revolución Cubana se hubiera limitado al entorno de la educación institucionalizada, eso solo la avalaría para ocupar un lugar destacado a escala universal. Para corroborarlo, bastaría una mirada a los resultados tangibles en las Ciencias Informáticas y la Biotecnología.
A juzgar por lo que he podido compilar, es necesario fijar la vista en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) ubicada en la capital cubana, cuyo surgimiento quedó asociado a una reunión de la Batalla de Ideas efectuada el 23 de marzo del 2002, en la cual el compañero Fidel Castro argumentó cómo ella podría convertirse en una potente fuerza científica y económica para el desarrollo acelerado del país.

A esta altura, demuestra la pertinencia de la UCI el hecho de que su principal prioridad sea el desarrollo de programas de computación destinados al sistema de salud, la educación y el Polo Científico, entre otras áreas. Su introducción permite que nuestros médicos puedan hacer un uso más eficaz de las imágenes que aportan los equipos de diagnósticos de alta tecnología que se están instalado o en vía de instalación en los hospitales del país –por citar un ejemplo.

Así, la UCI se ha convertido en centro de referencia para la industria nacional del software, con productos de altísima calidad, afincada en un modelo de universidad productiva que integra el talento y el conocimiento de esta rama en toda la nación, e incluye a los estudiantes de los Politécnicos de Informática. Su eco se extiende a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), con toda una enhorabuena acompañante.

Quizás lo que continúa ilustre inequívocamente la validez y viabilidad de la UCI: el crecimiento de sus exportaciones de software y de una amplia gama de servicios informáticos que incluyen soluciones tecnológicas integrales (contemplan la integración de hardware y software, la instalación del producto, el adiestramiento de especialistas y las operaciones de postventa), ha aportado ingresos superiores a lo que ha costado la inversión de esta institución científica –según testimonio del Doctor Melchor Gil Morel, Rector de esa Casa de Altos Estudios.

Respecto a la Biotecnología, Cuba labora en la creación de una vacuna terapéutica contra el virus del papiloma humano, al cual se vincula prácticamente al 100 % de los cánceres del cuello uterino en todo el mundo; al tiempo que científicos del patio trabajan en la confección de un gel para el tratamiento de las lesiones a nivel de cuello del útero.

Asimismo, gracias a la Biotecnología autóctona –industria vedada incluso a equis países desarrollados-, Cuba cuenta con más de 20 bio-fármacos incorporados al sistema nacional de salud, vacunas novedosas con tecnología propia, acceso de la población a productos de última generación (interferones, anticuerpos monoclonales…–todo al alcance de quien lo requiera, sin discriminación por concepto de ideología). Además, se labora en aras de una vacuna contra el SIDA, cuyos resultados parciales son prometedores; sin descartar la exportación de rublos de esta rama a más de 50 países.

Según el Doctor Luis Herrera, Director del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, se dan pasos positivos en aras de una vacuna contra el dengue, y en la identificación de productos que pueden inhibir la multiplicación del virus; mientras que en este 2008 queda el registro sanitario de una vacuna pentavalente líquida, con cinco componentes elaborados en la nación cubana.

Puntualmente, como base de estas y otras realizaciones biotecnológicas, Cuba cuenta con 52 instituciones que integran unos 12 mil trabajadores, de ellos 7 mil científicos.

También, destaca lo siguiente: cuanto hemos logrado en esta rama no es resultado de la competencia de mercado entre estos centros, pues en el marco del predominio de las relaciones de producción capitalistas es muy difícil alcanzar tales éxitos. Cuanto hemos obtenido es consecuencia de la cooperación entre las instituciones vinculadas a la ciencia al servicio del bien humano, las que investigan, producen, exportan y revierten parte de sus ingresos, amén de que sus proyectos no son simples gastos presupuestados, sino inversiones con estudios de impacto económico y tasas de retorno esperadas –certificado por Osvaldo Martínez, Presidente de la Comisión Económica del Parlamento de la nación.

Ahora me viene a la memoria la certeza de nuestro Comandante en Jefe en la primera graduación de la Escuela Latinoamericana de Medicina, efectuada en La Habana el 20 de agosto de 2005, cuando expresó: “... el capital humano puede más que el capital financiero. Capital humano implica no solo conocimientos, sino también y muy esencialmente conciencia, ética, solidaridad, sentimientos verdaderamente humanos, espíritu de sacrificio, heroísmo, y la capacidad de hacer mucho con muy poco”.

He aquí milagros terrenales de la Revolución que vio la luz en nuestro Caimán Verde hace casi medio siglo. He aquí prueba fehaciente del Mérito en la educación cubana.

Ya empezó la manipulación con la ayuda a Cuba, por Norelys Morales Aguilera

polillabaez @ 06:03

Como es evidente, lo que se espera de la ¨disidencia¨ cubana son argumentos y pretextos para que Washington continúe su política agresiva contra Cuba. Si usted lee este cable de EFE de hoy viernes a quizás piense ¨lo despiadado¨ que es el Gobierno cubano y lo magnánimo que es el de Estados Unidos.

No insultaré la inteligencia de ningún lector repitiendo lo que escribí ayer. Hoy solo recuerdo que lo que las autoridades de Estados Unidos llaman ¨ayuda humanitaria¨ es subvencionar a sus marionetas en Cuba. Si no me cree, pregúntese ¿qué hacen los diplomáticos norteamericanos en La Habana trayéndole dinero a sus disidentes?.

El Gobierno de Estados Unidos anunció ayer que está dispuesto a permitir el envío de ayuda humanitaria a los damnificados por el huracán «Gustav» en Cuba, pero sólo a través de organizaciones no gubernamentales.

Una portavoz del Departamento de Estado, Sara Mangiaracina, anunció a Efe que la Casa Blanca informó este miércoles a La Habana de que «estamos preparados para proveer asistencia humanitaria inmediata».

Precisamente ayer, los disidentes Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca pidieron a los presidentes George Bush y Raúl Castro que permitan a los emigrados en EE.UU. enviar ayuda humanitaria a sus familiares. "Los afectados «necesitan que se dejen a un lado los odios»", dijeron en una carta abierta a Raúl Castro.

España enviará hoy un avión con 15 toneladas de material humanitario, informaron ayer fuentes diplomáticas en la capital cubana. [Ver foto]


03/09/2008 GMT 1

Un golpe nuclear, Reflexiones del compañero Fidel

polillabaez @ 22:47
El líder de la Revolución Cubana reflexiona sobre el panorama desolador que dejó el huracán Gustav a su paso por el municipio especial de la Isla de la Juventud, Pinar del Río y La Habana, y destacó que solo de nuestro esfuerzo y trabajo podrán salir los recursos necesarios para la recuperación de los territorios afectados:

No exagero. Es la expresión más generalizada de muchos compatriotas. Es la impresión del Jefe del Estado Mayor General de las FAR, Álvaro López Miera, un militar experimentado, cuando vio en la Isla de la Juventud las torres de acero retorcidas, las casas convertidas en ruinas y la destrucción por todas partes.

“Ha sido un duro golpe, no podía siquiera imaginarlo”, dijo con voz desgastada por el esfuerzo, pero firme y resuelta, Ana Isa Delgado, Secretaria del Partido y Presidenta del Consejo de Defensa del importante municipio. “¡Es lo nunca visto en los casi 50 años que vivo aquí!”, exclamó un vecino con asombro. Un joven soldado, que descendía de un carro anfibio, gritó: “¡Demostraremos que estamos dispuestos a dar la vida por el pueblo!”

En Herradura, el General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, al observarlo todo convertido en ruinas, mirando a su alrededor, compartía su asombro y admiración por la valentía de la población, y expresó: “Esto es ver una explosión nuclear.” Él estuvo cerca de verla en el Suroeste de Angola, si los racistas surafricanos hubieran decidido lanzar contra las tropas cubanoangolanas una de las siete bombas que el gobierno de Estados Unidos les suministró. Era, sin embargo, un riesgo calculado y las tácticas más convenientes fueron adoptadas.

Junto a Polo estaba Olga Lidia Tapia, primera secretaria del Partido y Jefa del Consejo de Defensa de la provincia, sin dudar un segundo de los frutos del esfuerzo y la determinación de sus compatriotas.

Con toda franqueza me atrevo a decir que las fotos y vistas fílmicas de lo que transmitían el domingo por la televisión nacional me recordaban la desolación que vi cuando visité Hiroshima, que fue víctima del ataque con la primera bomba atómica en agosto de 1945.

No en balde se afirma que un huracán despliega una enorme energía, tal vez equivalente a miles de armas nucleares como aquellas que fueron lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Valdría la pena que algún físico o matemático cubano hiciera los cálculos pertinentes y lo expusiera de forma comprensible.

Ahora la batalla es alimentar a las víctimas del huracán. La dificultad no está en restablecer cuanto antes la electricidad. El problema en Isla de la Juventud es que, de 16 panaderías, todas con horno eléctrico y equipo electrógeno, sólo dos podían funcionar de inmediato; las edificaciones habían sido afectadas. Necesitaban recibir pan o galletas. Las cifras de tejas y materiales necesarios en este momento para las viviendas son elevadísimas. En la Isla de la Juventud hay mar de por medio. No basta con cargar camiones de alimentos y materiales para hacerlos llegar directamente.

Nuestras Fuerzas Armadas han enviado personal especializado en aeródromos y transporte aéreo y terrestre. De día y de noche, auxiliados por grupos electrógenos, los aviones pueden aterrizar en el aeropuerto de la Isla. Tienen la misión de librar su batalla por la población sin derroche alguno de recursos. Con el mismo espíritu actuarán en los lugares arrasados de Pinar del Río. Todos los organismos tienen sus tareas asignadas, todos son importantes. Pero los bienes no salen de la nada. Compartir implica sacrificios. No nos demos el lujo de olvidarlo dentro de unos días.

El hecho adverso debe servir para trabajar con más eficiencia cada día y el empleo justo y racional de cada gramo de material. Tenemos que luchar contra nuestras superficialidades y egoísmos. Cien millones de dólares significan sólo nueve dólares por habitante, y necesitamos mucho más. Necesitamos 30 veces, 40 veces esa cifra sólo para paliar nuestras necesidades más elementales. Tal esfuerzo debe salir del trabajo del pueblo. Nadie lo puede hacer por nosotros.

Es evidente que nuestra capacidad de divulgación se ha multiplicado y nuestra población, que sabe leer y escribir posee además elevados niveles de escolaridad.

Kcho, el pintor, se había trasladado por aire a la Isla de la Juventud, el pedazo de Cuba que lo vio nacer y nos hizo llegar una carta sobre la alta moral de los pineros. Selecciono párrafos de la misma:

“Querido Fidel:

“Me pareció importante, desde que llegué a la Isla y pude ver con mis propios ojos y sentir con mi cuerpo todo lo que estaba pasando, ponerme en contacto con Richard para que usted conociera la terrible situación que estaba aconteciendo en el Municipio Especial.

“No tengo palabras para expresar la realidad de lo que vi ayer en la Isla de la Juventud. En mis 38 años no había visto nada parecido y las personas con las que he hablado en mi territorio no habían visto nada peor, pero increíblemente tienen aún la moral por el cielo... muchos han perdido sus casas, y casi todos tienen sus pertenencias, camas, colchones, televisores, refrigeradores, etc., destruidos; la mayor parte de la población está en esa situación; se calcula que de las 25 000 viviendas que hay en la Isla —todavía en estos momentos no es la cifra definitiva— unas 20 000 están afectadas de alguna forma, y de esas 20 000, unas 10 000 están sin cobertura o destruidas totalmente.”

“...la brigada de 52 linieros camagüeyanos estuvo trabajando hasta las 3 de la mañana y hoy comenzaron de nuevo a las 6:30 a.m. con tremenda disposición; están esperando a un grupo de 60 y tantos de Holguín...”

“...existen todavía muchos problemas, como por ejemplo viviendas destruidas por el huracán Michelle en 2001, esperando resolverse.

“Hay problemas serios con la alimentación... Actualmente la Isla es como una prisión, por la insularidad, aunque ya se han restablecido los vuelos... El dinero no tiene ningún valor, no hay qué comprar ni dónde comprar nada.”

“La solidaridad humana está siendo el arma más importante en este momento. La moral está alta pero eso no va a ser eterno; en los próximos días va a haber que dar solución a algunas cosas. En la medida en que se vaya restableciendo el servicio eléctrico, crear puntos de información donde las personas se puedan reunir para saber lo que está pasando en el país y en el Municipio, o aunque sea a oír música, a pasar el tiempo en colectivo.”

“Actualmente el territorio ‘es un teatro de operaciones militares en una tregua’, con la gente todavía alegre porque salvaron sus vidas, no pensando todavía mucho en la pérdida de sus pertenencias, tratando de salvar lo que les quedó, viendo cómo se ajustan a esa nueva condición, pero con el transcurso de los días la moral de la gente puede decaer y llegar a la depresión.”

“...las condiciones del hospital son infrahumanas y sólo la voluntad y la convicción de hombres y mujeres revolucionarios hacen que funcione.

“El pinero es revolucionario y combativo, y allí está todo el mundo (pacientes, familiares, equipo médico) trabajando muy intensamente. Ya están en la capital, desde ayer a las 4 de la tarde aproximadamente, los 32 pacientes de hemodiálisis, con un acompañante y enfermeras, que llevaban 48 horas sin el tratamiento y se encontraban en buenas condiciones.

“El pinero sigue con su moral alta y feliz del trabajo de los organismos responsables y de que no ha habido una sola pérdida de vida humana ni en Pinar del Río ni en la Isla ni en Matanzas.”

“Yo creo que para volver la Isla a lo que era antes va a haber que invertir mucho tiempo de trabajo y muchos recursos, como si fuera una provincia, porque ahora todo está devastado.”

Con su carta, envía fotos elocuentes de la desolación; en el sobre, la silueta de la Isla de la Juventud y en ella ondeando una bandera cubana.

Los excelentes pintores que solían acompañar nuestras batallas de ideas pueden dejar constancia del episodio vivido y alentar a nuestro pueblo en su épica lucha.

Orfilio Peláez nos hablaba en Granma de un huracán ocurrido en 1846 con récord de presión mínima de 916 hectopascales, registrado por un equipo. Eso ocurrió hace 162 años, cuando no había radio, televisión, cine, Internet y otros muchos medios de comunicación, que a veces chocan unos contra otros, creando caos en las mentes.

En aquel tiempo la población de Cuba era por lo menos 12 veces menor. Con trabajo esclavo y semiesclavo, el país exportaba la mayor cantidad de azúcar y también de café durante una parte considerable de ese siglo. No existía la jubilación, el promedio de vida era muy inferior, y no se conocían casi las enfermedades de la edad madura, o la educación masiva, que tantos brazos e inteligencias demandan para su desarrollo. Los recursos naturales abundaban. Los huracanes, aunque influían mucho, no significaban una catástrofe nacional. De los cambios climáticos, bien distantes, ni siquiera se hablaba.

En el Granma de hoy martes, el propio periodista nos relata las proezas de nuestro pueblo en su batalla por la recuperación y los frutos del esfuerzo de los últimos años. Rubiera, el científico, por su parte, en el recorrido por Pinar del Río observaba minuciosamente, entre las ruinas de la instalación del Instituto de Meteorología en Paso Real de San Diego, el equipo de medir la velocidad de los vientos que marcaba 340 kilómetros de velocidad cuando fue destruido por fuertes ráfagas. Se anuncia que hoy hablará en la Mesa Redonda. Él sostiene teorías que explican lo ocurrido. Juan Varela, por otra parte, habló de los destrozos ocasionados en la mayor empresa de cultivos varios en Güira de Melena, de la provincia de La Habana, que debía producir este año alrededor de 140 000 toneladas de viandas, granos y hortalizas. Las pérdidas, a mi juicio, a precios internacionales, en horas de trabajo, productos alimenticios, equipos de cultivo y riego, combustibles y otros gastos, son millonarias en esa sola empresa.

Lo más impactante, sin embargo, por el drama humano que les correspondió abordar, fue la información suscrita por el periodista Alfonso Nacianceno y el fotógrafo Juvenal Balán: la odisea vivida por los cinco tripulantes del Langostero 100 de Batabanó, provincia de La Habana. Habían recibido la orden de regresar a puerto como todos los barcos pesqueros, a su debido tiempo. Por azar se retrasaron. Desde el sábado se perdió con ellos la comunicación cuando el huracán avanzaba rápidamente. Dos veces había dicho en reflexiones previas: “¡Suerte que tenemos una revolución! Ningún ciudadano quedará abandonado a su suerte.”

Supe sobre la incomunicación con el langostero el mismo sábado, casi a medianoche. Raúl me había dado noticias de lo que sucedía; confiaba en la experiencia de los pescadores para lidiar con tormentas y ciclones. Me dijo que enviaría al amanecer los medios necesarios para localizarlos. Tan pronto amainó el tiempo comenzó la búsqueda, que llegó a reunir 36 embarcaciones, tres helicópteros y dos aviones durante casi dos días. Del barco no se veía ni rastro; encontraron sin embargo a los náufragos. Lo que cuentan es increíble; los que conocen bien el mar saben lo que significa estar interminables horas agarrados a un remo y después a una boya.

El milagro revolucionario se produjo, y los pescadores fueron rescatados.

No nos dejemos arrastrar por las ilusiones. Este huracán nos deja cien mil viviendas golpeadas en mayor o menor grado y pérdida casi total de artículos necesarios después de la tragedia, como explica en su carta Kcho.

¿Cuántas viviendas anticiclónicas, seguras, necesita Cuba? No menos de 1,5 millones de ellas para 3,5 millones de familias totales. Saquemos la cuenta del costo internacional de tales inversiones, que se corresponde con los datos que se manejan en el mundo.

Una familia en Europa debe pagar por lo menos 100 mil dólares, más intereses, por los cuales aportan 700 dólares mensuales de sus ingresos durante 15 años. Diez mil millones de dólares es el costo aproximado de cien mil casas para familias medias en los países desarrollados, que son los que determinan los precios de los productos industriales y alimenticios en el mundo. Habría que añadirle el costo de las instalaciones sociales afectadas que deben ser reconstruidas, las demás instalaciones económicas, más las requeridas para el desarrollo.

Sólo de nuestro trabajo, reitero, podrán salir los recursos. Mientras las nuevas generaciones lleven a cabo esa tarea, los hombres y mujeres que habitan esta isla requieren de la solidaridad, el valor y la combatividad mostrada por los pinareños y pineros.

El imperio atraviesa en estos momentos por una prueba difícil en la segunda mitad del año, la de su capacidad de resolver dificultades que cuestionan su tren de vida a costa de los demás pueblos. Ahora necesitan un cambio de timón.

Bush y Cheney han sido casi marginados de la campaña republicana por guerreristas e indeseables. No se discute sobre un cambio de sistema, sino sobre cómo mantenerlo con menos costo.

El imperialismo desarrollado terminará matando a todos los que intenten penetrar sin permiso dentro de su territorio para convertirse en esclavos asalariados y consumir algo. Ya lo están haciendo. Es muy grande el chovinismo y el egoísmo que el sistema crea.

Lo sabemos y continuaremos desarrollando la solidaridad, nuestro mayor recurso dentro y fuera de la patria.


Fidel Castro Ruz

Septiembre 2 de 2008

6 y 17 p.m.

02/09/2008 GMT 1

El día después del paso de Gustav, por Zenia Regalado y Amaury E. Del Valle

polillabaez @ 07:51

Provincia de Pinar del Río

Muchas familias quisieran que no lloviera para no ver mojarse más lo poco que les dejó el Huracán Gustav. Foto: Roberto Meriño

. fotos Roberto Meriño

Imágenes de los estragos de Gustav a su paso por Cuba

Gustav dejó heridas desgarradoras en lo humano, lo material y en el corazón de la naturaleza de la más occidental de las provincias cubanas

No hay actualmente pueblo en el mundo que le tenga mayor aprensión a las lluvias que los pinareños. No se trata de que no las necesiten para la agricultura, para llenar las presas o cualquier otro menester. Pero hoy muchas familias quisieran que no lloviera para no ver mojarse más lo poco que les dejó el huracán Gustav.

Según datos preliminares del Consejo de Defensa Provincial, el más mortífero meteoro que recuerda este territorio dejó sin techo o con graves afectaciones en estos a unos 120 000 hogares.

Esta cifra representa —para que se tenga una idea de la magnitud del desastre— muchas más viviendas dañadas que las 102 000 que en su conjunto dejaron los cuatro huracanes que azotaron en los últimos años el territorio pinareño.

Y resguardarse de las lluvias, el viento o el sereno es apenas uno de los múltiples problemas que tienen por delante los damnificados.

En muchos lugares se avizora que la electricidad demorará en llegar largo tiempo, por lo cual apenas hay con qué cocinar, e incluso qué hacer, pues no escasean quienes perdieron sus víveres en el infierno que significó Gustav.

Soluciones emergentes hay muchas. La presidenta del Consejo de Defensa Provincial, Olga Lidia Tapia Iglesias, explicaba ayer que se decidió dar una cuota extra de combustible en los municipios impactados, así como volver a entregar la canasta básica mensual a las familias afectadas.

No faltan las iniciativas locales, como la que se puso en marcha en Viñales, donde se comenzó a repartir carbón a los núcleos familiares, para que puedan cocer sus alimentos. O la de Marta Alemán, en el perdido pueblecito de Maguelles, que llevó los «mandados» de la destruida bodega para su casa, donde hoy el portal es un mostrador improvisado para despachar arroz, azúcar y hasta leche.

Estas son algunas de las variantes para paliar el impacto que tiene y tendrá en la alimentación de la población el paso de Gustav, que ha ocasionado cuantiosas pérdidas en la agricultura e incluso en los alimentos acumulados, como sucedió en Viñales, donde unas 15 000 toneladas de víveres fueron dañadas al derrumbarse el almacén municipal.

Igualmente en los territorios se activan los comedores municipales y la gastronomía popular, y las panaderías producen ininterrumpidamente gracias a los grupos electrógenos, que permitieron que siguieran con vida lugares vitales como los centros de salud y de producción de alimentos.

Se confía en este equipamiento para ir restaurando poco a poco la electricidad en la provincia, proceso que demorará en muchos lugares, dada la magnitud de los daños. En el caso de las torres de alta tensión, un centenar de estas yacen en el suelo luego de que Gustav las estrujara como si fueran de papel.

Los grupos electrógenos se están utilizando incluso en localidades como Bahía Honda, para que la gente pueda escuchar la radio y ver la televisión, pues el municipio quedó mudo y sordo desde que llegó Gustav, el cual arrancó las líneas telefónicas, y dejó al territorio sin señal de televisión y radio.

La batidora Gustav


El pueblo de Los Palacios, a casi 60 kilómetros de la capital pinareña, muestra una imagen fantasmagórica. Parece un lugar bombardeado, mordido en todas sus construcciones como si un ser sobrenatural se hubiera empeñado en dejar sin techo a la mayoría de las viviendas, y en virar al revés todo vestigio verde. Las raíces están al desnudo y los troncos derribados.

Ni siquiera el parque, recientemente reanimado y del cual se preciaban sus pobladores, dejó un mínimo espacio para el descanso. Igual suerte corrieron comunidades vecinas, como Paso Real, San Diego y Paso Quemado.

En cualquier esquina de Los Palacios se encuentran testimonios de destrozo, pues según datos preliminares hubo unos 4 500 derrumbes totales y alrededor de 6 500 viviendas fueron afectadas en los techos.

En el quinto piso del edificio uno, en el pueblo de Los Palacios, Miriam Hernández Canino pasó junto a su hija terribles momentos en los que pensaba que ambas morirían. Con el nerviosismo aún en el rostro relató a los reporteros la angustia del azote de Gustav, el cual demostró que un huracán categoría cuatro se burla de persianas de madera y también de las de aluminio.

«Primero escuchamos cómo explotaba una de las persianas metálicas del cuarto. Corrimos y nos acostamos en la cama, entre dos colchones, pensando únicamente en salvar la vida. Después estallaron todas las demás. La fuerza de los vientos se llevó mis dos sillones de aluminio, que recogimos después a dos cuadras del edificio. El refrigerador fue derribado.

«Nunca pensé ver una cosa así en un edificio de apartamentos», afirma mientras se mueve nerviosa de un lado para otro en su hogar que está patas arriba, como otros miles, a dos días del paso de Gustav.

Miriam decidió quedarse en su hogar; pero una vecina suya de la tercera planta, Idania Valdés Hernández, se fue para la casa de su mamá, quien vive en bajos. Al regreso, encontró dos clósets de los cuartos prácticamente triturados, como si algún animal se hubiera dedicado a morderlos pedazo a pedazo. Una parte de la ropa voló nadie sabe adónde.

Las persianas de su apartamento son de madera. Todo indica, según lo que ella dedujo, que al penetrar los fuertes vientos por una, arrancaron después la puerta del cuarto de su hijo, la cual posiblemente salió disparada como un proyectil y rompió el balcón.

A pocos metros de allí, otros vecinos, prácticamente en pánico ante las fibras que volaban cual aspas de helicóptero, no encontraron más refugio que el dugout del estadio, donde mismo se refugian los peloteros del sol, el cual, por estar más bajo que el nivel de la tierra, les sirvió de refugio, aun cuando los muros y hasta parte de las gradas cedieron ante las embestidas del viento.

Incluso en el preuniversitario del municipio, donde se albergaban 198 personas, las ventanas volaron hacia cualquier parte, y hubo que utilizar la nevera de la cocina para salvaguardar a mujeres y niños.

Los récords del récord


Gustav indudablemente marcará un hito, con sus récords de diverso tipo, y con una fuerza que demostró no creer en nada, como lo evidencian las más de cien torres de alta tensión caídas, o los cientos de kilómetros de líneas telefónicas y de electricidad que yacen en el piso.

Para despejar cualquier duda sobre las infernales ráfagas, hasta la estación meteorológica de Paso Real de San Diego llegó el mismo doctor José Rubiera, jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología.

Lo primero que pidió fue consultar la gráfica que registraba la fuerza de los vientos, cuya última marca registra una ráfaga de 340 kilómetros por hora, momento en el cual el equipo cedió ante el empuje de la naturaleza.

Rubiera precisó que con esa cifra se rompió el récord de velocidad máxima del viento para Cuba, que databa del 18 de octubre de 1944, cuando en Casablanca se registraron 262 kilómetros por hora.

Gustav penetró por tierra firme en un punto cercano a Punta Carraguao y salió, después de avanzar a unos 18 kilómetros por hora, por la localidad de Manuel Sanguily, al norte, en el municipio de La Palma.

La naturaleza, incluso, se dañó a sí misma. Viñales, Paisaje Cultural de la Humanidad, llora hoy la pérdida de sus senderos naturales, y apenas comienzan las evaluaciones para determinar hasta qué punto fue impactada la flora y fauna del lugar.

Lo que sí ya se sabe, es que sitios como el emblemático Mirador y el hotel Los Jazmines, construidos en 1960, no podrán acoger a turistas durante un buen tiempo, pues ambos fueron seriamente afectados.

En el hotel, la última planta cedió completa, e incluso los aires acondicionados salieron volando y cayeron en múltiples lugares, entre estos encima de autos estacionados en el parqueo.

También La Ermita, Rancho San Vicente y hasta el mismo Mural de la Prehistoria fueron devastados por el huracán, que sacudió hasta sus cimientos a toda la Sierra del Rosario, y a sitios emblemáticos como Mil Cumbres o la Comunidad de Las Terrazas.

Quizá con alguna tecnología satelital pueda apreciarse el surco de destrucción dejado por Gustav de norte a sur en Pinar del Río, pero desde las alturas de Sierra del Rosario, en el camino a Bahía Honda, pudiera ser posible, con buenos prismáticos, seguirle la huella al huracán, que en muchos lugares solo dejó como testigos los penachos desnudos y quemados de las palmas reales que lograron sostenerse.

Los apuros del otro cepeda

Recorriendo el pueblo cuyo nombre hiere ahora los sentidos, Los Palacios, y en busca de testimonios de cómo sus pobladores vivieron más de seis horas como si estuvieran dentro de una centrífuga, nos hablaron de una de las residentes de más edad: Eustasia Fuentes Báez, de 80 años.

«Esta casa de madera y tejas que ahora se regaron por todos lados allá arriba, es de 1950. Era de tabla y la construimos de mampostería. En 1944 yo vivía en Los Pinos, San Cristóbal. Aquel ciclón no fue como este. La casa en la que yo vivía entonces, era de madera y guano, pero no le pasó nada. Fue un paseíto que comenzó a las dos de la madrugada y duró unas dos horas.

«Este Gustav nos azotó más de seis horas, pues hubo personas en la casa que midieron el tiempo mientras escuchábamos cómo todo volaba allá afuera».

Carlos Cepeda González, hermano del pelotero Frederich Cepeda, tiene mucha menos edad que Eustasia, pero llevaba 24 años detrás del timón sin un accidente... hasta que Gustav se cruzó en su camino.

Iba con su rastra remolcando un contenedor con 104 refrigeradores, cuando la lluvia ya no le dejó ver nada. Decidió pararse debajo de un puente a esperar a su otro compañero, para emparejar ambos camiones y anclarlos. El viento no lo dejó.

Las 35 toneladas de mercancía, y el peso de la misma cuña, fueron levantados por el viento y tiradas contra las columnas del puente, mientras que el atontado Cepeda salía de la cabina sin creer todavía lo que pasó.

Solidaridad repartida

La solidaridad y el apoyo moral se multiplican como bálsamo en los territorios azotados por Gustav. De una casa salen alimentos para varias, un vaso de café se comparte en cuatro, y hay viviendas que se han convertido en almacén para las pertenencias de sus vecinos.

La gastronomía popular tiene ahora ante sí el gran desafío de ayudar a paliar los problemas con la cocción de alimentos al faltar el fluido eléctrico.

Se buscan alternativas para el abasto de agua, la rehabilitación de las unidades gastronómicas o el alojamiento temporal de los afectados, apelando en muchas ocasiones a la solidaridad de familiares y vecinos.

Poco a poco comienzan a llegar algunos recursos al territorio: tejas de asbestocemento, acero y puntillas, según información de la Presidenta del Consejo de Defensa provincial.

Ya prestan su ayuda solidaria brigadas de linieros de la Unión Eléctrica Nacional procedentes de provincias como Guantánamo, Santiago de Cuba, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Villa Clara y Cienfuegos, quienes trabajan en la provincia levantando postes y recomponiendo tendidos de cables en los ocho municipios más afectados, mientras que con fuerzas propias se han ido restableciendo paulatinamente los demás territorios y algunas zonas de la capital provincial.

El camino no será fácil. Los daños son abrumadoramente cuantiosos. Pero los pinareños, gente sencilla y trabajadora, saben que no están solos.

01/09/2008 GMT 1

Cuba hace la diferencia respecto a Gustav en el Caribe, por Norelys Morales Aguilera

polillabaez @ 21:49

Si se piensa que el ciclón Gustav, siendo aun tormenta tropical, dejó casi un centenar de víctimas en las islas vecinas del Caribe, el hecho de que en Cuba preservaran la vida de todos sus ciudadanos es asombroso y una satisfacción, que aún frente a la destrucción y la hurricane_gustav.jpgangustia, frente a las lágrimas de muchos viendo la franca devastación, no deja de irradiar aliento.

Los que agraden por todas las vías posibles a la Isla, sus ideas y sus dirigentes, lo seguirán haciendo. No se toman el trabajo de saber cómo logran los isleños algo así, que desde luego, solo puede ser una obra colectiva de un calibre singular. Esa confianza de que nadie quedará abandonado a su suerte, la preocupación de unos por otros, la solidaridad y esa certeza de que se saldrá del mal momento, es una cultura, un motor interior que los cubanos saben echar a andar. ¨Los agradecidos ven la luz¨ enseñó a pensar a los cubanos José Martí
973.jpg
Un amigo solidario con Cuba nos cuenta: ¨Yo mismo, desde Nueva York, me decía: pero es mucha la importancia que le están dando a Gustav. Veo la prensa digital cubana, y en toda aparece el presidente Raúl Castro revisando los preparativos para enfrentar ese fenómeno ¿No será una exageración? ¿Por qué tanta importancia?.Pensaba yo¨. Anselmo Liberato continúa su reflexión. ¨Y a ahí lo tienen. Es por ello que el gobierno de Cuba marca la diferencia. Si Cuba no estuviera tan organizada contra los huracanes como está, Gustav habría cobrado un sinnúmero de víctimas.¨
033n1mun-1.jpg
Las autoridades cubanas son siempre cautelosas en cuanto al monto total de los daños, acostumbran a ser precisos. Los nacionales saben que casa a casa, cultivo por cultivo, instalación por instalación, etc. se ven y cuantifican las afectaciones y muchos participan en esa labor luego de un evento meteorológico como el que ha pasado por el occidente del archipiélago. Sin embargo, las cifras exactas, sin dudas son cuantiosas, millonarias calcula esta cronista.

Según informó a la población cubana en la tarde-noche de este domingo en un primer balance general el coronel Miguel Ángel Puig, Jefe del Departamento de Operaciones del Consejo Nacional de la Defensa Civil, dijo que «se protegieron 467 000 personas en todo el país, más 77 por ciento en las provincias occidentales».
img-9-g.jpg
«En estas acciones de protección participaron más de 71 mil personas. Y los principales daños estuvieron asociados a los fuertes vientos, pues el paso rápido de Gustav por el territorio nacional no dejó afortunadamente muchas precipitaciones». Puig explicó que «Solo hubo 19 lesionados, según se conoce hasta ahora».

«La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, reporta la caída de la torre del centro de comunicaciones en la Isla de la Juventud. (...) Se encuentran incomunicadas, desde el punto de vista de la radiodifusión 14 comunidades — dos en la Isla y 12 en Pinar del Río— y un total de 14 300 usuarios carecían de servicios; 8 000 de ellos en la más occidental de las provincias. También en territorio pinero –Isla de la Juventud- cayó la torre de Televisión y las señales de Radio de onda media están igualmente dañadas.

El coronel Puig informó que la base de transporte de Nueva Gerona tuvo 18 medios afectados severamente y otros 66 con diversos problemas. Hacia el Municipio Especial salió el mismo domingo un cargamento de medicamentos, equipos de transporte que incluyó 10 ómnibus; sistemas eléctricos y una brigada de linieros.
083108_cuba_gus_3.jpg
Tanto la Defensa Civil, como las demás autoridades del país llamaron igualmente a mantener las medidas epidemiológicas en los lugares donde aún se encuentran personas evacuadas. En estos momentos se continúan evaluando las consecuencias del devastador paso del ciclón.

En Cuba Gustav hizo vivir a los cubanos momentos difíciles, que aún continúan. En la Isla de la Juventud el huracán levantó vehículos que salieron volando, reventó tinacos, arrancó puertas y ventanas y dejó numerosas calles bloqueadas por los escombros. Una embarcación voló desde su puesto de amarre en el puerto hasta el interior de la ciudad de Nueva Gerona. Toda la infraestructura eléctrica quedó destruida en este territorio de 86 mil habitantes.

En las provincias de Pinar del Río y La Habana (que rodea a la capital) y la Isla de la Juventud, cayeron torres de transmisión de radio, televisión y telefonía celular y al menos 600 postes del sistema eléctrico.

En la provincia de La Habana, que abastece de comida a la capital, se consideraban perdidas más de 3 mil 700 hectáreas de frutales.

Sólo en Pinar del Río se computaban el domingo 86 mil viviendas dañadas, en su mayor parte con derrumbe total, muy por encima de las 50 mil previstas para construirse este año. En la misma provincia había 136 torres de alta tensión derrumbadas. Esa región es la principal productora del tabaco de exportación, que recibió daños en unas 3 mil 500 casas de procesamiento de la hoja.

En las cercanías de la Isla de la Juventud está el islote turístico de Cayo Largo del Sur, que también resultó con daños en su entorno natural.

Hoy lunes, la Isla de la Juventud, la mayor parte de las provincias de Pinar del Río y La Habana y una porción de esta capital aún permanecían sin suministro eléctrico de la red nacioanal y sin embargo, cientos de grupos electrógenos proveían de electricidad a hospitales, centros de elaboración de alimentos y otras instalaciones imprescindibles para los pobladores.

Hay por delante mucho trabajo, pero se hace ya con la certeza de no estar desprotegidos, a pesar de ser un país pobre. Cuba hace la diferencia, como bien dice un amigo.

http://islamia.nireblog.com/post/2008/09/01/cuba-hace-la-diferencia-respecto-a-gustav-en-el-caribe
--

Un pueblo heroico enfrenta desafíos, por Daima Cardoso Valdés

polillabaez @ 18:29

 / Foto: Santiago Calero

Un panorama desolador se apoderaba del municipio de Los Palacios tras el paso del poderoso huracán Gustav, que dejó en este territorio cuantiosos daños tanto en viviendas como en el resto de la infraestructura económica y el saldo de una veintena de heridos leves, sin tener que lamentar pérdidas humanas y perjuicios de consideración en las plantaciones y cultivos.

Considerado por los palaceños como el meteoro de mayor peligrosidad que ha azotado esta provincia en las últimas seis décadas, Gustav, huracán de categoría cuatro, implantó récord durante su trayectoria por la provincia al registrarse rachas de viento de 340 kilómetros por hora, ocurridas en el poblado de Paso Real de San Diego, lo que provocó que se rompieran los instrumentos de medición de la Estación Meteorológica ubicada en esta localidad y muchos hogares quedaron barridos de su geografía, así como instalaciones de uso social.

El tendido eléctrico, con más de 60 torres de alta tensión en el piso, es uno de los mayores desafíos que enfrenta Los Palacios en estas horas aciagas, pero ya en el mediodía de ayer domingo se trabajaba en la evaluación de los daños y se emprendían las primeras tareas de recuperación, actividad que contará con el apoyo de brigadas de otras provincias que llegan a Vueltabajo en gesto solidario.

En conversación con Emilio Triana, presidente del Consejo de Defensa Municipal, aseveraba que en el fondo habitacional se percibieron los mayores estragos, pues este tenía el 60 por ciento clasificado de regular a mal y después de Gustav se está hablando del 90 por ciento de afectación, que alcanzó incluso edificios multifamiliares que perdieron sus tanques de agua y muchas puertas y persianas, algunas de aluminio.

“Cálculos preliminares nos dicen que sólo no recibieron daños 3 400 viviendas de ti-pología I (mampostería y placa), mientras que más de 4 000 fueron derrumbadas totalmente y unas 7 000 tienen afectación de techo. Ya está en camino un nivel importante de tejas de asbesto cemento y personal del Instituto Nacional de la Vivienda trabaja, junto a especialistas de la provincia, en la evaluación y cuantificación de los daños, que son millonarios como se puede apreciar. Una vez más el pueblo ha dado muestra de disciplina y sentido de pertenencia, aun cuando se vivieron momentos terribles con el paso del meteoro”, dijo.

Uno de esos ejemplos lo dio el chofer del vehículo 128 chapa HVE 376, perteneciente a la UEB No.1 de Transcontenedores de Ciudad de La Habana, Carlos Cepeda, quien protagonizó un hecho de tamaña valentía al proteger, a riesgo de su vida, la rastra cargada de refrigeradores (104 en total) que desde Paso Real de San Diego trasladaba hacia la capital del país. Pero Gustav no creyó en los 35 000 kilos de peso que tiene el vehículo de Cepeda, hermano del conocido pelotero, y de un solo tirón lo volteó de lado hasta dejarlo pendiendo de las ruedas de un lateral. Hecho insólito que nuestro fotógrafo recogió con su lente.

La agricultura palaceña figura también entre las áreas de mayor daño. No exageramos si decimos que no quedó mata de plátano parada en estos lares. Igual sucedió con la caña, que en la UBPC 16 se perdió por completo. También se percibían fuertes pérdidas en otros cultivos, pero ya los trabajadores del sector daban pequeñas muestras de apego a la tierra. Tal es el caso de Pedro Martínez, obrero del organopónico Cuba-quivir, que perdió su casa, pero con sus propias manos ya levantaba plantaciones de cebollino y recuperaba acelgas, convencido de que sentía por igual ambos estragos. Él vive en el reparto Norte de la cabecera municipal. Allí no quedó casa sin afectación. Imprime tristeza lo que vimos.

Otra de las muestras de sentido de pertenencia que vimos en nuestro recorrido por Los Palacios la dio la joven de 28 años Yudeisy Blanco, jefa de piso de la tienda Trasval, quien junto a su madre, protegió la tienda y las mercancías. El meteoro se llevó el techo, la cristalería, rompió parte de la estantería y sólo dejó con vida el almacén, fabricado de mampostería, que fue donde se guarecieron estas féminas en los momentos más duros de Gustav. Ejemplo de que la mujer pinareña está hecha para las grandes contingencias.

Sobre la magnitud del fenómeno hablan las imágenes, pero los habitantes más viejos de Los Palacios afirman no haber visto jamás cosa igual. Tanto destrozo, tanta teja en el piso, tanto daño, ni cuando el 44, dice Jesús Garriga, que vio cuando el cielo se puso blanco y después prieto, arreció todo, se caían los techos y pensó en su vecina Claribel, cuya casa fue afectada. “Fui corriendo hasta allá, le saqué el televisor y el refrigerador y me la llevé para mi casa. La solidaridad hay que ponerla en práctica en los momentos duros y cuando más la gente lo necesita.

Aquí todos somos como familia, son muchos años viviendo juntos”, manifiesta este inspector popular, conocido como amarillo, que día a día ayuda a miles de personas a trasladarse de lugar.

http://www.guerrillero.co.cu/018020/0797.htm

29/08/2008 GMT 1

Pablo Milanés: lo bello nace contigo, por Yelanys Hernández Fusté

polillabaez @ 15:30

El cantautor dedicó sus temas a los jóvenes cubanos, y miles los corearon anoche en la Tribuna Antiimperialista José Martí

«Este es un concierto dedicado a la juventud cubana. Traemos sorpresas y la seguridad de que vamos a pasar una noche maravillosa, entre amigos», dijo Pablo Milanés al iniciar su concierto de este jueves en la Tribuna Antiimperialista José Martí.

Ante miles de jóvenes, Pablo volvió sobre sus temas de siempre. Rompió el hielo con canciones que han marcado a generaciones enteras como No ha sido fácil y Si ella me faltara. Allí lo siguieron los más nuevos, y también en sus propuestas más recientes, salidas de su disco Regalo.

Pero el cantante de Yolanda supo combinar los estilos de sus invitados. Con letras de su autoría como pretexto, fue acompañado por Polito Ibáñez (La soledad), Santiago Feliú (El breve espacio), y el vocalista de los Van Van, Robertón (Identidad).

Milanés también nos recordó otros temas donde su voz ya es imprescindible, como sucedió en Candil de nieve de Raúl Torres, que cantó con el trovador matancero. El intérprete igualmente se unió a los jóvenes, cuyo talento no dejó de destacar. Así compartió con Kelvis Ochoa, Haila María Mompié, David Blanco, el dúo Los Aldeanos, y con sus hijas Haydée, Lynn y Suilén.

Cuando Omara Portuondo subió al escenario y nos trajo Ámame como soy, muchos sentimos allí a Elena Burke. Para la Portuondo ese también era su homenaje a la Señora Sentimiento y qué mejor que cantar un tema de Pablo que la Burke inmortalizó.

Y como si fuera otra de las Líneas paralelas de la noche, donde el público tuvo como hace mucho tiempo a Pablo nuevamente ante ellos en un concierto gigante, el trovador nos volvió a sorprender desde La felicidad y De qué callada manera, junto al boricua Andy Montañés, para brindar una muestra del álbum (PM AM: Líneas paralelas) que los hizo merecedores de un premio Grammy Latino.

«Fue un concierto maravilloso», expresó Milanés a la prensa, justo al terminar. Y lo fue, porque nos dejó mirar dentro y palpar que es un cantor de siempre, cargado de sabias canciones y capaz de juntar a muchos para interpretarlas.


27/08/2008 GMT 1

De la revista Bohemia, octubre de 2005

polillabaez @ 15:06

Esta es la Cuba que quiere Bush


 

La privatización de la enseñanza ya fue conocida por nuestro pueblo. Esto era lo que quedaba para los más humildes


El “multipartidismo” que nos reserva Washington fue conocido en el pasado en esta Isla. Nombres diferentes, pero iguales en servilismo e indignidad


 

No hay tal futuro en el plan anexionista de Bush. Es un completo retorno a estas imágenes ya erradicadas desde hace mucho tiempo

 

 

Ni las cárceles iraquíes, ni un campo
de concentración nazi. Era el hospital psiquíatrico
de La Habana cuando los amigos de Bush,
que quieren volver, gobernaban la Isla

 

 

Todo está claro. Empresas yanquis y privadas... y entreguismo nacional


Una estampa añorada por los que hablan
de derrocar el socialismo: la Universidad
violentada por las fuerzas represivas


unagran7.jpg (11297 bytes)

De volver al capitalismo, los custodios
de las urnas ya no serían niños cargados de
sonrisas y esperanzas

   

Para el campesinado cubano reserva
Bush la tierra... del camino


 

22/08/2008 GMT 1

Cuba: el mapa, una foto, la última palabra, por Gabriel Bellomo

polillabaez @ 05:16


El hombre es un Dios cuando sueña, Y es un mendigo cuando piensa.”
Hölderlin

El mapa de un escritor

El mapa de Cuba de la lámina 8 del Atlas —que ahora contemplo— no es, exactamente, el mapa de la isla. El que dibujo en mi cabeza es, claro, un mapa imaginario: el mapa de un escritor; de límites cambiantes, que ignora las estrictas reglas de la disciplina cartográfica, que prescinde de puntos cardinales, de latitudes y coordenadas, y que, finalmente, no requiere de la habilidad escolar perdida hace muchos años: de plumín, tinta china, y papel de calcar —de un pulso con el que quizá hoy, no lograría duplicar siquiera con aproximada exactitud un contorno geográfico.

La memoria, ese feroz y arbitrario mecanismo que parece obedecer nada más que a su propia lógica, opera poco más que como un plumín cargado y suspendido sobre un recorte de papel, para fijar en el recuerdo mi itinerario de pocos días: cuatro gotas negras, una por cada inolvidable ciudad: Cienfuegos, Trinidad, Santa Clara, La Habana.

Un precario mapa personal del que soy capaz como escritor. El accidentado contorno marítimo y cuatro ciudades de la isla mayor de las Antillas en la que, debajo del Trópico de Cáncer, resiste la última —acaso la única— revolución del siglo 20.

Una foto: el jardín de ficción [desdichadamente el artículo nos llega sin esta foto. N. del E.]

De las más de 200 fotografías, elijo una: el jardín de tierra arenosa al frente de una humilde —aunque humilde no sea la palabra— casa en El Vedado, en uno de los extremos de La Habana.

Este jardín es obra de alguien que, sirviéndose de envases de plástico de colores netos: amarillo, rojo, celeste, naranja, y sin conciencia de su arte (sin necesitar esa conciencia) recortó sencillas formas para crear una compleja y fantástica botánica de pétalos, estambres y corolas. Precisamente, para no crearla. Vi el jardín, tomé la foto, y a través de la foto vuelvo a ver el jardín en este instante, y me digo que la foto es verdadera, que es fiel a sí misma (las fotos, como los sueños, no mienten): nadie podría afirmar que esas flores son reales, pero tampoco nadie podría negar que las flores están allí, y que "representan" lo que son. Hay un singular paraíso en ese jardín, y también una dádiva. Releo a Herbert Marcuse: “…hoy podemos hacer del mundo un infierno y estamos, como ustedes saben, en el mejor camino para conseguirlo. Pero también podemos convertirlo en todo lo contrario…”.

La última palabra

Sin duda, tengo mucho para decir de Cuba. De aquellos con quienes conversé en el malecón, en un colectivo, en los bares, en las calles. De un maletero, del conductor de un taxi, de nuestro guía a Cienfuegos, Trinidad y Santa Clara, de los escritores que conocí y cuyos nombres no cito para no ofender su pudor y, quién sabe, merecer así su amistad. Podría escribir sobre la educación y el honor del pueblo cubano, sobre su honestidad y su integridad, sobre el prodigio de su música, su pintura y su literatura, y sobre todo, dedicar un párrafo a esa espontánea cordialidad que se les anticipa. Supongo que podría. Pero creo que lo haré mejor relatando una pequeña anécdota: recorríamos con Analía un barrio en La Habana —en esa última hora de la tarde en que las formas se disuelven. La exigua luz en las calles apenas permitía entrever las fachadas de los viejos edificios de puertas y ventanas abiertas, los semblantes de las personas sentadas en los umbrales, o atravesando a paso lento esa urdimbre de habitaciones, espiraladas escaleras, interminables pasillos, patios ciegos, pasadizos. Nos era imposible fijar la vista en algún sitio porque había que mirarlos a todos: a cada objeto, a cada persona. Hasta que unos metros delante nuestro, salió a la vereda (de un salto) un chiquito de no más de diez o doce años. Llevaba en equilibrio un plato con una porción de torta. Lo vimos golpear en la puerta lindera, y al ser atendido por una señora mayor, tras tenderle sonriente el plato, lo escuchamos decir en voz baja: “cortesía”. Se le notaba alegre, ligeramente exaltado, y era obvio que festejaba su cumpleaños, que convidaba con torta a su vecina, que creía en el valor y el sentido de ese acto. Todo resultaba obvio, salvo aquella palabra que, al menos yo, tenía olvidada: “cortesía”. Los próximos minutos caminamos en silencio, sé que los dos evocando el sonido y la intención de esa palabra en la dulce voz de aquel chiquito.

Eso fue todo: la última palabra. Pronunciada en el musical idioma de la isla, la del Atlas y la de mi ilusorio mapa. Un país que profesa el sentido sagrado de la existencia, en el que pocas cosas son necesarias y esenciales, donde el trabajo y el conocimiento son herramientas de libertad, y la igualdad —ellos lo saben; intentemos saberlo— no es igualitarismo. Porque a cada instante, con solo estar allí, se nos aclara que antes que una idea y una lucha, la Revolución fue y será un sueño que Cuba sueña por nosotros.


Buenos Aires, 10 de agosto de 2008