Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

El Blog de la Polilla Cubana
para compartir contigo noticias de Cuba y del mundo

Categoría: Sociedad cubana

03/10/2008 GMT 1

En respuesta a artículo difundido en nuestra red:

polillabaez @ 16:25



Editores de Kaos en la Red. Les pido, por favor, que coloquen esta carta en su sitio en la red. Es una respuesta al texto que he visto en Kaos escrito por el Sr. Rodríguez Almaguer.

Fdo: Licenciado Leonardo Padura Fuentes
www.kaosenlared.net/noticia/respuesta-necesaria-sr-rodriguez

Leonardo Padura Fuentes

RESPUESTA NECESARIA AL SEÑOR RODRÍGUEZ

Mantilla, 29 de septiembre de 2008

Señor Carlos Rodríguez Almaguer:

Ante todo le pido disculpas por mi ignorancia. Yo, la verdad, no lo conozco a usted y me da pena esa circunstancia, pues veo que usted parece o piensa conocerme muy bien (no sé por qué vías, aunque si llegara a pensar que en su carta hay "gato encerrado", las pudiera imaginar), como se trasluce en sus referencias no ya a mi literatura, sino a mi persona, a mi temperamento, a las gentes que me son o no me son cercanas, a mi barrio y hasta la preeminencia local que me alivia en las colas de las que, dice, me libro gracias a esa "popularidad".

También hubiera querido poder agradecerle su "Carta al teniente Mario Conde desde un Paisaje de otoño" (aunque no esté dirigida a mí, sino a mi personaje, y la verdad es que no acabo de descubrir por qué se valió de ese recurso literario), en la que con todo su derecho disiente de algunas opiniones mías aunque, en esencia, veo que coincide con ellas cuando se refiere a las exuberantes y bullangueras colascubanas o, más puntualmente, al permiso de salida "que al cabo nos trae más males que beneficios", según usted.

Pero sucede que las fallas en su sistema de información, el tono de amonestación (¿debería escribir acusación?) pública que encuentro en sus palabras y, sobre todo, los conceptos sobre el papel del intelectual y la libertad de expresión que se respiran en su texto no me permiten sentir ese agradecimiento, sino, por el contrario, me obligan a hacerle algunas aclaraciones que bajo ningún concepto puedo obviar, por lo que atañe a mi persona, a la profesión que practico y a la misma sociedad cubana a la que, al menos yo, aspiro.

Lo primero que me llama la atención es el espacio –La Polilla Cubana- desde el que me llegó remitida su carta y que, al parecer, fue el primero donde se publicó, aunque también está colgado en Kaos en la Red, como si hubiera sido escrita para ese sitio. Respecto a La Polilla, según el doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional "José Martí", ese sitio comenzó siendo un espacio virtual de esa institución, pero posteriormente fue desactivado y dejado de utilizar por la Biblioteca, por lo cual el doctor Torres Cuevas considera que la directora del sitio y usted están utilizando un espacio que ha sido desautorizado por sus creadores que, como me asegura el director de la BNJM, nada sabían de la existencia de su carta.

Tomando ahora el espíritu de sus propias palabras –son, dice usted, unos criterios, tan discutibles como los míos y en eso tiene toda la razón-, para no desgastarme voy a comentarle apenas dos o tres aspectos de su carta en los que hace algunas especulaciones inadmisibles e, incluso, maneja informaciones que son falsas.

La primera y más notable está relacionada con esa sospecha de mi "oportunismo de la peor especie" (no hubiera desentonado si agregaba lo de premeditación y alevosía) que usted casi consigue ver en el momento en que se produce la publicación del artículo "La inercia de la espera sin horizontes", en el sitio Kaos en la Red. A ese respecto usted dice que me aparezco con una queja sobre las colas cubanas luego del paso de los dos conocidos huracanes que devastaron la isla y llevaron a personas como usted a un duro día de trabajo cargando tejas para los damnificados, mientras "oportunistas" como yo aprovechábamos el desastre para escribir este tipo de artículos y quejarnos de las colas cubanas.

Sin embargo, debo informarle a usted y a los colaboradores que le pasan sobres conmateriales bajados de Internet y que, como en las óperas coreanas, se los llevan cariñosa y prontamente a las montañas pinareñas donde usted labora, que el artículo en cuestión se titula "La espera cubana", que fue enviado el día 29 de agosto a la redacción central de la Agencia de Prensa IPS, en Roma (con cuyo servicio de columnistas colaboro desde hace más de un año), y que Kaos en la red (sitio cuyo origen y filiación no conozco, para el cual nunca he escrito como lo sabrá usted, que sí es su colaborador) lo publicó varios días después, como si se tratase de un trabajo especialmente escrito para ellos, sin haber pedido mi autorización y tampoco la de la agencia, según me informó el coordinador del Servicio de Columnistas. No lo culpo de la confusión que pudo haberle provocado la lectura del texto en Kaos en la red pero, puestos a escribir cartas sobre asuntos tan serios como ese "oportunismo de la peor especie" y cargadas de sospechas muy peligrosas y hasta de advertencias tan explícitas,habría sido necesario un poco más de rigor para no afirmar cosas que no son ciertas. Sobre todo teniendo en cuenta lo bien que usted dice conocerme y los medios y colaboradores que, por su jerarquía, parece tener a su servicio.

En segundo término, respecto al importante tema de la emigración, sus características y consecuencias para nuestro país (que es, por cierto, el tema central de mi trabajo y no las colas), más que aclararle o rebatirle algo, le voy a remitir a la reveladora lectura del estudio Cuba: País de emigración a inicios del siglo XXI, publicado en el Anuario Digital 2006 del Centro de Estudios de Migraciones Internacionales (CEMI) de la Universidad de La Habana, por el Dr. Antonio Aja Díaz, doctor en Ciencias Filosóficas, historiador, investigador y profesor universitario, Presidente del Consejo Científico y Subdirector del CEMI. Espero que después de su lectura le queden menos dudas sobre las características y consecuencias del fenómeno migratorio cubano contemporáneo y pueda comprobar, incluso, que no siempre las consignas prefabricadas son capaces de alterar la terca realidad. En ese texto se afirma, por ejemplo que: "En la emigración desde Cuba, sea temporal o no, se aprecia la presencia de sujetos jóvenes y grupos de profesionales también jóvenes. En el caso de los profesionales, representan el 12% del total de esta emigración en el último lustro, lo que ubica a Cuba dentro de las corrientes migratorias actuales de robo y pérdida de importante capital humano". Respecto a la correlación entre emigración y crecimiento poblacional, el especialista comenta: "En el orden demográfico de la sociedad cubana el análisis es otro, a partir del actual escenario de bajas tasas de crecimiento poblacional, el envejecimiento de la población y el mantenimiento de un potencial migratorio externo. Se precisa evaluar las estrategias de enfrentamiento ante una erosión poblacional producto de la emigración, ya sea temporal o definitiva, de vital importancia para el futuro de la nación, que tome en cuenta los rasgos de edad, de género, profesional, técnico y selectivo por regiones del país". Y, por cierto, debo recordarle que quien califica de brutos, tontos, etc., a los que se quedan en Cuba es usted, no yo.

Por último –pues no quiero desgastarme en este tema tan extraño y que tanto me retrotrae a un pasado que quería creer superado- debo referirme obligatoriamente al penúltimo párrafo de su carta donde dice: "Y sobre la casi incitación a la rebelión popular que haces al final de tu escrito (...) me parece que no eres tú, un hombre tan pacífico, tan ajeno a los tumultos, haciendo por la Internet un llamado a la sociedad cubana a dar el toque a degüello, eso me huele a gato encerrado, Conde, porque ese llamado suelen hacerlo en los últimos tiempos gentes que yo no las imagino cercanas a ti, de verdad, ¿o será que yo te sobreaprecio?." En realidad me conmueve que, en su bondad, usted piense incluso que me "sobreaprecia". Gracias, pero no hace falta: con aprecios así, el sobre sobra... Luego, no puede dejar de sorprenderme que usted vea, con una capacidad de interpretación que mealarma o con unas segundas o terceras intenciones que no puedo dejar de percibir como muy aviesas y además muy extemporáneas, que mi idea de la necesidad de que la sociedad cubana mueva sus estructuras para evitar otros males, sea una casi incitación a la rebelión popular y un llamado a dar el toque a degüello, más aún, unas palabras e ideas en las que hasta llega a pensar en mi posible filiación a determinadas "gentes"... No es posible que usted pase por alto la gravedad de esos señalamientos, lanzados además, de modo tan "oportunista". Comprenderá que con la experiencia que cargamos cuesta entender su carta y sus intenciones como la expresión de una simple inconformidad con el texto que polemiza: porque la práctica de calificar a los escritores de oportunistas y blandengues y de ver en sus opiniones, cuando no nos gustan o no las compartimos, llamados a rebeliones populares y a subvertir el orden existente, tiene una triste y gris historia en nuestro país.

Pero en este punto,la lógica y el presente cubano me obligan a preguntarme: ¿es que acaso usted piensa lo mismo de otras personas, que viven en Cuba como yo y que han insistido en la necesidad de cambiar la política migratoria cubana y otras muchas políticas? ¿Todos ellos –y claro que no voy a citar nombres y muchos menos cargos- también andan haciendo un llamado a la rebelión por pensar y expresar su desacuerdo con una cierta política y hasta expresar públicamente la necesidad de introducir cambios en nuestra sociedad (incluso conceptuales y estructurales)? ¿Los intelectuales que debatieron sobre esos y otros temas en el último Congreso de la UNEAC también llamaban a degüello?

Realmente, no sé cuál es el objetivo de su carta. Pero resulta que la experiencia histórica me advierte que no es usual que en Cuba se hagan, a título personal y luego se publiquen (en este caso en un blog que en su momento fue institucional), estos tipos de ataques de lectura política a escritores o artistas, si no hay detrás un "gato encerrado" o, cuando menos "un nido de ratas". Por ello puedo colegir muchos objetivos, que van más allá de un desacuerdo con mis ideas y opiniones o una simple búsqueda de notoriedad de ultraizquierdizante. Más que sus "revelaciones" sobre mi oportunismo de la peor especie o sus desacuerdos con algunas de mis opiniones, lo que más me ha llamado la atención es este sustrato conceptual peligrosísimo (no solo para mí) , que no puedo dejar de leer en sus palabras. Aunque sé que hoy vivimos tiempos diferentes, con una aplicación muy diversa de las políticas culturales, el hecho de que existan personas como usted con la posibilidad de expresar ideas como esta que ahora vierte en espacios institucionales (o que lo fueron) es un hecho que me alarma.... ¿Empezamos otra vez o solo será una manifestación de mi paranoia?

Lo último que quiero decirle es que como ciudadano cubano que vive y trabaja en Cuba (escribiendo, haciendo colas y practicando a mi manera la solidaridad, entre otras cosas que no le informaron), creo que tengo tanto derecho como el que más a pensar mi realidad y a preocuparme por el destino de mi país. Si usted y yo no coincidimos en algunas ideas (y esto que agrego es una especulación: pero las suyas no parecen muy originales ni personales, y discúlpeme por decírselo), pues así suele ocurrir muchas veces y hasta creo es saludable para el debate social. Lo que sí resulta inadmisible es que usted, incluso a partir de datos falsos,llegue a bordear la acusación de mala intención, premeditación y alevosía (mi oportunismo de la peor especie y mi "casi" llamado a la sublevación popular) a partir de sus especulaciones y, peor aun, de datos falsos.

Sinceramente, deploro haber leído su carta por una razón que me sobrepasa muchísimo a mí como persona y a mi artículo como un comentario posible y discutible sobre algunos aspectos de la realidad cubana: y es que no creí factible que a estas alturas todavía se pudieran manejar unos conceptos sobre los intelectuales en Cuba y una retórica verbal e intelectual como la que usted utiliza para darme este "correctivo". Pero su carta y el hecho mismo de que haya sido difundida en un sitio desautorizado por sus creadores ponen en evidencia, como muchos colegas piensan y hasta lo dicen, que el espíritu del Quinquenio Gris todavía nos acompaña y que sus coletazos nos pueden llegar de cualquier parte.

Lamentando haber tenido que escribirle, queda de usted, sin abrazo,

Leonardo Padura Fuentes,


Anexo: CUBA: País de emigración a inicios del siglo XXI. Dr. Antonio Aja Díaz

Incluyo algunas citas que, aun sacadas de su contexto, me parecen suficientemente reveladoras (LPF).

"Durante el año 2005 fueron registrados por la actualización del Censo de los Estados Unidos 1 448 684 personas de origen cubano.3 Esa cifra sobrepasa la población total de la segunda provincia en importancia de la Isla, Santiago de Cuba, y sólo es superada por la Ciudad de La Habana. Este comportamiento se inserta en una dinámica universal, donde el entorno más cercano, el caribeño y centroamericano, presenta casos similares debido a la presencia de mexicanos, dominicanos, puertorriqueños, salvadoreños y guatemaltecos en los Estados Unidos".

(...)

"Entre 1959 y hasta 2004 habían emigrado por todas las vías posibles y hacia diferentes lugares del mundo, cerca de 1 359 650 personas nacidas en Cuba".

Sobre esa dinámica es necesario apuntar dos elementos de especial significación. El primero se refiere al ciclo migratorio del cubano, a partir de la relación entre el proceso de migración interna y externa en la Isla, de la continuación de uno en el otro. Tal y como lo demuestran investigaciones sobre el tema, ante la crisis iniciada en 1990 una de las salidas de la población es la búsqueda de nuevos espacios geográficos donde poder solucionar las difíciles situaciones de la vida cotidiana e incluso, hallar una nueva orientación y perspectiva de futuro para su vida".

(...)

"El carácter más joven de la emigración cubana de mediados de los 90´ en adelante, responde a los conflictos de la crisis económica que ha estado viviendo la isla y a circunstancias generacionales donde puede primar en determinados sectores de los jóvenes la desmotivación, el desinterés y la desconfianza en la Revolución para la realización de su proyecto individual".

(...)

"En la emigración desde Cuba, sea temporal o no, se aprecia la presencia de sujetos jóvenes y grupos de profesionales también jóvenes. En el caso de los profesionales, representan el 12% del total de esta emigración en el último lustro, lo que ubica a Cuba dentro de las corrientes migratorias actuales de robo y pérdida de importante capital humano".

(...)

"Un balance final de la emigración cubana a partir de la verificación de los resultados de la estimación del potencial migratorio externo para la segunda mitad de la década de los 90´ del siglo pasado, muestra en primer orden el aumento de la emigración legal hacia diferentes regiones y países, aunque los Estados Unidos se mantienen como principal receptor de esa emigración. En segundo orden aparece la tendencia de los cubanos a emigrar temporalmente, amparados por los cambios introducidos en la legislación migratoria de Cuba. La emigración ilegal (balseros) con destino hacia los Estados Unidos, disminuyó su presencia en el espectro de la emigración del país, provocado por los cambios y la aplicación de los Acuerdos Migratorios entre Cuba y los Estados Unidos de 1994. Sin embargo, a partir de 1998 exhibe cifras en ascenso y nuevas formas de accionar. Las manifestaciones de este fenómeno durante el 2004 y 2005 indican el aumento en la cifra de personas implicadas, así como aquellas que deciden utilizar nuevas rutas ante la imposibilidad de arribar a costas de los Estados Unidos".

(...)

"En consecuencia, el potencial migratorio continuará manifestándose. Las cifras podrían no superar a las registradas en el período anterior, a través de las diferentes vías y formas de emigración conocidas hasta el momento. Como resultado, la imagen y percepción nacional de Cuba como país de emigración se fortalece.

La dinámica migratoria externa continuará siendo de poca significación en el contexto de los flujos de migración internacionales. No obstante, otras lecturas podrían realizarse en el contexto de la migración en el Caribe y de este hacia los Estados Unidos, en especial según vías y formas de emigración, así como en función de las cualidades de los sujetos migrantes.

En el orden demográfico de la sociedad cubana es el análisis es otro, a partir del actual escenario de bajas tasas de crecimiento poblacional, el envejecimiento de la población y el mantenimiento de un potencial migratorio externo. Se precisa evaluar las estrategias de enfrentamiento ante una erosión poblacional producto de la emigración, ya sea temporal o definitiva, de vital importancia para el futuro de la nación, que tome en cuenta los rasgos de edad, de género, profesional, técnico y selectivo por regiones del país".


--
Lic. Rosa Cristina Báez Valdes, "La Polilla Cubana"

25/09/2008 GMT 1

¿Quién pensará que Cuba se levantará solo con sus ancianos? Por Norelys Morales Aguilera

polillabaez @ 10:27


Una reportera no suele ser noticia, a menos que esté envuelta en un suceso como el que afrontó Sara Foley, periodista del diario The Galveston County Daily News, quien fuera expulsada del campo de refugiados de Austin, Texas. A causa de su doble condición de periodista y refugiada, era la única trabajadora de los medios autorizada a permanecer en el campo, pero finalmente la Cruz Roja y la policía le pidieron que se marchara. Ha contado haber presenciado la frustración de los refugiados, víctimas de la falta de avituallamientos.

gustav-recupera-2.jpgSin embargo, nuestro oficio nos concede una tácita licencia de transmitir lo experiencial cuando ello contribuya a esclarecerle al lector algún suceso. Confieso que sólo por oficio logro leer lo que dicen algunos despachos y opiniones sobre Cuba. Lo más lamentable son las mentiras que se propalan sin empacho y las manipulaciones. Pero, al fin y al cabo, aunque camine lenta, la verdad llega.

Todavía no han logrado fotografiar el desamparo, el abandono y el desahucio de los cubanos. La sociedad que muestran y las tergiversaciones a las palabras de los dirigentes cubanos, especialmente, lo dicho por Raúl, daría un ataque de risa si no fuese un asunto tan serio. De las omisiones ni hablo. El tema número uno, mientras corren los días posteriores a dos huracanes en Cuba, es la supuesta “ayuda humanitaria” de Washington rechazada por La Habana por condicionada y humillante, que trata de ser presentada como un genocidio contra los isleños.

Pero, hay subtramas en la dramaturgia de los vendepatrias o de sus promotores.

Mi versión no es la oficial, pero si fuese no me molestaría siendo cierta como es. Puedo decir responsablemente que Cuba es un hervidero de trabajo. Según mis cálculos personales se ha restablecido alrededor de un 70% de la electricidad y la telefonía en todo el archipiélago. Las viviendas se reparan o reconstruyen a un ritmo impresionante. Nótese que todas las escuelas que fueron albergues para los evacuados ya no están en esas funciones, bien porque no fueron afectadas o porque se están reparando.

Mis ideas no desconocen los asuntos a los que estábamos enfrentados los cubanos al momento de recibir el impacto de cuatro eventos meteorológicos en el lapso de un mes, pero el dicharacho cubano que reza: “el que tenga miedo que se compre un perro”, podría ilustrar el espíritu de los nacionales hoy.

Las estadísticas dicen que la población cubana está envejeciendo y eso es síntoma de mayor esperanza y calidad de vida, algo que tozudamente se empeña en demostrar “lo mal que viven los cubanos”, aunque se sepa que se pudiese vivir mejor en lo material si hubiésemos acabado de restañar las heridas de la guerra que significó el período especial y el bloqueo económico arreciado.

Sin embargo, los ancianos se han esfumado a hacer lo que pueden o son atendidos. Tal efecto de ausencia de personas mayores viene a la mente cuando se ve a los hombres de la electricidad o la telefonía subidos a sus alturas, con un vigor excepcional, a choferes, agricultores, constructores, soldados, médicos, enfermeras, paramédicos… todos, oficios que son para gente joven. Sin olvidar a los que trabajan por cuenta propia, muchos jóvenes. Si eso no bastara, trabajadores sociales, estudiantes universitarios… la maravillosa juventud cubana, que también cansada físicamente baila y se divierte en medio de todo, junto a otros valiosísimos jóvenes de todas las artes que campean en el espíritu libre de la solidaridad actuante.

Y, como que lo sé, y me consta la sensibilidad exquisita y cultivada ya de muchos jóvenes, ahora me informan que miles se incorporaron hasta el 6 de diciembre próximo al cuidado ambiental de cada rincón del país, luego de los serios daños de los huracanes Ike y Gustav. La convocatoria de las Brigadas Técnicas Juveniles y la Red Ambiental Juvenil de Cuba pretende devolverle a la isla la belleza natural perdida y también la utilidad y productividad del medio ambiente.

Los hombres y mujeres jóvenes de Cuba no son los que nos pintan en los medios y los “blogueros de la calumnia”. Los que se equivoquen con esta juventud y el futuro de Cuba, quizás le hallen sentido a las poéticas palabras de que también son como “la pequeña tortuga nuestra que cuando se encoleriza le arranca un jarrete al toro”

Libertad de expresión: ¡Sí!; mentiras: ¡No!, por Jorge Jorge González

polillabaez @ 09:49

Un amigo me pregunta desde Miami si es cierto lo que, por teléfono, dicen algunos cubanos a la radio de allí, sobre desórdenes, levantamientos populares, asaltos a tiendas para buscar comida porque están desesperados y nadie los ayuda con sus problemas después de los huracanes...

No había oído nada de esas idioteces: al fin y al cabo, hace mucho que casi nadie oye Radio Martí, es más, ni siquiera sé si sigue existiendo -no ya la TV de igual nombre que jamás entró a nuestras pantallas- y confieso que hubo un momento en que también, como parte de la información a la que tengo derecho como ciudadano libre de un país libre y una Constitución que me ampara, escuchaba a esa emisora para contrastar aristas de un mismo tema y quedé muy desilusionado, como muchos más que necesitamos oír verdades, no tergiversaciones y malas intenciones.

Nuestra radio -y nuestra prensa en general- no es lo mejor del mundo, pero al menos objetividad en las informaciones no le faltan; es cierto que no todo lo profunda que quisiéramos, crítica como debía serlo ante las cosas mal hechas, pero al menos no pierde el tiempo, ni se lo hace perder a los que escuchan la radio, ven la televisión o leen los periódicos, con boberías sin sentido.

Me gustaría una prensa más crítica de los errores que se cometen a diario, que sea capaz de someter al juicio público a dirigentes que se van alejando del pueblo y que pida la destitución de aquellos que se acomodan y viran la espalda a los problemas reales que el cubano de a pie pasa, sin escudarse en el falso criterio que "criticando esas cosas ayudamos al enemigo", mientras seguimos arrastrando los problemas como una rémora atada a nuestro cuerpo. Desearía, igualmente, que los cambios que la población ha planteado desde hace más de un año en reuniones muy abiertas, no tuvieran que esperar décadas para darles solución, pero también estoy consciente de que no todo puede hacerse en un día, ni en un mes, ni en un año y que aun quedan muchos funcionarios a los que deben ajustárseles las cuentas porque han vivido a costa de leyes y decretos que, de eliminarse, los pondrían en un buen aprieto al no tener asidero legal que ampare sus fechorías, de ahí que entorpezcan o traten de entorpecer esas nuevas soluciones que demandamos, pero que llegarán inexorablemente cuando se necesite.

Ya el país venía bien encaminado en ese sentido y se trabajaba para cambiar muchas cosas: la agricultura estaba tomando una línea definida para tratar de solucionar los requerimientos alimentarios de todos –incluyendo a aquellos que no son para nada amantes de la Revolución y del socialismo-; se establecían planes de fabricación de viviendas; se eliminaban arcaicas y odiadas prohibiciones como el posible ingreso de cubanos a los hoteles e instalaciones turísticas; la prensa daba espacio a las opiniones de los ciudadanos y comenzaba una actitud menos benevolente con las situaciones negativas encontradas en cualquier lugar y en cualquier rama de la economía, lo que agradaba a todos; de pronto, llega la debacle con dos potentes y destructivos huracanes en menos de ocho días, que han dejado sin vivienda a más de cincuenta mil familias y otras cientos de miles sufren daños mayores, además de perder sus moradores una gran parte o todo lo que poseían de sus bienes materiales; el país calcula sus daños generales en más de cinco mil millones de dólares… entonces, ¿es este el instante para pensar en cambios? No, es un momento para restaurar el país y esos cambios llegarán cuando la calma vuelva. No tengo apuro alguno, mientras un solo hombre o mujer no posea hoy donde pasar la noche junto al resto de su familia.

Parece mentira que en vez de hablar de los reales daños causados por los huracanes, de la mano tendida por los vecinos con viviendas más sólidas a los que no contaban con una así y que fueron derribadas por la tormenta o de todo el esfuerzo interno que se hace por ayudar a los necesitados, existan cubanos que digan a emisoras de Miami que se están produciendo asaltos a tiendas, levantamientos: ¡Mentiras todas!

Vivo aquí también, hablo por teléfono o mantengo contacto por correo electrónico con decenas de paisanos que me cuentan del desastre, pero todos coinciden en que la solidaridad barrial es lo que mantiene en pie a los damnificados que ven como, día a día, van llegando los recursos estatales y las donaciones externas para reconstruir sus viviendas; que allí están los dirigentes del lugar y de más "arriba" junto a ellos, preocupados hasta el detalle de todas las carencias; que hay un dominio de lo que hay que hacer, cómo y cuándo se restablecerá éste u otro servicio básico, pero fundamentalmente, la esperanza está con ellos, porque hay confianza en la Revolución que jamás ha dejado desamparado a nadie y ésta no sería la excepción de la regla. Ni lo es, según apreciamos cada día.

Cual émulos de Goebbels lanzan a rodar falsedades para ganar méritos ante los que los mantienen con el dinero del contribuyente norteamericano; a esos falsos apóstoles de la libertad no les interesa ni su país, ni sus vecinos, ni desean realmente que los daños se recuperen y menos aún que sea el gobierno comunista de la Isla quien esté al frente de todo; no pueden concebir que la verdad es esa que nos mantiene unidos, por encima de barreras políticas e ideológicas que, hace mucho, no son la problemática real de Cuba. Acá tenemos diferencias de opinión, no somos un monolito en ideas, eso sería un disparate mayúsculo si se afirmara, pero el solo hecho de saber que hay un gobierno que quiere dividirnos, que nos acosa, que nos bloquea desde hace décadas y quiere matarnos por hambre, siempre ha hecho que la mayoría se una y entonces, sí, somos como un bloque pétreo infranqueable, capaz de luchar sin descanso por defender la patria, que es de “todos y para el bien de todos”, como quería nuestro Apóstol José Martí.

Cada día vemos reír a quienes debían estar llorando: cuando Kcho, ese pintor pinero, con los amigos artistas que reunió de un día para otro, brindan su arte a los que milagrosamente sólo salvaron sus vidas y muy pocas pertenencias, porque todo lo demás se fue con los vientos y las aguas hacia el mar; cuando oímos que niñas y niños muy pequeños irán los fines de semana a actuar para los pinareños, llevando la alegría y la inocencia que sólo ellos pueden entregar, siento el orgullo de ser cubano y de que me haya tocado la dicha de vivir en este tiempo para apreciar la solidaridad de los míos entre los míos, igual que la brindan a cualquier país y pueblo que en el mundo los solicite en el campo de la salud, el deporte, la cultura o en lo que sea más útil a otros que poseen menos.

Pero no son sólo estos, muchos artistas e intelectuales, tradicionalmente cómodos en las ciudades, han cargado su mochila y salido -sin saber donde pasarán la noche, de manera voluntaria, sin cobrar un centavo y dejando de ganar muchos en giras al exterior-, hacia los sitios más terriblemente golpeados por los meteoros porque la sensibilidad hacia sus semejantes jamás podrá tener un precio y lo que la Patria ha aportado en su formación tampoco lo tiene y ellos lo saben y son agradecidos. ¿Por qué esos mal nacidos no cuentan estas verdades? Porque eso no pagaría su traición. No es eso lo que quieren escuchar sus amos de la “prensa libre”, “sin censura oficial” y, menos aún, los dinosaurios miamenses que les pagan sus salarios, o más bien las migajas que se merecen.

Es igualmente hermoso ver cada día como el buzón se me atesta de mensajes que llegan desde muchos países preguntando cómo pueden ayudar a nuestro pueblo: que dónde, en qué cuenta, pueden depositar dinero para paliar los daños y, en ocasiones, son mensajes tan hermosos, llenos de un humanismo sin límites, que me hacen llorar de alegría al comprender que no todo el planeta piensa igual y que el mundo que conocemos puede salvarse si queremos, porque no todo es egoísmo y mentiras echadas a rodar como si fuesen guijarros marinos, que al final desaparecen en el agua.

Porque vemos cuántos gobiernos -algunos discrepantes de nuestro sistema político y social-, no han puesto condiciones para ayudarnos y, día a día, llegan sus aviones repletos de comida, materiales de construcción, clavos, agua potable; que han enviado barcos que están por llegar, donan dinero en efectivo… sin embargo, qué diferencia la ayuda condicionada por los Estados Unidos, queriendo traer evaluadores propios para contabilizar daños como si no contáramos con suficiente experiencia y educación sobre desastres para ello, subestimándonos, negándose a entregar a nuestro gobierno lo que mandasen por temor a que no sería entregado a los damnificados –según expresaron algunos de sus funcionarios- y sí a personas como los que llaman a Miami para decir mentiras que ofenden nuestra dignidad y nuestros principios éticos e históricos…

¡Jamás admitiremos un nuevo tutelaje a nuestra soberanía nacional!; de ahí que concuerde plenamente con la respuesta dada por nuestra Cancillería a sus petulancias y las palabras de Fidel en sus Reflexiones. La mayoría de los cubanos no podríamos aceptar condicionamientos del Imperio que nos quiere someter por hambre con su injusto BLOQUEO de décadas; si ese es el precio a su “generosidad” en esta hora, preferimos un dólar aportado por una persona de Estados Unidos, pobre y limpia de espíritu y de alma, a miles de millones de dólares que provengan de un gobierno que nos desprecia como pueblo, porque no han podido aplastar nuestra dignidad, ni habrán de lograrlo aunque vengan dos, tres, mil huracanes y destruyan cual bomba nuclear todo lo que mis compatriotas han construido en cincuenta años de duro batallar.

Una y otra vez nos volveremos a levantar de las ruinas y haremos entre todos los cubanos -y los amigos de verdad que poseemos de sobra en todos los continentes-, una Cuba más bella, si es posible.

www.kaosenlared.net/noticia/libertad-expresion-si-mentiras-no

23/09/2008 GMT 1

Salvar la cultura, Texto y foto Juan Morales Agüero

polillabaez @ 08:06
Prácticamente no hubo institución cultural tunera que escapara a los funestos agravios de Ike:



La marquesina del cine Luanda quedó sin techo con los coletazos del Ike
La marquesina del cine Luanda quedó sin techo con los coletazos del Ike.

LAS TUNAS.— El heterogéneo inventario de calamidades que ocasionó el huracán Ike en las instituciones culturales tuneras, pone todavía los pelos de punta. Prácticamente no quedó ninguna que no sufriera en su estructura los funestos agravios del meteoro, convertido por obra y gracia de sus excesos en una suerte de santo inquisidor tropical.

Las ráfagas la emprendieron con especial ferocidad contra los cines. Las autoridades del sector reportan estragos de diferentes magnitudes en 14 de ellos, incluyendo —¡ay!— todos los que habían sido remozados con tanto esmero y buen gusto hace solo unos meses al abrigo del Plan Especial de reanimación socioeconómica de la provincia.

El cine de Manatí perdió la mayor parte de su cubierta después de haber quedado como una joya. Por si fuera poco, la lluvia le estropeó las lunetas, el escenario y las alfombras. El Iremú, de Puerto Padre, a punto de reinaugurarse, enfrentó similar infortunio. Y así también los de Delicias, Chaparra, Vázquez y la capital provincial.

«Sí, el Ike afectó mucho los cines, pero no dejamos de trabajar —asegura Marianela Reynaldo, subdirectora de Cultura en el territorio—. Tan pronto se le repuso el techo afectado, el teatro Tunas comenzó a prestar servicios. En el resto colocamos televisores en los portales para que la gente se informe. La energía se trae mediante extensiones de los lugares cercanos que cuentan con grupos electrógenos».

Siete museos tuneros recibieron también el impacto del más devastador huracán visto por acá. En el de Puerto Padre los vientos hicieron añicos los cristales. En el de Chaparra se desplomó la segunda planta y la primera quedó a un tris del derrumbe. La Casa Natal de los hermanos Ameijeiras perdió el techo. Al cine de Manatí no le fue mejor: sus tejas se fueron a bolina y quedó prácticamente en ruinas.

«Sin embargo, la percepción de riesgo de sus trabajadores hizo posible que hoy no se lamente el deterioro de ninguna pieza. Con tiempo suficiente, los fondos de esos museos fueron trasladados hacia lugares seguros en locales de la institución provincial. Ahí estarán hasta tanto sus respectivas sedes sean edificadas de nuevo, seguramente más hermosas que antes», añade Marianela.

Las casas de Cultura no salieron bien paradas de los desmanes del Ike. En Puerto Padre sufrieron afectaciones las de los poblados de San Manuel, Delicias y Vázquez. A la de Majibacoa una violenta racha le arrancó las ventanas. En la de Bartle hubo un derrumbe parcial... Con los materiales recuperados se intenta reconstruir en lo posible.

El siniestro vendaval, sin embargo, no pudo echar abajo la acerada voluntad de los instructores de las instituciones. En vistas de la imposibilidad de trabajar por ahora en las sedes usuales, extendieron sus actividades a los parques, escuelas y comunidades. Allí montan obras de teatro, ensayan pasos de baile y hacen música.

A pesar de los estragos en la cubierta del Centro Provincial del Libro y la Literatura y en varias de sus dependencias municipales y almacenes, se logró poner a salvo la totalidad de los volúmenes. Lo mismo ocurrió en la biblioteca provincial, cuyo personal custodió celosamente los fondos, entre ellos ejemplares raros y valiosos. Aunque parciales, la institución no ha dejado de prestar servicios. Cierto: no hay electricidad. Pero se ofrecen opciones en horario diurno.

¿Y qué decir de la Plástica en la capital cubana de la escultura? El Ike arruinó las lucetas de la galería-taller y su puerta principal. En la galería provincial destruyó los ventanales de uno de sus flancos. La solución no demoró: sellarlos temporalmente con cartón y encargarles a los artistas locales decorarlos con murales. Mientras, la parte que escapó a los daños, tiene una muestra abierta al público.

La Escuela Vocacional de Arte Cucalambé lamenta la pérdida de 117 ventanales. Aun así, comenzó su curso escolar. El Centro Cultural Huellas, ahora sin techo, extiende sus actividades puertas afuera. La Academia Provincial de Artes Plásticas no salió ilesa, pero sus estudiantes ya están frente a los caballetes... El Ike se estrelló contra la voluntad de los artistas del Balcón del oriente cubano.

En cada institución cultural dañada, sus colectivos de trabajadores asumen la recuperación con un sentido de pertenencia extraordinario. Así, no solo reponen con agilidad los servicios interrumpidos, sino que también reparan lo que está al alcance de sus manos y colaboran en la higienización comunitaria. Gracias al esfuerzo de ellos se pudo salvar una parte importante del valioso patrimonio cultural de Las Tunas.

Como dijo Fidel en el VI Congreso de la UNEAC, en 1998, «lo primero que hay que salvar es la cultura». Los tuneros, salvaron la suya.

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2008-09-23/salvar-la-cultura-/

16/09/2008 GMT 1

Información Oficial de datos preliminares sobre los daños ocasionados por los huracanes Gustav e Ike

polillabaez @ 06:04

La acción combinada de los huracanes Gustav e Ike en vientos, lluvias e inundaciones a su paso prácticamente por todo el país, entre el 30 de agosto y el 9 de septiembre, incluidos los efectos previos y posteriores a su entrada y salida del territorio nacional, la convierten sin duda alguna en la más devastadora en la historia de estos fenómenos meteorológicos en Cuba con relación a la magnitud de los daños materiales ocurridos.

Para nuestro pueblo, preparado durante años para enfrentar desastres naturales gracias a la organización y eficiencia demostradas por su fuerte, enérgica y previsora Defensa Civil, como la calificara Fidel, han sido sobrecogedoras las vivencias de cientos de miles de compatriotas directamente damnificados y las imágenes trasmitidas por los medios de prensa de las localidades impactadas.

Solo la Revolución evita que ante tan significativas afectaciones a las actividades económico-productivas y de servicios y a toda la infraestructura de la nación, provincias como Pinar del Río, Holguín, Las Tunas, Camagüey y el municipio especial Isla de la Juventud, por mencionar las que recibieron el golpe más demoledor, no sean declaradas zonas de desastre, y sus habitantes no estén inmersos en la desolación. Por el contrario, es la confianza de que dejaremos atrás esta compleja situación lo que prevalece en esos territorios y en todo el país; es la seguridad de que, unidos bajo la dirección del Partido, desarrollaremos el intenso y efectivo, aunque sea prolongado, proceso de recuperación y restablecimiento.

Tanto el huracán Gustav como el Ike, en sus trayectorias, pusieron en tensión virtualmente a todo el país desde el 25 de agosto en que la Defensa Civil emitió la primera nota sobre esos meteoros pasando a fase informativa las provincias orientales, hasta la número 9 referida al Ike, el 11 de septiembre, que puso a Pinar del Río en la etapa recuperativa.

No hubo en uno y otro evento territorio alguno que escapara de sus amenazas e impactos. Cercano a su entrada y salida por tierra pinareña, casi por los mismos sitios -kilómetros más o menos de diferencia de su antecesor-, el Ike tuvo en alarma ciclónica a todo el país. La historia es suficientemente conocida.

Como se sabe, la primera prioridad del país en estas circunstancias, desde que son pronosticadas las posibilidades de riesgo, es la salvaguarda de las vidas humanas. Algunos datos ilustran el alcance del esfuerzo en este sentido.

En total, por ambos fenómenos meteorológicos, fueron protegidas 3 millones 179 mil 846 personas -2 millones 772 mil 615 de ellas cuando el Ike-, de las cuales sólo cerca de medio millón se albergó en centros de evacuación; el resto recibió abrigo solidario de familiares y vecinos, en lo que se emplearon más de 10 mil medios de transporte y cientos de albergues habilitados para la ocasión. Adicionalmente, como consecuencia de las medidas adoptadas por el Ike, se retornaron a sus viviendas 176 mil 113 estudiantes de centros internos y fueron reubicados 2 mil 818 turistas.

En función del Sistema de Defensa Civil y misiones derivadas, laboraron en uno y otro evento más de 87 mil compañeras y compañeros entre movilizados y personal de los puestos de dirección desde la nación hasta las zonas de defensa.

Y aunque durante el Gustav no se produjo ninguna pérdida de vida humana, en los días del Ike, como se informó oportunamente, hubo que lamentar la muerte de siete ciudadanos en varias provincias, no solo como consecuencia directa de sus efectos, sino de la falta de observancia estricta de las medidas orientadas por la Defensa Civil.

Cuantiosas pérdidas materiales

Evaluaciones muy preliminares de los daños acaecidos en los menos de diez días que impactaron el territorio nacional ambos huracanes cifran las pérdidas en alrededor de 5 mil millones de dólares.

Sin duda uno de los impactos más letales causados por Gustav e Ike fue el de la vivienda: más de 444 mil dañadas, buena parte de ellas con pérdidas parciales y totales de techo, además de otras averías; y del total, 63 mil 249 son derrumbes totales.

En todos los territorios hubo afectaciones -que no son los números finales pues aún podrá incrementarse una cierta cantidad motivado por el efecto conjunto de las intensas lluvias y el paso de los primeros días-, pero las mayores están directamente relacionadas con aquellos más castigados por las lluvias y vientos más intensos a lo que se sumaron las causadas por inundaciones y penetraciones del mar, antes, durante y después, es decir, Pinar del Río y la Islala Juventud, sobre todo por el Gustav (con su categoría 4 aventajada), y Holguín, Las Tunas y Camagüey, por el Ike (categoría 3).

Puede calificarse, además, como el tipo de problema más complejo, no solo porque en el caso de las viviendas destruidas deja a más de 200 mil personas sin ellas por un tiempo, y a algunos cientos de miles más cuyas casas requieren reparación, sino porque construir y rehabilitar implica inversiones financieras y en recursos verdaderamente millonarias, y obligadamente años de trabajo intenso.

Principales afectaciones del Gustav en otras esferas.

La evaluación preliminar de los daños del Gustav refleja que las afectaciones más importantes se produjeron en el municipio especial Isla de la Juventud y en la provincia de Pinar del Río, fundamentalmente en las localidades de San Cristóbal, Los Palacios, Consolación del Sur, Viñales, La Palma, Minas de Matahambre, Candelaria y Bahía Honda.

Debe tomarse en cuenta que los cálculos de las pérdidas en viviendas son sobre la base de precios históricos y convencionales, y no los valores reales a precios internacionales. Baste señalar que para disponer de una vivienda duradera que resista los más los más fuertes vientos, se requiere un elemento indispensable que escasea mucho: la fuerza de trabajo. Esta se necesita lo mismo para una reparación temporal que para una construcción duradera. Dicha fuerza hay que repartirla en todos los demás centros de producción y servicios, algunos significativamente dañados, por lo que el valor real de una vivienda en el mundo y la amortización de la inversión correspondiente es muchas veces mayor.

La situación es crítica en las 120 mil 105 viviendas que fueron afectadas por el Gustav en la provincia de Pinar del Río, particularmente en los municipios de Los Palacios y San Cristóbal.

Asociado a los daños en las viviendas, están los de los tanques para almacenar agua en los edificios, que superan la cifra de cuatro mil.

En la región occidental del país se reportan serias afectaciones de la infraestructura eléctrica:

- En la línea de trasmisión de 220 kilovatios Mariel/Pinar del Río: destruidas 137 torres, y 13 en la de 110 kilovatios.

- 4 mil 500 postes derribados; 530 transformadores y 5 mil luminarias públicas dañados, entre otros elementos.

En el municipio especial Isla de la Juventud se afectó el 100% de las líneas eléctricas.

Sufrieron pérdidas totales en el occidente del país más de 55 mil 700 hectáreas de diferentes cultivos, principalmente viandas y caña. Se afectaron además 877 organopónicos y 392 huertos intensivos.

Afectó seriamente el 80% de la avicultura de la Isla de la Juventud, y totalmente los ocho municipios pinareños azotados.

Se destruyeron 3 mil 414 casas de tabaco y se afectaron 1 590, así como más de 800 toneladas del producto.

Fueron afectadas más de 180 mil hectáreas de plantaciones forestales.

En la producción industrial de alimentos: 28 panaderías, 8 dulcerías y una empresa de conservas de frutas y vegetales, fueron afectadas fundamentalmente por la pérdida total de los techos, aunque disponían de electrogeneradores.

Sufrieron afectaciones 4 mil 355 toneladas de alimentos en almacenes y bodegas.

Los principales perjuicios en el sistema de Radio Cuba se produjeron por la destrucción total de las torres de onda media (2) y la torre de televisión en la Isla de la Juventud, afectándose los servicios de radio y televisión. Situación similar presentan en Pinar del Río las torres de las instalaciones de San Cristóbal, La Palma, Los Palacios y sus tres centros de televisión. En La Habana fueron dañados los centros de Artemisa y Bauta.

En las telecomunicaciones se afectaron 9 mil 316 servicios, la mayoría de ellos en el municipio especial (7 mil 797) y Pinar del Río (1 021).

Se continúan precisando las pérdidas en equipos de computación, televisores y videos. Se han afectado 794 computadoras de los sectores de salud y educación.

En el campo de salud pública en la región occidental sufrieron daños de consideración 314 instalaciones, entre ellas: 26 hospitales, 18 policlínicos, 191 consultorios, 14 hogares de ancianos y casas de abuelos y 42 farmacias, con la situación más crítica, igualmente, en la Isla de la Juventud y varios municipios pinareños: San Cristóbal, Los Palacios, La Palma y Consolación del Sur.

En educación se afectaron 1 160 centros educacionales, entre ellos: 599 en Pinar del Río, 218 en La Habana, 225 en Ciudad de la Habana y 87 en la Isla de la Juventud.

Se destruyeron importantes instalaciones en el puerto de Nueva Gerona y hubo daños en el aeropuerto del municipio especial, afectándose allí prácticamente todo el transporte de pasajeros.

Daños fundamentales causados por el Ike

Sin haber concluido las evaluaciones, hasta el cierre de esta información el 12 de septiembre, los mayores daños por territorio se han producido en las provincias que se mencionan, principalmente en los municipios siguientes:

Guantánamo, los municipios de Baracoa y Maisí.

Holguín, principalmente el municipio cabecera, Banes, Antilla, Moa, Rafael Freyre, Mayarí y Gibara.

Las Tunas, el municipio cabecera, Puerto Padre, Manatí y Jesús Menéndez.

Camagüey, el municipio cabecera, Nuevitas, Guáimaro, Najasa, Florida, Sibanicú, Minas y Santa Cruz del Sur.

Ciego de Ávila, el municipio cabecera, Venezuela, Baraguá y Majagua.

Sancti Spíritus, el municipio cabecera, Trinidad y La Sierpe.

Villa Clara, Manicaragua, Encrucijada, Santo Domingo y Sagua la Grande.

Cienfuegos, Cumanayagua y Aguada de Pasajeros.

Matanzas, el municipio cabecera, Unión de Reyes, Calimete, Perico y Jagüey Grande.

En todos los municipios de esas provincias se produjeron afectaciones. Se citan sólo los más importantes. Las pérdidas en los demás municipios no serán ignoradas.

En cuanto a las afectaciones fundamentales, se reportan pérdidas importantes en las provincias de La Habana y Ciudad de La Habana, aunque no en un porcentaje tan alto como en el resto del país.

De nuevo Pinar del Río y la Isla de la Juventud fueron golpeados por los vientos, y esta vez mucho más por las aguas. Tardaron en desaparecer los efectos del huracán.

El servicio eléctrico se vio afectado prácticamente en todo el país, que quedó a oscuras por el efecto directo de los vientos y las lluvias intensas y por las medidas de protección que se aplican para evitar daños mayores.

Las tareas de rehabilitación, por demás, se complicaron en casi todos los territorios 24 horas después de la salida al mar del meteoro.

En un inicio, el suministro fue restableciéndose con la utilización de microsistemas eléctricos mediante los grupos electrógenos, que se van sustituyendo en la medida en que se ha ido activando el Sistema Electroenergético Nacional, excepto en las provincias de Santiago de Cuba, Granma y parte de Guantánamo, donde fue posible conectarlos a la termoeléctrica Renté. La provincia de Pinar del Río y el municipio especial Isla de la Juventud permanecen recibiendo el servicio de los microsistemas, creados, hasta la solución definitiva cuando puedan ser reconstruidas las líneas de transmisión, lo que se hará en el menor tiempo posible.

Hasta el 12 de septiembre, las provincias contaban ya con servicio eléctrico en los siguientes porcentajes: Las Tunas, Camagüey y Holguín no rebasaban el 30% debido a la magnitud de las averías en sus redes básicas; Granma y Santiago de Cuba pasaban del 99%, y Guantánamo del 94%, aunque Maisí y Baracoa, municipios más golpeados, estaban al 53% y 79%, respectivamente; Ciego de Ávila superaba el 92%; La Habana, casi 92%; Matanzas, 90%¸ Villa Clara, 87,2%; Cienfuegos, 94,7% y Sancti Spíritus, 84%, todas con sus cabeceras provinciales, como norma, en porcentajes superiores. Algunos de sus municipios más atrasados sufrieron también daños importantes en las redes.

Ciudad de La Habana pasaba del 98%, aunque quedaban interrupciones puntuales por resolver (transformadores quemados, ramales, etcétera), concentrados en Boyeros, La Habana del Este, Plaza, Cerro y Playa.

Los territorios más comprometidos y complejos, Pinar del Río e Isla de la Juventud, estaban a un poco más del 55% y casi al 67%, respectivamente.

Las mini y microhidroeléctricas han sido seriamente afectadas.

Se mantienen funcionando los pozos para el suministro del gas manufacturado a la Capital. Solo una turbina en Energás está trabajando para mantener la vitalidad, para lo que se mantienen abiertos algunos pozos dando gas al sistema.

Hay interrupciones generalizadas en las comunicaciones por caídas de árboles, postes telefónicos y torres de transmisión, estando desactivadas algunas estaciones comunitarias de televisión.

Se reportan daños agrícolas como consecuencia del Ike en 205 casas de cultivos protegidos y la mayoría de las instalaciones de cultivos semiprotegidos.

Sufrieron todas las áreas de café en la zona oriental del país, perdiéndose en lo fundamental la cosecha en algunos de los municipios más productores por la acción combinada de la lluvia y el viento en zonas como Mayarí, Sagua de Tánamo, Maisí y en la provincia Granma.

Se perdieron 32 mil 305 hectáreas de plátano y más de 10 mil hectáreas de otros renglones en las provincias orientales.

Al cierre de esta información, se reportaba la pérdida de más de medio millón de aves, unas 100 mil de las cuales pudieron sacrificarse y venderse a la población. Los daños a la masa avícola fueron significativos en Sancti Spíritus, Matanzas, Las Tunas y Camagüey.

En la caña se reportan 156 mil 600 hectáreas encamadas, 518 mil 879 inundadas y 3 mil 895 hectáreas de caña nueva perdidas, reportándose aproximadamente 40 mil toneladas de azúcar que deben reprocesarse por haberse mojado.

También hay afectaciones notables en las áreas de cultivos varios del Ministerio del Azúcar, registrándose como dañadas más de 10 mil hectáreas de plátanos, arroz, frijoles y otros cultivos, incluyendo los organopónicos.

En las instalaciones industriales son generalizadas las graves afectaciones en techos y ventanas. Todas las fábricas, por diferentes causas, vieron paralizadas sus producciones, muchas de las cuales aún mantienen esa situación.

El Ministerio de Comercio Interior reporta daños en 49 mil 000 toneladas de capacidad de almacenamiento, con la mayor afectación en la Base de Almacenes de Holguín, donde se registran serios daños en 12 mil 750 toneladas de productos y mil 111 bodegas.

Se reporta la destrucción parcial o total de

2 mil 642 instalaciones del Ministerio de Educación, fundamentalmente en cubiertas y ventanales, así como en 186 círculos infantiles, y daños severos en los Institutos Pedagógicos de Holguín, Las Tunas y Camagüey.

El Ministerio de Educación Superior informó afectaciones en las universidades de Cienfuegos, Sancti Spíritus, Matanzas, Villa Clara, Holguín, la sede municipal de Puerto Padre en Las Tunas y el Instituto de Ciencias Agropecuarias de La Habana.,

Registran daños 146 instituciones culturales y 82 instalaciones deportivas, entre ellas 6 Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE),

13 Escuelas Superiores de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y academias, 2 Facultades de Cultura Física, 5 estadios provinciales de pelota y 32 municipales, 8 salas polivalentes, 13 escuelas comunitarias y 2 complejos de piscinas.

En las instalaciones de salud se reportan las mayores afectaciones en los servicios de neonatología de los hospitales Enrique Cabrera, Aballí, Gineco-Obstétrico Eusebio Hernández, 10 de Octubre y William Soler, así como en el Ortopédico Fructuoso Rodríguez.

Se han presentado afectaciones en las vías de comunicación por caída de árboles e inundaciones. En el pedraplén de Cayo Coco se dañaron todos sus puentes y la conductora de agua. Hay paso con cuidadosa precaución por La Farola, provincia de Guantánamo; se inspeccionan los tramos Las Tunas-Holguín y Holguín-Moa, y quedó interrumpida en dos tramos la Autopista Nacional. Miles de kilómetros de carreteras y caminos han sido dañados a lo largo de todo el país.

Hay 7 puertos cerrados y daños graves en las cubiertas de los almacenes de estos en Vita, Carúpano y Nuevitas, con afectaciones en el embalizamiento y señalización para la entrada en todos los puertos.

En cuanto al volumen de agua acumulada en los 239 embalses del país administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, al cierre del 12 de septiembre ascendía a 7 891,5 millones de metros cúbicos, un 86% del total de la capacidad retenida utilizable, que significan el incremento de 1 791 millones de m3 en relación con el viernes 5 de septiembre.

Se encuentran vertiendo 128 embalses, 94 más que antes del paso de Ike.

En la última semana todas las provincias, excepto el municipio especial Isla de la Juventud, incrementaron sus volúmenes embalsados. Se encuentran a más del 90% de su capacidad Pinar del Río, Villa Clara, Cienfuegos, Holguín, Granma y Guantánamo; Santiago de Cuba por encima del 99%. Cuatro provincias más están sobre 80%.

Muchas otras informaciones y datos podrían completar y complementar el panorama que ha dejado en el país, en menos de un mes, el impacto de cuatro fenómenos meteorológicos, especialmente, por su capacidad destructora, los huracanes Gustav e Ike. El país ha sido devastado en su infraestructura económica, social y habitacional como nunca antes.

“Vendrá ahora el análisis de los factores objetivos, el uso racional y óptimo de los recursos materiales y humanos; qué debe hacerse en cada lugar concreto, dónde debe o no invertirse; qué hacer con cada centavo; responder a cada pregunta de lo que debe hacerse en situaciones de emergencia y en circunstancias de normalidad en que todo vuelve a su cauce, agua y aire, y la vida normal de niños, adolescentes y adultos sigue adelante, preparados siempre para luchar y vencer sin desanimarnos jamás ante las adversidades de hoy o de mañana”, como escribiera Fidel recientemente.

El Gobierno no ha perdido un minuto y en pocas horas comenzó a enviar recursos materiales de sus reservas a los territorios afectados, aunque no es posible que todo llegue a todos de inmediato.

La solidariedad del pueblo ha estado presente desde el primer momento, y múltiples son los ejemplos que lo avalan. En ella nos hemos formado en casi medio siglo de Revolución.

No faltará el rigor y la racionalidad a que nos llama Fidel y nos indica el Partido, en el inevitable reajuste de programas y planes económicos y sociales a que nos obliga la primera prioridad de hoy: recuperarnos.

El apoyo exterior tampoco ha faltado. Son ya muchos los gobiernos, organismos e instituciones cuyas autoridades nos han contactado y enviado sus primeras ayudas. La semilla de nuestra conducta internacionalista y solidaria durante décadas germina. Llegue a todos nuestra gratitud.

Merecen admiración los cuadros y militantes de nuestro glorioso Partido, los aguerridos combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Ministerio del Interior y la Defensa Civil, los hombres y mujeres de nuestra clase obrera, nuestras organizaciones de masas, nuestros medios de comunicación, nuestros periodistas e intelectuales y los demás ciudadanos de nuestro pueblo heroico, que con valor y disciplina han enfrentado este durísimo golpe recibido de la naturaleza.

¡Trabajemos más unidos que nunca, recordando siempre que “nuestro deber es vencer”!

Septiembre 15 de 2008
15 y 14 horas

La acción combinada de los huracanes Gustav e Ike en vientos, lluvias e inundaciones a su paso prácticamente por todo el país, entre el 30 de agosto y el 9 de septiembre, incluidos los efectos previos y posteriores a su entrada y salida del territorio nacional, la convierten sin duda alguna en la más devastadora en la historia de estos fenómenos meteorológicos en Cuba con relación a la magnitud de los daños materiales ocurridos.

Para nuestro pueblo, preparado durante años para enfrentar desastres naturales gracias a la organización y eficiencia demostradas por su fuerte, enérgica y previsora Defensa Civil, como la calificara Fidel, han sido sobrecogedoras las vivencias de cientos de miles de compatriotas directamente damnificados y las imágenes trasmitidas por los medios de prensa de las localidades impactadas.

Solo la Revolución evita que ante tan significativas afectaciones a las actividades económico-productivas y de servicios y a toda la infraestructura de la nación, provincias como Pinar del Río, Holguín, Las Tunas, Camagüey y el municipio especial Isla de la Juventud, por mencionar las que recibieron el golpe más demoledor, no sean declaradas zonas de desastre, y sus habitantes no estén inmersos en la desolación. Por el contrario, es la confianza de que dejaremos atrás esta compleja situación lo que prevalece en esos territorios y en todo el país; es la seguridad de que, unidos bajo la dirección del Partido, desarrollaremos el intenso y efectivo, aunque sea prolongado, proceso de recuperación y restablecimiento.

Tanto el huracán Gustav como el Ike, en sus trayectorias, pusieron en tensión virtualmente a todo el país desde el 25 de agosto en que la Defensa Civil emitió la primera nota sobre esos meteoros pasando a fase informativa las provincias orientales, hasta la número 9 referida al Ike, el 11 de septiembre, que puso a Pinar del Río en la etapa recuperativa.

No hubo en uno y otro evento territorio alguno que escapara de sus amenazas e impactos. Cercano a su entrada y salida por tierra pinareña, casi por los mismos sitios -kilómetros más o menos de diferencia de su antecesor-, el Ike tuvo en alarma ciclónica a todo el país. La historia es suficientemente conocida.

Como se sabe, la primera prioridad del país en estas circunstancias, desde que son pronosticadas las posibilidades de riesgo, es la salvaguarda de las vidas humanas. Algunos datos ilustran el alcance del esfuerzo en este sentido.

En total, por ambos fenómenos meteorológicos, fueron protegidas 3 millones 179 mil 846 personas -2 millones 772 mil 615 de ellas cuando el Ike-, de las cuales sólo cerca de medio millón se albergó en centros de evacuación; el resto recibió abrigo solidario de familiares y vecinos, en lo que se emplearon más de 10 mil medios de transporte y cientos de albergues habilitados para la ocasión. Adicionalmente, como consecuencia de las medidas adoptadas por el Ike, se retornaron a sus viviendas 176 mil 113 estudiantes de centros internos y fueron reubicados 2 mil 818 turistas.

En función del Sistema de Defensa Civil y misiones derivadas, laboraron en uno y otro evento más de 87 mil compañeras y compañeros entre movilizados y personal de los puestos de dirección desde la nación hasta las zonas de defensa.

Y aunque durante el Gustav no se produjo ninguna pérdida de vida humana, en los días del Ike, como se informó oportunamente, hubo que lamentar la muerte de siete ciudadanos en varias provincias, no solo como consecuencia directa de sus efectos, sino de la falta de observancia estricta de las medidas orientadas por la Defensa Civil.

Cuantiosas pérdidas materiales

Evaluaciones muy preliminares de los daños acaecidos en los menos de diez días que impactaron el territorio nacional ambos huracanes cifran las pérdidas en alrededor de 5 mil millones de dólares.

Sin duda uno de los impactos más letales causados por Gustav e Ike fue el de la vivienda: más de 444 mil dañadas, buena parte de ellas con pérdidas parciales y totales de techo, además de otras averías; y del total, 63 mil 249 son derrumbes totales.

En todos los territorios hubo afectaciones -que no son los números finales pues aún podrá incrementarse una cierta cantidad motivado por el efecto conjunto de las intensas lluvias y el paso de los primeros días-, pero las mayores están directamente relacionadas con aquellos más castigados por las lluvias y vientos más intensos a lo que se sumaron las causadas por inundaciones y penetraciones del mar, antes, durante y después, es decir, Pinar del Río y la Islala Juventud, sobre todo por el Gustav (con su categoría 4 aventajada), y Holguín, Las Tunas y Camagüey, por el Ike (categoría 3).

Puede calificarse, además, como el tipo de problema más complejo, no solo porque en el caso de las viviendas destruidas deja a más de 200 mil personas sin ellas por un tiempo, y a algunos cientos de miles más cuyas casas requieren reparación, sino porque construir y rehabilitar implica inversiones financieras y en recursos verdaderamente millonarias, y obligadamente años de trabajo intenso.

Principales afectaciones del Gustav en otras esferas.

La evaluación preliminar de los daños del Gustav refleja que las afectaciones más importantes se produjeron en el municipio especial Isla de la Juventud y en la provincia de Pinar del Río, fundamentalmente en las localidades de San Cristóbal, Los Palacios, Consolación del Sur, Viñales, La Palma, Minas de Matahambre, Candelaria y Bahía Honda.

Debe tomarse en cuenta que los cálculos de las pérdidas en viviendas son sobre la base de precios históricos y convencionales, y no los valores reales a precios internacionales. Baste señalar que para disponer de una vivienda duradera que resista los más los más fuertes vientos, se requiere un elemento indispensable que escasea mucho: la fuerza de trabajo. Esta se necesita lo mismo para una reparación temporal que para una construcción duradera. Dicha fuerza hay que repartirla en todos los demás centros de producción y servicios, algunos significativamente dañados, por lo que el valor real de una vivienda en el mundo y la amortización de la inversión correspondiente es muchas veces mayor.

La situación es crítica en las 120 mil 105 viviendas que fueron afectadas por el Gustav en la provincia de Pinar del Río, particularmente en los municipios de Los Palacios y San Cristóbal.

Asociado a los daños en las viviendas, están los de los tanques para almacenar agua en los edificios, que superan la cifra de cuatro mil.

En la región occidental del país se reportan serias afectaciones de la infraestructura eléctrica:

- En la línea de trasmisión de 220 kilovatios Mariel/Pinar del Río: destruidas 137 torres, y 13 en la de 110 kilovatios.

- 4 mil 500 postes derribados; 530 transformadores y 5 mil luminarias públicas dañados, entre otros elementos.

En el municipio especial Isla de la Juventud se afectó el 100% de las líneas eléctricas.

Sufrieron pérdidas totales en el occidente del país más de 55 mil 700 hectáreas de diferentes cultivos, principalmente viandas y caña. Se afectaron además 877 organopónicos y 392 huertos intensivos.

Afectó seriamente el 80% de la avicultura de la Isla de la Juventud, y totalmente los ocho municipios pinareños azotados.

Se destruyeron 3 mil 414 casas de tabaco y se afectaron 1 590, así como más de 800 toneladas del producto.

Fueron afectadas más de 180 mil hectáreas de plantaciones forestales.

En la producción industrial de alimentos: 28 panaderías, 8 dulcerías y una empresa de conservas de frutas y vegetales, fueron afectadas fundamentalmente por la pérdida total de los techos, aunque disponían de electrogeneradores.

Sufrieron afectaciones 4 mil 355 toneladas de alimentos en almacenes y bodegas.

Los principales perjuicios en el sistema de Radio Cuba se produjeron por la destrucción total de las torres de onda media (2) y la torre de televisión en la Isla de la Juventud, afectándose los servicios de radio y televisión. Situación similar presentan en Pinar del Río las torres de las instalaciones de San Cristóbal, La Palma, Los Palacios y sus tres centros de televisión. En La Habana fueron dañados los centros de Artemisa y Bauta.

En las telecomunicaciones se afectaron 9 mil 316 servicios, la mayoría de ellos en el municipio especial (7 mil 797) y Pinar del Río (1 021).

Se continúan precisando las pérdidas en equipos de computación, televisores y videos. Se han afectado 794 computadoras de los sectores de salud y educación.

En el campo de salud pública en la región occidental sufrieron daños de consideración 314 instalaciones, entre ellas: 26 hospitales, 18 policlínicos, 191 consultorios, 14 hogares de ancianos y casas de abuelos y 42 farmacias, con la situación más crítica, igualmente, en la Isla de la Juventud y varios municipios pinareños: San Cristóbal, Los Palacios, La Palma y Consolación del Sur.

En educación se afectaron 1 160 centros educacionales, entre ellos: 599 en Pinar del Río, 218 en La Habana, 225 en Ciudad de la Habana y 87 en la Isla de la Juventud.

Se destruyeron importantes instalaciones en el puerto de Nueva Gerona y hubo daños en el aeropuerto del municipio especial, afectándose allí prácticamente todo el transporte de pasajeros.

Daños fundamentales causados por el Ike

Sin haber concluido las evaluaciones, hasta el cierre de esta información el 12 de septiembre, los mayores daños por territorio se han producido en las provincias que se mencionan, principalmente en los municipios siguientes:

Guantánamo, los municipios de Baracoa y Maisí.

Holguín, principalmente el municipio cabecera, Banes, Antilla, Moa, Rafael Freyre, Mayarí y Gibara.

Las Tunas, el municipio cabecera, Puerto Padre, Manatí y Jesús Menéndez.

Camagüey, el municipio cabecera, Nuevitas, Guáimaro, Najasa, Florida, Sibanicú, Minas y Santa Cruz del Sur.

Ciego de Ávila, el municipio cabecera, Venezuela, Baraguá y Majagua.

Sancti Spíritus, el municipio cabecera, Trinidad y La Sierpe.

Villa Clara, Manicaragua, Encrucijada, Santo Domingo y Sagua la Grande.

Cienfuegos, Cumanayagua y Aguada de Pasajeros.

Matanzas, el municipio cabecera, Unión de Reyes, Calimete, Perico y Jagüey Grande.

En todos los municipios de esas provincias se produjeron afectaciones. Se citan sólo los más importantes. Las pérdidas en los demás municipios no serán ignoradas.

En cuanto a las afectaciones fundamentales, se reportan pérdidas importantes en las provincias de La Habana y Ciudad de La Habana, aunque no en un porcentaje tan alto como en el resto del país.

De nuevo Pinar del Río y la Isla de la Juventud fueron golpeados por los vientos, y esta vez mucho más por las aguas. Tardaron en desaparecer los efectos del huracán.

El servicio eléctrico se vio afectado prácticamente en todo el país, que quedó a oscuras por el efecto directo de los vientos y las lluvias intensas y por las medidas de protección que se aplican para evitar daños mayores.

Las tareas de rehabilitación, por demás, se complicaron en casi todos los territorios 24 horas después de la salida al mar del meteoro.

En un inicio, el suministro fue restableciéndose con la utilización de microsistemas eléctricos mediante los grupos electrógenos, que se van sustituyendo en la medida en que se ha ido activando el Sistema Electroenergético Nacional, excepto en las provincias de Santiago de Cuba, Granma y parte de Guantánamo, donde fue posible conectarlos a la termoeléctrica Renté. La provincia de Pinar del Río y el municipio especial Isla de la Juventud permanecen recibiendo el servicio de los microsistemas, creados, hasta la solución definitiva cuando puedan ser reconstruidas las líneas de transmisión, lo que se hará en el menor tiempo posible.

Hasta el 12 de septiembre, las provincias contaban ya con servicio eléctrico en los siguientes porcentajes: Las Tunas, Camagüey y Holguín no rebasaban el 30% debido a la magnitud de las averías en sus redes básicas; Granma y Santiago de Cuba pasaban del 99%, y Guantánamo del 94%, aunque Maisí y Baracoa, municipios más golpeados, estaban al 53% y 79%, respectivamente; Ciego de Ávila superaba el 92%; La Habana, casi 92%; Matanzas, 90%¸ Villa Clara, 87,2%; Cienfuegos, 94,7% y Sancti Spíritus, 84%, todas con sus cabeceras provinciales, como norma, en porcentajes superiores. Algunos de sus municipios más atrasados sufrieron también daños importantes en las redes.

Ciudad de La Habana pasaba del 98%, aunque quedaban interrupciones puntuales por resolver (transformadores quemados, ramales, etcétera), concentrados en Boyeros, La Habana del Este, Plaza, Cerro y Playa.

Los territorios más comprometidos y complejos, Pinar del Río e Isla de la Juventud, estaban a un poco más del 55% y casi al 67%, respectivamente.

Las mini y microhidroeléctricas han sido seriamente afectadas.

Se mantienen funcionando los pozos para el suministro del gas manufacturado a la Capital. Solo una turbina en Energás está trabajando para mantener la vitalidad, para lo que se mantienen abiertos algunos pozos dando gas al sistema.

Hay interrupciones generalizadas en las comunicaciones por caídas de árboles, postes telefónicos y torres de transmisión, estando desactivadas algunas estaciones comunitarias de televisión.

Se reportan daños agrícolas como consecuencia del Ike en 205 casas de cultivos protegidos y la mayoría de las instalaciones de cultivos semiprotegidos.

Sufrieron todas las áreas de café en la zona oriental del país, perdiéndose en lo fundamental la cosecha en algunos de los municipios más productores por la acción combinada de la lluvia y el viento en zonas como Mayarí, Sagua de Tánamo, Maisí y en la provincia Granma.

Se perdieron 32 mil 305 hectáreas de plátano y más de 10 mil hectáreas de otros renglones en las provincias orientales.

Al cierre de esta información, se reportaba la pérdida de más de medio millón de aves, unas 100 mil de las cuales pudieron sacrificarse y venderse a la población. Los daños a la masa avícola fueron significativos en Sancti Spíritus, Matanzas, Las Tunas y Camagüey.

En la caña se reportan 156 mil 600 hectáreas encamadas, 518 mil 879 inundadas y 3 mil 895 hectáreas de caña nueva perdidas, reportándose aproximadamente 40 mil toneladas de azúcar que deben reprocesarse por haberse mojado.

También hay afectaciones notables en las áreas de cultivos varios del Ministerio del Azúcar, registrándose como dañadas más de 10 mil hectáreas de plátanos, arroz, frijoles y otros cultivos, incluyendo los organopónicos.

En las instalaciones industriales son generalizadas las graves afectaciones en techos y ventanas. Todas las fábricas, por diferentes causas, vieron paralizadas sus producciones, muchas de las cuales aún mantienen esa situación.

El Ministerio de Comercio Interior reporta daños en 49 mil 000 toneladas de capacidad de almacenamiento, con la mayor afectación en la Base de Almacenes de Holguín, donde se registran serios daños en 12 mil 750 toneladas de productos y mil 111 bodegas.

Se reporta la destrucción parcial o total de

2 mil 642 instalaciones del Ministerio de Educación, fundamentalmente en cubiertas y ventanales, así como en 186 círculos infantiles, y daños severos en los Institutos Pedagógicos de Holguín, Las Tunas y Camagüey.

El Ministerio de Educación Superior informó afectaciones en las universidades de Cienfuegos, Sancti Spíritus, Matanzas, Villa Clara, Holguín, la sede municipal de Puerto Padre en Las Tunas y el Instituto de Ciencias Agropecuarias de La Habana.,

Registran daños 146 instituciones culturales y 82 instalaciones deportivas, entre ellas 6 Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE),

13 Escuelas Superiores de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y academias, 2 Facultades de Cultura Física, 5 estadios provinciales de pelota y 32 municipales, 8 salas polivalentes, 13 escuelas comunitarias y 2 complejos de piscinas.

En las instalaciones de salud se reportan las mayores afectaciones en los servicios de neonatología de los hospitales Enrique Cabrera, Aballí, Gineco-Obstétrico Eusebio Hernández, 10 de Octubre y William Soler, así como en el Ortopédico Fructuoso Rodríguez.

Se han presentado afectaciones en las vías de comunicación por caída de árboles e inundaciones. En el pedraplén de Cayo Coco se dañaron todos sus puentes y la conductora de agua. Hay paso con cuidadosa precaución por La Farola, provincia de Guantánamo; se inspeccionan los tramos Las Tunas-Holguín y Holguín-Moa, y quedó interrumpida en dos tramos la Autopista Nacional. Miles de kilómetros de carreteras y caminos han sido dañados a lo largo de todo el país.

Hay 7 puertos cerrados y daños graves en las cubiertas de los almacenes de estos en Vita, Carúpano y Nuevitas, con afectaciones en el embalizamiento y señalización para la entrada en todos los puertos.

En cuanto al volumen de agua acumulada en los 239 embalses del país administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, al cierre del 12 de septiembre ascendía a 7 891,5 millones de metros cúbicos, un 86% del total de la capacidad retenida utilizable, que significan el incremento de 1 791 millones de m3 en relación con el viernes 5 de septiembre.

Se encuentran vertiendo 128 embalses, 94 más que antes del paso de Ike.

En la última semana todas las provincias, excepto el municipio especial Isla de la Juventud, incrementaron sus volúmenes embalsados. Se encuentran a más del 90% de su capacidad Pinar del Río, Villa Clara, Cienfuegos, Holguín, Granma y Guantánamo; Santiago de Cuba por encima del 99%. Cuatro provincias más están sobre 80%.

Muchas otras informaciones y datos podrían completar y complementar el panorama que ha dejado en el país, en menos de un mes, el impacto de cuatro fenómenos meteorológicos, especialmente, por su capacidad destructora, los huracanes Gustav e Ike. El país ha sido devastado en su infraestructura económica, social y habitacional como nunca antes.

“Vendrá ahora el análisis de los factores objetivos, el uso racional y óptimo de los recursos materiales y humanos; qué debe hacerse en cada lugar concreto, dónde debe o no invertirse; qué hacer con cada centavo; responder a cada pregunta de lo que debe hacerse en situaciones de emergencia y en circunstancias de normalidad en que todo vuelve a su cauce, agua y aire, y la vida normal de niños, adolescentes y adultos sigue adelante, preparados siempre para luchar y vencer sin desanimarnos jamás ante las adversidades de hoy o de mañana”, como escribiera Fidel recientemente.

El Gobierno no ha perdido un minuto y en pocas horas comenzó a enviar recursos materiales de sus reservas a los territorios afectados, aunque no es posible que todo llegue a todos de inmediato.

La solidariedad del pueblo ha estado presente desde el primer momento, y múltiples son los ejemplos que lo avalan. En ella nos hemos formado en casi medio siglo de Revolución.

No faltará el rigor y la racionalidad a que nos llama Fidel y nos indica el Partido, en el inevitable reajuste de programas y planes económicos y sociales a que nos obliga la primera prioridad de hoy: recuperarnos.

El apoyo exterior tampoco ha faltado. Son ya muchos los gobiernos, organismos e instituciones cuyas autoridades nos han contactado y enviado sus primeras ayudas. La semilla de nuestra conducta internacionalista y solidaria durante décadas germina. Llegue a todos nuestra gratitud.

Merecen admiración los cuadros y militantes de nuestro glorioso Partido, los aguerridos combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Ministerio del Interior y la Defensa Civil, los hombres y mujeres de nuestra clase obrera, nuestras organizaciones de masas, nuestros medios de comunicación, nuestros periodistas e intelectuales y los demás ciudadanos de nuestro pueblo heroico, que con valor y disciplina han enfrentado este durísimo golpe recibido de la naturaleza.

¡Trabajemos más unidos que nunca, recordando siempre que “nuestro deber es vencer”!

Septiembre 15 de 2008
15 y 14 horas

13/09/2008 GMT 1

"Haga cada uno su parte de deber, y nada puede vencernos".- José Martí

polillabaez @ 03:08

Cumplir con el llamado del compañero Fidel de que nuestro deber es continuar luchando y vencer, sin desanimarnos, en esta hora difícil y adversa para la Patria, forma parte de una irrenunciable decisión de los periodistas cubanos.

Nuestro compromiso es mayor aún, luego de que en su carta al director de la Mesa Redonda, Fidel calificó de excelente el trabajo de los reporteros cubanos, que sin descanso, desafiando lluvias y vientos, han informado al país y al mundo, sobre el paso del destructivo huracán Ike.

La UPEC se enorgullece de la labor rendida en días recientes por nuestros profesionales de la radio, la televisión, la prensa digital, impresa y de agencias durante la cobertura de los huracanes que prácticamente han dañado a todo el país.

Aquel pensamiento de José Martí de que "haga cada uno su parte de deber, y nada puede vencernos", ha estado muy presente en estos días en la conciencia y el actuar de los periodistas cubanos.

A pesar de condiciones muy difíciles, por afectaciones del sistema eléctrico y de telecomunicaciones, así como en algunos casos a sus propias viviendas y lugares de trabajo, los periodistas y trabajadores de prensa se las han ingeniado para hacer llegar a la población el mensaje preventivo y captar las sobrecogedoras imágenes de los daños causados a hogares, instalaciones y cultivos, las penetraciones del mar, ríos desbordados por las fuertes lluvias, junto a impactantes relatos de solidaridad humana y los constantes esfuerzos de las autoridades para preservar las vidas humanas y recursos económicos e iniciar la recuperación.

Con orgullo podemos decir que se ha realizado una verdadera proeza informativa, un periodismo de urgencia para servir los más caros intereses de la patria y del pueblo.

Y mientras esta tragedia golpea a Cuba y el país acomete las labores de recuperación y se reciben sinceras muestras de apoyo y solidaridad internacionales, los grandes medios transnacionales no cesan en su guerra de desinformación y mentiras. La cínica propuesta de ayuda humanitaria del gobierno de Estados Unidos, condicionada al envío de una misión evaluadora de los daños en Cuba, ha servido de elemento central a muchos medios para una nueva campaña contra el pueblo cubano.

La digna respuesta de Cuba, que en su esencia pide al gobierno de Estados Unidos que autorice la adquisición de materiales para la reconstrucción y créditos para la compra de alimentos en ese país, era escamoteada por esos medios. No pocos titulares solo hablan de que Cuba había rechazado la ayuda humanitaria del gobierno de Bush, ignorando el bloqueo y los planes hostiles de esa administración.

Las adversidades que nos ha traído la naturaleza no nos hacen olvidar que este 12 de septiembre se cumple la primera década del injusto e ilegal encarcelamiento en Estados Unidos de cinco patriotas cubanos por luchar contra el terrorismo. Ellos también han sido blanco de la guerra mediática contra Cuba, aunque para nuestro pueblo constituyen un verdadero ejemplo de dignidad y apego a los principios revolucionarios. Son cinco estrellas que alumbran cada día nuestro destino, por muy difíciles que sean las circunstancias.

De la misma manera que los periodistas seguiremos en la lucha para recuperarnos de los destrozos causados por los huracanes Ike y Gustav, continuaremos batallando para que la verdad prevalezca, se haga justicia y sean puestos en libertad Gerardo, Ramón, René, Antonio y Fernando. Es también parte de nuestro irrenunciable deber.

Presidencia de la UPEC

11 de septiembre de 2008

12/09/2008 GMT 1

A trabajar duro en la recuperación.

polillabaez @ 06:04

Los más de 200 000 evacuados comienzan a regresar a los hogares

Aunque Ike, el oportunista, a última hora desvió su ojo hacia el sur de Cuba, los avileños sintieron fuertes vientos e intensas lluvias.

 

Los medios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias entraron en acción
con rapidez

 

Y no solo eso. El ciclón dañó más 3 600 casas, de las cuales 158 quedaron derrumbadas totalmente, según Juan Alberto Muiño, director provincial del Sistema de la Vivienda en Ciego de Ávila.

La agricultura fue otro de los sectores muy afectados, con unas 5 300 hectáreas de plátano derribadas y más de 700 000 quintales del banano dañados, de los cuales se acopia los que están aptos para el consumo.

Fuentes consultadas en el Centro Provincial de Meteorología, precisaron que ninguno de los 10 municipios escapó del viento y la lluvia.

Valida la información el hecho de que en Chambas, al Norte, las precipitaciones llegaron a 344 milímetros en 24 horas, y en el poblado de Júcaro, al Sur, a 353.

SIEMPRE QUE LLUEVE ESCAMPA

Tan pronto como las condiciones meteorológicas lo permitieron, una comisión encabezada por Jorge Luis Tapia Fonseca, presidente del Consejo de Defensa en Ciego de Ávila, recorrió gran parte de los lugares que más daños sufrieron.

Sin preocupación en apariencia, Eduardo Pérez Fuente, vecino del barrio de Canaleta, al Sur de la ciudad cabecera, habla de historias y solidaridad.

Trabajadores de la Empresa de Mantenimiento Vial en plena señalización

En las horas difíciles activó el viejo fogón gasificador y cocinó para más de 20 familias. “Los vecinos venían y preparaban los alimentos aquí. La casa se convirtió en una cocina colectiva. No hubo dificultades. Aquí todos nos conocemos. Lo importante fue que nadie se quedó sin comer”, dijo.

Para Loreto Ordóñez Cervantes, fue “lo nunca visto. Los techos pasaban volando como si fueran hojas de árboles. Después llegó la creciente e inundó todo. Esta es una zona muy baja. No hubo que lamentar víctimas en el barrio, pero siempre algunos indisciplinados transitaban por las calles bajo la lluvia y el viento”.

Desde la casa de un vecino, Felicia Romero vio cómo Ike se llevaba la suya. “Suerte que mis hijos estaban en el centro de evacuación. No sé qué hubiera sucedido si nos quedamos entre aquellas cuatro paredes”, asevera al lado de lo poco que quedó en pie.

En una reunión espontánea, Tapia Fonseca explicó a los vecinos que los recursos llegarían con rapidez y los exhortó a que se les diera prioridad a los más necesitados y a ser austeros en su utilización.

Camino al municipio de Venezuela, en medio de la crecida, trabajadores de la Empresa de Mantenimiento Vial ponían balizas a cada lado de la carretera para señalar a los choferes por dónde debían transitar.

En el Consejo Popular Simón Reyes, en este territorio del Sur avileño, Lorenzo Santana Benítez, vio cómo el agua le llegaba a la cintura dentro de su casa. “Lo que cayó del cielo fue un diluvio. Después vino la creciente, campeando a su antojo”.

El esfuerzo de todos hizo que no se perdiera ningún producto en la tienda y la cuota del mes está asegurada.

Cuando las inundaciones disminuyen en el centro de la provincia de Ciego de Ávila, tienden a aumentar en el Sur, hacia donde van las corrientes, causantes de afectaciones comunidades como Jagüeyal, Los Negros, La Teresa, La Susana y Ciudad de la Juventud.

Los ciclones cambian el quehacer cotidiano y ponen a prueba la capacidad organizativa.

Junto a las personas, fueron llevados a buen recaudo los medios audiovisuales  de los programas priorizados de la Revolución y la mayoría de los soportes técnicos.

Es verdad que siempre que llueva escampa, pero no es fácil evacuar a 215 000 personas en un corto período de tiempo, o a poblados enteros, como Júcaro.

Implica un reto garantizar la leche para los niños, la alimentación de las miles de personas trasladas hacia lugares seguros, la atención médica…

Los recursos comienzan a llegar. El municipio de Majagua, por ejemplo, recibió 400 planchas de fibrocemento desde la fábrica de Siguaney, en Sancti Spíritus; y 2 000 de fibroasfalto, procedentes de Camagüey. Estos elementos de techo los reciben 26 familias del Consejo Popular Orlando González, uno de los más afectados en ese territorio.

SE “BOTÓ” LA TURBINA

La Turbina dejó de
ser apacible

 

La Turbina, un lago artificial casi en el vientre de la ciudad avileña, apacible en la mayoría de las ocasiones, se desbordó y el agua alcanzó la altura de un metro en algunas calles del pueblo.

Jorge Luis Badillo, vecino del lugar, dijo a Invasor digital que algo parecido sucedió en noviembre de 1985, con las lluvias asociadas al ciclón Kate, “pero no fue de esta magnitud”, aclara. El agua llegó hasta el borde de su hogar, situado en un barrio alto de la ciudad.

Sin embargo, Genaro Sánchez Martínez, no corrió igual suerte. “Hasta ahora vivía confiado. Jamás el agua había llegado a la casa y esta vez entró por la puerta delantera y salió por el patio. En mis 60 años no había visto a La Turbina tan furiosa. Parecía un mar.

Ciego y su gente regresan a la normalidad, unos en autos, otros en coches o carretones tirados por bueyes. Habrá que trabajar duro y mucho para resarcir los daños. No importa que vuelvan otros huracanes y La Turbina vuelva a botarse. Siempre habrá voluntad para comenzar de nuevo.

http://www.invasor.islagrande.cu/sistema/paginas/default.asp?lang=es&id=11092008_Despues%20de%20Ike

--

11/09/2008 GMT 1

Entre el espanto y la ternura... Época de corazones, por José Hernández Sánchez

polillabaez @ 23:17

Entre el espanto y la ternura...Época de corazones, por José Hernández Sánchez


Así tituló el trovador Silvio Rodríguez una de sus hermosas canciones... y ése es el sentimiento que nos llena al contemplar las imágenes que hoy les traigo, y que van desde la precaución y el cuidado por las vidas y propiedades de los cubanos, la cercanía de nuestros dirigentes, los ancianos rescatados y llevados en brazos por miembros de nuestras Fuerzas armadas y nuestra Policía Nacional, los niños descansando confiados, hasta las dantescas imágenes de los daños que causara el ciclón (¡los ciclones!) que cruelmente nos golpearan... finalmente, las imágenes de la paulatina recuperación del país...
Esta vez no habrá un orden lógico en las imágenes: iremos, sí, entre el espanto, la ternura... y la confianza de vivir en un país como Cuba:



Época de corazones, por José Hernández Sánchez
Foto: Aguilera

Junto al pueblo, los movilizados trabajan en varios municipiosEste tiempo de huracanes es también época de corazones.

Primero Gustav y después Ike han puesto a prueba la capacidad organizativa y la disciplina de nuestro pueblo y aunque Ciudad de La Habana no sufrió los mayores embates, tampoco olvida que es la capital de todos los cubanos.

Cuanto nos reúna y nos enseñe reunidos, eso es nuestro. Cuanto nos enseñe con menos fuerza de la que tenemos en la realidad, cuanto nos muestre entretenidos en el camino, mientras el enemigo se regodea de nuestras desgracias, eso no es nuestro.

Ante las grandes tareas de la recuperación siguen vigentes las enseñanzas martianas: la unión de las energías, el orgullo de la virtud cubana, la fe en los humildes.

Hoy vemos de San Antonio a Maisí, reunidos en un mismo propósito, los batalladores de siempre, los recién llegados y los infatigables, los de una u otra provincia, los de una u otra edad, los de una profesión u otra.

Con mucho corazón se recogen desechos, reparan averías, restablecen servicios, sin descuidar las acciones de protección de la ciudadanía pues todavía las lluvias y los vientos amenazan.

Alientan los mensajes de solidaridad llegados de todo el mundo, los oficiales y los de sencilla gente de pueblos hermanos, de personas de ideologías o credos diversos pero concientes de cuanto Cuba ha compartido sin arrepentirse de ello, ganando esta reciprocidad y reconocimiento a su resistencia y dignidad. Ya lo dijo Fidel, los amigos son muchos.

El mundo ha observado con admiración la conducta de nuestro pueblo pero siempre hay algunos que no tienen fe en su pueblo. La prisa del enemigo en levantar la discordia indica sobradamente que no se ha de ser cómplice del enemigo.

Lo que hacemos unos por otros en momentos de dificultades, la vivienda y la alimentación compartidas, la mano tendida del vecino, demuestran los valores sembrados en períodos de prueba como estos. A lo cubano que es como se ha triunfado.

Como indicó Fidel en sus reflexiones, los problemas planteados se han multiplicado y los principios que deben guiar nuestra conducta siguen siendo iguales, solo requieren esfuerzos incomparablemente mayores.

Más que nunca se impone la racionalidad y la lucha contra el derroche, exhortó Fidel cuando indicó actuar con absoluta honestidad, sin demagogia ni concesión alguna a la blandenguería y el oportunismo.

Los militantes revolucionarios fueron ejemplo durante el azote de los huracanes y deben seguir siéndolo ahora en la recuperación; deben dar y recibir confianza, dijo el Comandante en Jefe y así hay que hacerlo.

En cuanto mejoren las condiciones meteorológicas por la envergadura de este peligroso huracán hay que agilizar las medidas de recuperación.

También ante los nuevos retos ¡venceremos!

Sin chantajes ni condiciones

polillabaez @ 06:38

Sin chantajes ni condiciones

1886 veces lo diremos: ¡¡Cuba no admitirá presiones ni chantajes, por más encubiertos que estos sean!!

Cuba no será nunca objeto de ningún solapado chantaje; Cuba agradece la ayuda solidaria, la mano amiga que se tiende, pero nunca permitirá el condicionamiento yanquee, nunca el ingerencismo disfrazado de caridad.

¿Hacen falta los americanos para evaluar los daños que desde prácticamente horas después de pasado el huracán, Cuba comenzó a restañar?? ¡¡Vamos, señores imperialistas, pecan ustedes de ingenuos!!

¡¡Cuba es un pueblo que trabaja codo con codo para recuperarse!!


Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

En respuesta a una nota oficial de gobierno norteamericano emitida a raíz del paso del huracán Gustav por la Isla, el MINREX aclara que Cuba no necesita la asistencia de un grupo de evaluación humanitaria para valorar los daños y necesidades:

El pasado miércoles 3 de septiembre, a las 4:45 p.m., el secretario asistente de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, entregó al Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington la Nota Verbal No. 646, en la que plantea «su más profundo pesar por la destrucción causada por el huracán Gustav» y afirma que los Estados Unidos estarían preparados para ofrecer al pueblo de Cuba «ayuda humanitaria inmediata e inicial de suministros de auxilio a través de una organización apropiada de ayuda internacional».

Una Nota idéntica fue enviada con posterioridad al Ministerio de Relaciones Exteriores por la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.

En dicha Nota, el gobierno estadounidense solicita además al Gobierno cubano que «permita que un grupo de evaluación humanitaria visite Cuba para inspeccionar las áreas afectadas y evaluar adecuadamente los daños».

El sábado 6 de septiembre, a las 8:55 a.m., el Ministerio de Relaciones Exteriores transmitió al Departamento de Estado, a través de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, y simultáneamente a la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, su Nota No. 1866 en la que agradece las expresiones de pesar del Gobierno de los Estados Unidos por la destrucción causada en nuestro país por el huracán Gustav.

Dicha Nota señala también que Cuba no necesita la asistencia de un grupo de evaluación humanitaria para valorar los daños y necesidades pues cuenta con los especialistas suficientes, los cuales prácticamente han concluido dicha labor.

La Nota del Ministerio de Relaciones Exteriores expresa además que si el Gobierno de los Estados Unidos tiene una real voluntad de cooperar con el pueblo cubano ante la tragedia del huracán, se le solicita que permita la venta a Cuba de materiales indispensables y suspenda las restricciones que impiden a las compañías norteamericanas ofrecer créditos comerciales privados a nuestro país para comprar alimentos en los Estados Unidos.

En ese país se ha desatado en las últimas horas un amplio debate público acerca de la posición que debería adoptar su gobierno ante los severos daños causados por el huracán Gustav en Cuba.

En la tarde del 4 de septiembre, el candidato presidencial demócrata, Barack Obama, solicitó una suspensión, por no menos de 90 días, de las restricciones a los viajes y al envío de remesas y ayuda a sus familiares en Cuba por parte de los cubanos residentes en los Estados Unidos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores considera que las restricciones a los viajes y remesas de los residentes en los Estados Unidos de origen cubano nunca debieron aplicarse. No es Cuba sino los Estados Unidos quien priva de ese derecho a las personas de origen cubano.

Si por razones humanitarias se restablecieran esos derechos a los cubanos, no habría forma de explicar que se mantuviera dicha prohibición, igualmente injusta y discriminatoria, para los ciudadanos estadounidenses.

Hoy, cuando el oriente del país ya está en alerta ciclónica ante la amenaza del huracán Ike, tan poderoso como el Gustav, Cuba reafirma que, en realidad, lo único correcto, ético, apegado al Derecho Internacional y a la voluntad casi unánime de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sería eliminar total y definitivamente el férreo y cruel bloqueo económico, comercial y financiero aplicado durante casi medio siglo contra nuestra Patria, que incluye la persecución de las operaciones comerciales y financieras cubanas en terceros países y que, según cálculos conservadores, provoca anualmente daños superiores a los producidos por el huracán Gustav.

Ministerio de Relaciones Exteriores

6 de septiembre de 2008

08/09/2008 GMT 1

Las concecuencias de un Huracán: ¿Por qué los ciclones no matan en Cuba?, por Natasha Vázquez

polillabaez @ 06:18

El ciclón «Gustav» pasó por la isla sin dejar un solo muerto. En el resto del Caribe las tormentas se han cobrado estos días más de 200 muertos. ¿Cuál es el secreto para haber salido bien parada?

Marcela Piloto sabe bien qué significa perderlo todo y empezar de cero. Su humilde casa en Rancho Mundito (San Cristóbal, provincia de Pinar del Río) ha desaparecido más de una vez bajo la furia de los vientos. «Es duro, pero lo más importante es que los míos están bien». Y es que cada vez que se acerca alguno de esos caprichosos organismos tropicales que suelen pasar cada cierto tiempo y que parecen tener predilección por los pinareños, ellos se convierten en una cifra dentro de los cientos de miles de evacuados.

Es precisamente esta evacuación masiva una de las principales medidas que se toman en el país ante la inminencia de un huracán y que explican por qué las cifras de víctimas en la isla por esta causa son siempre mínimas si se comparan con las de otros países de la región. El más reciente de estos indeseables visitantes fue Gustav, que atravesó por el territorio cubano con fuerza 4 de un máximo de 5 en la escala Zaffir-Simpson, rompiendo todos los récords conocidos. Sin embargo, no hubo ni un solo fallecido. Este mismo huracán, pasando con fuerza inferior, dejó casi un centenar de muertos en el resto del Caribe y los Estados Unidos, una cifra que supera los doscientos muertos si se contabilizan las otras tormentas que se han sucedido en los últimos días.

La información exhaustiva ante la previsible llegada del huracán es el primer paso de la cadena que garantiza, sobre todo, la vida humana. El doctor José Rubiera, director del Instituto de Meteorología, es considerado casi de la familia por la mayoría de los cubanos, acostumbrados ya a su constante presencia en los medios de comunicación.

La Defensa Civil, por su parte, es la encargada de poner en práctica las medidas necesarias para llevar al mínimo las consecuencias del desastre. Para ello, se decretan distintas fases en cada territorio, que van desde la informativa hasta la de alarma ciclónica y posterior recuperación, en función del peligro que represente el meteoro en cada momento. Con tiempo suficiente, cientos de miles de personas se trasladan cada vez desde sus domicilios a sitios más seguros. De ellos, una parte se cobija en casas de amigos y familiares, que acogen a veces hasta a decenas de personas. Para el resto, la mayoría, se monta todo un dispositivo gratuito, que incluye desde el transporte hasta las condiciones mínimas de alojamiento y alimentación por el tiempo que sea necesario. Edificios gubernamentales se convierten en albergues. Hasta la sede del Consejo de Estado recibió a un numeroso grupo de habitantes del Barrio La Timba, uno de los más humildes de La Habana.

El suministro eléctrico se corta como precaución Una disposición que ha ayudado a disminuir las víctimas en los últimos años ha sido la de interrumpir preventivamente el suministro eléctrico ante el paso de algún fenómeno de este tipo. Así, los cables eléctricos que puedan caer a consecuencia de los fuertes vientos no constituyen un peligro mortal para aquellos que, por uno u otro motivo, se aventuran a salir durante la tormenta o inmediatamente después. La poda de árboles durante los meses que dura la temporada ciclónica es otra de las medidas que minimiza los riesgos de accidentes.

Muy importantes también son las precauciones que cada cual puede tomar en su entorno, y que son recordadas una y otra vez por medios de comunicación. Así, todos saben que se deben recoger los objetos que puedan salir volando y que, en algunos casos, pueden ser incluso bastante pesados. Hay una foto famosa de una palma atravesada por un raíl de ferrocarril durante uno de los grandes huracanes, por lo que la fuerza del viento no debe subestimarse nunca. No salir a la calle, reforzar ventanas, pegar cinta adhesiva a los cristales, desatascar sumideros y otros detalles como estos ayudan a evitar males mayores. La experiencia y la necesidad hacen también aguzar el ingenio. No hace mucho, a alguien se le ocurrió cubrir con pesados sacos de arena el tejado de su casa y evitar así que fuera arrancado por el viento. El método probó ser bastante efectivo y desde entonces muchos lo aplican.

La reconstrucción

Los que, a pesar de todo, pierden sus casas pueden contar con el apoyo del Estado, que garantiza en muchos casos al menos los materiales mínimos para que nadie quede a la intemperie. No es siempre una respuesta a largo plazo, que debería incluir la construcción de edificaciones más sólidas (algo difícil para la economía del cubano), pero, al menos, es una solución.

De todos modos, el cambio climático parece ser el responsable de que cada vez sean más abundantes y mortíferos los huracanes y se hace difícil predecir el daño que pueden causar. Siempre hay posibilidades de que surjan víctimas mortales. Las pérdidas son incontables, tanto a escala estatal como en la economía familiar. En un país como Cuba, donde conseguir bienes básicos se torna tarea harto complicada, puede ser una gran tragedia perder la nevera, la tele, la cama y hasta la ropa, pues se tarda años en recuperarse. Pero muchos, como Marcela, piensan que «lo demás viene y va, yo lo que quiero, al menos, es ver a mis hijos y nietos sanos».


http://www.lavozdegalicia.es/portada/2008/09/06/00031220719229173942553.htm