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El Blog de la Polilla Cubana
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Categoría: Relaciones internacionales

21/07/2009 GMT 1

Raúl en Namibia: Comunicado conjunto y videos de su discurso

polillabaez @ 18:22

Comunicado conjunto en ocasión de la visita oficial a la República de Namibia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba

1. Cumplimentando una invitación de Hifikepunye Pohamba, Presidente de la República de Namibia, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, realizó una visita oficial a la República de Namibia, entre el 19 y el 20 de julio del 2009.

raul-abreu_raul-castro-llega-a-namibia.jpg2. El Presidente cubano y su delegación fueron calurosamente recibidos a su arribo al Aeropuerto Internacional “Hosea Kutako” por el Presidente de la República de Namibia, Hifikepunye Pohamba, el Primer Ministro, Altos Funcionarios del Gobierno y miembros del Cuerpo Diplomático. El Presidente cubano y su delegación recibieron la bienvenida de una amplia representación del pueblo de Windhoek, la capital namibia, y grupos culturales locales.

3. Los Presidentes de Cuba y Namibia discutieron ampliamente sobre variados temas de índole bilateral e internacional de interés común.

4. Ambos Presidentes constataron con beneplácito el excelente estado de las relaciones bilaterales existentes entre ambos países. Asimismo, reafirmaron su pleno compromiso de establecer y ampliar los lazos económicos y comerciales, para beneficio de ambos países y expresaron su satisfacción por la positiva marcha de la cooperación entre Cuba y Namibia, especialmente en los campos de la salud y la educación.

5. El Presidente Pohamba reiteró la sincera gratitud del pueblo de Namibia por la decisiva contribución brindada por el Gobierno y el pueblo de Cuba a su heroica lucha por la libertad y la independencia. El Presidente Pohamba recordó con orgullo el papel jugado por las fuerzas internacionalistas cubanas en la derrota del ejército colonial del odioso régimen del apartheid sudafricano, en la histórica Batalla de Cuito Cuanavale.

6. Ambos presidentes acordaron, además, realizar esfuerzos conjuntos para contribuir a la edificación de un mundo pacífico, justo y solidario y para incrementar aún más el apoyo mutuo y la cooperación en los foros multilaterales, especialmente a través de Naciones Unidas, el G77 y el Movimiento de Países No Alineados, dentro del marco de la cooperación Sur-Sur.

7. Los presidentes expresaron, asimismo, su apoyo a la reforma del Sistema de Naciones Unidas, la cual ha devenido en una cuestión cada vez más urgente, con el fin de hacerlo más democrático y representativo de los intereses de todos los países del mundo, tanto grandes como pequeños. Por tanto, Cuba y Namibia continúan reclamando la democratización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y que éste sustente sus labores en los principios de inclusión, justicia e igualdad soberana de los Estados.

8. Ambos presidentes subrayaron igualmente la necesidad de fortalecer la Asamblea General de Naciones Unidas. Estas acciones conducirían a un incremento de la eficiencia y, a la larga, al mejoramiento de respuestas más apropiadas a los acontecimientos globales del mundo actual.

9. Ambos líderes coincidieron en la necesidad de trabajar mancomunadamente para impulsar la cooperación internacional en función del desarrollo sostenible y para enfrentar los desafíos del cambio climático. Igualmente, destacaron la importancia del diálogo genuino en materia de derechos humanos, sin dobles raseros ni manipulación política. En este sentido, apoyaron el papel que cumple el Movimiento de Países No Alineados en el fortalecimiento del enfoque de cooperación en las labores del Consejo de Derechos Humanos

10. Ambos líderes expresaron también su convicción de que la crisis económica y financiera global exige el establecimiento de un nuevo orden económico, comercial y financiero internacional, con la participación activa de todos los miembros de la comunidad internacional y que tenga en cuenta los intereses de los países en desarrollo.

11. El Presidente Raúl Castro Ruz confirmó la determinación de Cuba de continuar brindando su modesta ayuda a Namibia, tanto sobre bases bilaterales, como dentro del marco de los mecanismos internacionales multilaterales. El Presidente Pohamba acogió con beneplácito y respaldó la participación y el apoyo de Cuba a los esfuerzos de Namibia para lograr el desarrollo económico y social sostenible.

12. El Presidente Pohamba expresó su pleno apoyo al justo reclamo de Cuba y de la comunidad internacional de que se levante el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos de América a su pueblo por casi 50 años, que le ha causado enormes dificultades al pueblo cubano. El Presidente Pohamba también exigió la más pronta liberación de los Cinco ciudadanos cubanos, que cumplen injustas condenas en cárceles de los Estados Unidos de América.

13. Durante su estancia en la República de Namibia, el Presidente Raúl Castro Ruz depositó una ofrenda floral en el Acre de los Héroes.

14. El Dr. Sam Nujoma, Presidente Fundador y Padre de la nación namibia, realizó una visita de cortesía al Presidente cubano.

15. El Presidente Raúl Castro Ruz expresó su profunda gratitud y agradecimiento al Presidente Hifikepunye Pohamba, al Gobierno y al pueblo namibios por la cálida acogida y hospitalidad brindadas a él y a su delegación.

Windhoek, Namibia, 20 de julio de 2009

http://www.granma.cubaweb.cu/2009/07/21/interna/artic01.html

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz durante su visita oficial a Namibia.

26/06/2009 GMT 1

Las mentiras de la derecha continental V parte

polillabaez @ 19:35

Las mentiras de la derecha continental ante la anulación de la injusta separación de Cuba socialista del seno de la Organización de Estados Americanos V parte.

Por Orlando Cruz Capote*

 

Mientras transcurría el segundo semestre del año 1961, los osvaldo-dorticos.jpglíderes de la Revolución Cubana percibieron e interpretaron con acierto el desarrollo de los acontecimientos que inevitablemente irían a desencadenar en la separación de Cuba de la OEA y en la agresión contra la Isla por parte del Ejército de los EE.UU. Como consecuencia, y causa endógena, la actividad diplomática y de las otras instituciones, organizaciones políticas, de masas y sociales del país se intensificaron con vistas a fortalecer sus vínculos con todos los actores progresistas -reales y potenciales- de la arena internacional y regional y los miembros del  movimiento revolucionario mundial.

 

Algunos eventos internacionales celebrados en La Habana y otras capitales del mundo son hechos fehacientes de ese accionar solidario. Se conoció por la opinión pública que muchos ex-mercenarios de Girón y otros apátridas se estaban incorporando al Ejército de los EE.UU. y  que algunos también se enrolaron en los cuerpos represivos de algunos países latinoamericanos, centroamericanos en específico. Un ejemplo de lo que se tramó fue la denuncia realizada el 4 de mayo, por algunas personalidades democráticas y progresistas costarricenses acerca de que existían campos de entrenamiento de mercenarios en su país para agredir a Cuba. Con este plan de mercenarismo encubierto se intentó darle alguna cobertura legal a acciones desde territorio extranjero a ex-cubanos que fueron nacionalizados en estos países para formar parte del plan contrarrevolucionario continental y anticubano.

 

Entre el 18 al 22 de agosto, se celebró el Primer Congreso Latinoamericano de Escritores y Artistas donde se mostró el grado de compromiso político de la intelectualidad de la región, siendo clausurado el mismo por el Comandante Fidel Castro. Por su parte, el Comandante Ernesto Che Guevara, en esa misma fecha, realiza una visita a su  Argentina natal, en la que es recibido por el mandatario A. Frondizi. Posteriormente llegó a Brasil, donde le es impuesta la condecoración más alta de la nación, la “Cruz del Sur”, por el presidente de ese país, Janio Quadros. La ofensiva diplomática cubana no cesó y en el mes de diciembre una delegación encabezada por el Vice-Ministro de Relaciones Exteriores Carlos O. Sánchez, sostuvo entrevistas y negociaciones con los jefes de varios Estados del subcontinente, entre ellos, Brasil, Chile, Uruguay, Argentina y Bolivia.

 

A su vez, la actividad exterior del Gobierno Revolucionario, más allá del hemisferio occidental, se desarrolló con la participación de una delegación oficial que asistió, como observadora en el mes de abril,  a la reunión del Consejo de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos, pertenecientes a la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia y África, celebrada en Bandung, Indonesia. Este evento fue el antecedente  de la reunión de 22 países en El Cairo, Egipto, -Cuba asistió como miembro pleno- efectuada del 5 al 12 de junio, en la que se convocó a la Primera Conferencia de Países No Aliados a Pactos Militares. La novedosa organización tercermundista se celebró, finalmente, en Belgrado, Yugoslavia, entre el 1ro de agosto y el 6 de septiembre. La delegación cubana estuvo liderada por su Presidente Osvaldo Dorticós Torrado, quien pronunció su discurso el día 2 de septiembre.

 

En el mismo, el dirigente cubano expuso el orgullo de su delegación de ser miembro fundador y único de la región latinoamericana y caribeña, asimismo señaló que la gran tarea de ésta era la de unir los esfuerzos y la solidaridad de los gobiernos y pueblos subdesarrollados en su lucha contra el imperialismo mundial, de apoyar el desarme general y completo, por el derecho a la paz y la propia existencia de la humanidad; por un mundo más justo y equilibrado, desde el punto de vista económico, comercial, financiero y social, por el progreso y el desarrollo para todos con igualdad de condiciones tanto en el plano interno de las sociedades como en el ámbito internacional.

 

El presidente de Cuba demandó también el desmantelamiento de todas las bases militares en territorios extranjeros que, contra la voluntad de los pueblos, mantenían los imperialistas menoscabando la independencia y soberanía de las naciones. Denunciando la explotación colonial,  se alentó a los pueblos que luchaban por su liberación y se propuso un proyecto de reestructuración de la Secretaría General de la ONU, por los graves sucesos acaecidos en el Congo y el asesinato de su líder Patricio Lumumba, con la tolerancia de la organización mundial. Esto último, aseveró el mandatario cubano, constituyó una violación flagrante del derecho internacional y de las normas vigentes de no intromisión e ingerencia en los asuntos internos de los Estados, de los cuales el recién inaugurado organismo tenía que ser un celoso guardián. 

 

Este fue el origen del Movimiento de Países No Alienados, que ratificó su condición y tomó la denominación definitiva  en la  Segunda Conferencia en el Cairo, Egipto, en 1964. En Belgrado, con la presencia de alrededor de 25 naciones de todas las latitudes, menos el primer mundo industrializado (incluidos los de la OTAN) y los países socialistas miembros del Pacto de Varsovia, surgió a la vida  política un original organismo internacional que al pasar de los años tuvo una gran resonancia en la arena internacional, a pesar de la heterogeneidad ideopolítica de los gobiernos que la conformaron. Su misión tuvo y sigue teniendo una amplitud tan diversa y, a la vez, tan común para la mayoría de sus miembros, que ello permitió concertar en su seno acciones conjuntas contra el imperialismo, el colonialismo, el neocolonialismo,  el racismo, el “Apartheid” y otras formas de discriminación, opresión y dominación de los pueblos.

 

La posición de Cuba, sin embargo, siempre fue diáfana desde los inicios. El hecho de no pertenecer a ningún pacto militar, afirmó el presidente Dorticós, no podía llevar a la neutralidad en las posiciones de principios, ante problemáticas internacionales y regionales que involucraran, incluso, a los bloques ideopolíticos y militares existentes. No constituyó un dilema antagónico para el Gobierno Revolucionario, saber distinguir de qué lado estuvo la razón en los múltiples conflictos internacionales. El Imperialismo norteamericano y sus aliados eran los enemigos principales y esenciales de los pueblos y, si existieron contradicciones con el campo socialista y la China popular, estas no fueron relevadas de recibir una crítica constructiva por la parte cubana, tanto en el seno del movimiento o en el plano bilateral. Pero  Cuba siempre hizo constar que los aliados naturales eran los Estados Socialistas.  Esa posición beligerante e independiente de la Isla caribeña le dio un carácter más acentuado al MNOAL y le fue reciprocado a la Isla cuantas veces necesitó del apoyo del mismo. La inclusión de Cuba, por decisión propia, en el seno del movimiento tercermundista organizado le ofreció a la Revolución una nueva tribuna de denuncia contra los planes anticubanos, un lugar destacado en la organización que contenía el mayor número de países subdesarrollados del planeta, la posibilidad de pronunciarse en apoyo de las causas por la liberación nacional y social y multiplicó su proyección nacional y exterior.

 

En el escenario latinoamericano, la política cubana también realizó ingentes esfuerzos por radicalizar su enfrentamiento contra el imperialismo norteamericano. El apoyo a las fuerzas de izquierda más proclives a la acción directa armada contra los regímenes tiránicos y lacayos aumentaron como contramedida al planteamiento de doble vía lanzado por los EE.UU. Aunque todas las iniciativas de la Isla estuvieron motivadas por sus principios ético-revolucionarios y solidarios. El caso de la concesión de la ciudadanía nacional, el 19 de febrero de 1961, a los borinqueños Juan Tuarbe y Doña Laura Albizu Campos, a quienes el Gobierno Revolucionario  designó como miembros de la delegación cubana ante la ONU, fue un acto de dignidad y soberanía nacionales y un gesto de latinoamericanismo sin precedentes.

 

Los resultados de la política estadounidense de contrainsurgencia y reformas se hicieron evidentes al romper relaciones con el Gobierno Revolucionario, a mediados y finales de 1961, las autoridades de Colombia, Costa Rica, Honduras, Uruguay y Venezuela. Ese es el viraje de la política del presidente Rómulo A. Betancourt, pues al fin se había quitado del rostro su máscara de democratismo-burgués y torció a la derecha el rumbo de la política exterior de su país, dándole un contenido exacto a su doctrina, enunciada en la primera parte.

 

Muchos de ellos, aunque revocaron a sus embajadores en La Habana conservaron sus legaciones diplomáticas. Este tipo de situación se prestó, en muchos casos, para brindar cierta cobertura oficial al espionaje, acoger a individuos que pidieron asilo político por sus actividades contra la seguridad del Estado y para contactar a miembros de las organizaciones contrarrevolucionarias. El caso de la Embajada de Venezuela  en La Habana,  fue el que más demostró tales propósitos. En una alocución por la televisión cubana,  el contrarrevolucionario Reynold García, denunció que en esa sede diplomática se llevaban a cabo actividades en contra de Cuba con la presencia del Encargado de Negocios de ese país.

 

El interés y camino emprendido por la vanguardia de la Revolución no fue el de “exportar la Revolución” sino el de aumentar el respaldo a los grupos de revolucionarios latinoamericanos y caribeños que arribaron a la Isla solicitando solidaridad material y moral. Los encuentros de la dirección política de Cuba con estas agrupaciones y personalidades, que en muchos casos estaban en las primeras etapas de organización y en los preparativos insurreccionales o ya habían iniciado la acción guerrillera, constituyeron una continuación de las reuniones  y del apoyo aportado en los años 1959 y 1960, pero siempre respondieron a los planes autóctonos de esas organizaciones.

 

No obstante, se trató que el sustento más directo se les diera a aquellos hombres y mujeres que radicaron y lucharon en los países con dictaduras o que sus gobiernos cedieron ante las presiones estadounidenses y tomaron un rumbo anticubano abierto. De esa forma nuevos nombres y nacionalidades se sumaron a la larga lista de revolucionarios que recibieron entrenamiento militar, cursos de superación política y algunos medios logísticos (algún financiamiento y armamentos) para reiniciar el combate.

 

Los futuros líderes de los movimientos guerrilleros de Venezuela, Guatemala, El Salvador, Bolivia, Uruguay, entre otros, se reencontraron en Cuba y fueron recibidos como en su propia casa. Un informe de la CIA, intentó acercarse a la realidad al plantear que “[...] Para 1961-1962, el apoyo de Cuba comenzó a tomar muchas formas, que fluctuaban de la conspiración y el entrenamiento a elementos tan tangibles como el apoyo financiero y de comunicaciones, así como algo de asistencia militar.” Incluso, otro informe de la agencia, al que no daremos toda la rigurosidad histórica, expresó que entre 1961 y 1964 de 1,500  a 2,000 latinoamericanos recibieron entrenamiento guerrillero o adoctrinamiento político en Cuba. Esta cifra no ha sido desclasificada por el gobierno cubano, por lo que no está confirmada y carece de toda seriedad.

Pero un nuevo escollo se presentó ante los empeños cubanos y los integrantes de la  Nueva Izquierda. Algunos dirigentes de los partidos comunistas de la región que no estaban de acuerdo con los métodos de la lucha armada criticaron muy cautelosamente y en privado a la Revolución Cubana por tratar de entrometerse en asuntos que consideraron de su no incumbencia y por apoyar a grupos disidentes que optaron por una vía que para ellos era “aventurera e izquierdizante”.

 

Otros fueron más allá y dieron sus quejas directamente a Moscú. Aunque, para no errar en la valoración histórica, la mayoría de la dirigencia y la membresía comunista latinoamericana y caribeña, en esos años de 1960-1961, nunca hicieron públicas sus diferencias con la Revolución Cubana y la continuaron apoyando incondicionalmente.

 

Todas las divergencias estuvieron condicionadas, en parte, porque la línea del movimiento comunista internacional, dirigida por la URSS y su partido comunista, nunca contempló acciones armadas en el continente donde los EE.UU. tenían su poderío hegemónico. Nuestro criterio al respecto es que los soviéticos no comprendieron el panorama político del subcontinente y a sus fuerzas revolucionarias más radicales; no desearon ayudar -el apoyo a Cuba fue muy costoso- a los movimientos revolucionarios en este hemisferio a quienes observaron bajo el prisma de grupos contestatarios a su línea política, porque su práctica se asemejaba más a la enarbolada por los maoístas chinos; como tampoco tuvieron interés en disuadir a los partidos comunistas más ortodoxo-dogmáticos, para que aceptaran y propiciaran un cambio en el método de lucha, la táctica y las vías para realizar la Revolución, y porque estas organizaciones fueron “fieles” seguidores de los lineamientos reafirmados en los Congresos del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS).

 

Finalmente, porque los soviéticos tampoco deseaban involucrarse en una confrontación directa con los EE.UU., a miles de kilómetros de distancia de su territorio. Según información de dos investigadores norteamericanos (rusos nacionalizados) que tuvieron acceso a los archivos soviéticos, entre 1961-1962, “[...] Moscú mostró ambivalencia hacia los méritos de la ofensiva regional de Castro.” Aunque estos estudiosos plantean que pudieron revisar algunas de las fuentes originales soviéticas acerca de sus relaciones con Cuba, lo cierto es que se puede intuir, con buen sentido analítico-político, que en ese año (1961) la situación en Europa del Este constituyó la de mayor prioridad para la política exterior de los soviéticos dada por la tensa coyuntura creada en la frontera entre las dos Alemanias y la construcción acelerada de un fatídico “Muro” de separación en la RDA y la RFA, y que por lo tanto no prestaron atención a los nuevos aconteceres revolucionarios en América Latina y el Caribe.

 

La Revolución Cubana, su posición independiente y solidaria hacia Latinoamérica significaron, desde entonces, un serio problema para los dirigentes comunistas soviéticos, los de Europa del Este y los que seguían su línea ciegamente en Nuestra América. Sin embargo, los soviéticos decidieron que no podían perder a Cuba, como parte del movimiento comunista y el campo socialista, ya que en ello se jugaban su moral revolucionaria, el prestigio de gran potencia y hasta los principios del internacionalismo socialista que tanto habían propagado.

 

Pero una Revolución Continental no estuvo en sus planes estratégicos inmediatos y mediatos. Una derrota en Cuba era una derrota para la URSS y el movimiento comunista internacional que, en cierta forma, habían apostado muy alto y seriamente por su consolidación. Pero el resto de América Latina y el Caribe fueron otra problemática por la cual no se sintieron jamás comprometidos. El respaldo militante cubano a la Nueva Izquierda, produjo agudos debates al interior de los partidos comunistas, los cuales tuvieron que soportar una vez más en su historia desgajamientos y divisiones, por no asumir una posición independiente ante Moscú y analizar, sopesadamente, las posibilidades reales de encauzar la radicalización de algunos sectores populares en el enfrentamiento contra sus regímenes burgueses y el imperialismo norteamericano.

 

Esta situación contradictoria perduró -en cierto sentido relativo- hasta la Conferencia Extraordinaria de los Partidos Comunistas de América Latina y el Caribe, que se celebró secretamente en La Habana, en noviembre de 1964, en la cual se llegaron a algunos acuerdos, pero donde Cuba no cedió en sus posiciones de principios ante la posibilidad real de apoyar con todos los medios a su alcance a los movimientos revolucionarios de la región. La afirmación que realiza el estudioso Piero Gleijeses de que la mirada solidaria cubana estuvo más inclinada desde entonces hacia Africa, es una verdad a medias.

 

Incluso el informe de inteligencia de los funcionarios de la Embajada de la RDA en La Habana, de que Cuba no quiso afectar las relaciones con la URSS y el resto del campo socialista y realizó concesiones en esa reunión de los comunistas latinoamericanos acerca de su apoyo a los movimientos guerrilleros en el continente, también es falsa cuando se observa detenidamente que la lucha insurgente revolucionaria en el subcontinente alcanzó en esos años sus cotas más altas, así como el comprometimiento militante cubano. La presencia de  numerosos combatientes en la Guerrilla del Che Guevara, en Bolivia, 1966-1967, y la de oficiales y combatientes  en la guerrilla venezolana 1967-1969, desmienten cualquier aseveración al respecto. 

 

Sin embargo, para ser muy honestos con la historia, la ayuda soviética a Cuba nunca cesó y ésta apoyó a la Revolución Cubana incondicionalmente en esos duros años contra la agresión imperialista estadounidense. Aunque la venidera Crisis de Octubre, de los mísiles o los cohetes de ese propio año 1962, abriría algunas incógnitas de hasta dónde se arriesgarían por Cuba.

Algunos datos e información más rigurosos, aunque no conclusivos, permiten aseverar que guerrilleros guatemaltecos, bolivianos y argentinos comenzaron sus actividades de preparación militar en la Patria de Martí, a finales de 1961. El hecho comprobado de que el futuro miembro de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia (1966-1967), José María Martínez Tamayo (Papi), tuvo estrechos vínculos con esos grupos es una realidad irrebatible. Incluso, sin poder aún precisar la fecha de la partida ni de la caída en combate y el presidio de los cubanos Hermes Peña y Alberto Castellanos, respectivamente, podemos afirmar que estos fueron los primeros cubanos en arribar y combatir en tierras argentinas entre 1961 y 1964.

 

Entre los combatientes que partieron hacia otros países de la región, también se encontró el periodista cubano-argentino Jorge Ricardo Masetti, quien en 1958 había conocido al Che en la Sierra Maestra y que posterior al triunfo del 1ro de enero de 1959 regresó a Cuba y dirigió la Agencia de Prensa Latina, recibiendo también entrenamiento militar e integrando la incipiente inteligencia cubana. En octubre de 1961, se le encomiendan algunas misiones de apoyo al Frente de Liberación Nacional de Argelia, como hemos explicado en los párrafos anteriores, y luego en la propia tierra argelina, obtuvo una experiencia práctica que aprovecha para conocer la lucha en las zonas urbanas y rurales.

 

El actual General de Cuerpo de Ejército y Ministro del Interior de Cuba, Abelardo Colomé Ibarra (Furry), narró su partida, a principios de 1962 (aunque con contactos previos desde 1961), hacia Argentina, con una breve estancia en Bolivia -como potencial base de apoyo logístico- para analizar el posible teatro de operaciones y el desarrollo de un futuro Ejército Guerrillero de los Pobres, en el país sudamericano. En 1963, el propio Furry y Tamayo (Papi) continuaron trabajando para preparar las condiciones de la guerrilla argentina en la región de Salta, conjuntamente con patriotas bolivianos, los hermanos Inti y Coco Peredo y Rodolfo Saldaña, entre otros. Al frente de la misma iría el propio Comandante Ernesto Che Guevara (Comandante Primero), aunque en la avanzada partió Jorge Ricardo Masetti (Comandante Segundo), con cerca de 30 combatientes, en 1963, con pasaportes diplomáticos facilitados en la Argelia liberada del Presidente Ahmed Ben Bella. En 1964, se perdió contacto con el mismo, después se conoció que fue cercado y murió o fue asesinado en circunstancias poco aclaradas hasta nuestros días. El Che se sintió muy frustrado, amargado y con una carga de conciencia muy alta ante esta pérdida y se sintió más comprometido que nunca para marchar a luchar en otras tierras del mundo, y finalmente cumplir con el proyecto de abrir un frente guerrillero en Argentina.

 

Tal era el panorama de las actividades guerrilleras en América Latina y el Caribe y del compromiso de la Revolución Cubana, en el segundo semestre de 1961, para con las mismas.

 

La exclusión arbitraria cubana de la OEA. La defensa de Cuba y la Segunda Declaración de La Habana.

 

Nunca antes estuvo más cerca la posibilidad de una agresión militar directa de los EE.UU. contra Cuba que en el año 1962. Los planes anticubanos denominados como la “Operación "Mongoose” -Operación Mangosta-  avanzaron a marcha forzada y nada parecía detenerlos. La Crisis de los cohetes, en Octubre de 1962, fue el colofón de esa situación tan peligrosa.

 

La coyuntura era dramática y no solo en el ámbito hemisférico. En Europa, la crisis sobre Berlín aumentaba. El posible enfrentamiento entre la URSS y los EE.UU., entre la OTAN y el Tratado de Varsovia fueron motivos de grandes titulares de la prensa y fuertes debates en los medios políticos en ambos bloques político-militares. No pareció encontrarse una solución a la confrontación y se tensaron las situaciones hasta extremos insospechados. La Guerra Fría y la política exterior de los EE.UU. constituyeron el gran motor de las diferencias y contradicciones.

 

Para los regímenes neocolonizados del subcontinente, el grito de: ¡Cuba sí, yanquis no!, tuvo una trágica resonancia interna que no estuvieron dispuestos a tolerar. No solo fue una consigna solidaria de los pueblos para con la Cuba revolucionaria sino el preámbulo del momento en que las masas populares podrían lanzarse a la lucha por la liberación nacional y social, contra la dependencia del imperialismo norteamericano y las burguesías lacayunas. Para algunos de los gobiernos “democráticos” de la región había llegado el momento de quitarse sus caretas “progresistas” no solo para con la realidad de la Revolución en la Mayor de las Antillas sino hacia dentro de sus propias sociedades. A la actitud anticubana de los regímenes de Nicaragua, Haití, Paraguay, República Dominicana (Trujillo es asesinado en mayo) y Guatemala, se sumaron las “democracias representativas” de El Salvador (Junta Militar en el poder), Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica y Venezuela.

 

Los ataques contra Cuba eran de la misma sustancia que en los años anteriores, aunque algunos nuevos elementos de la propaganda se perfilaron. La idea de que en la Isla se violaban los derechos humanos (a la Comisión Interamericana de Paz de la OEA fueron llevados tales acusaciones) y que el Gobierno Revolucionario Cubano intervenía, a través de sus embajadas  y  funcionarios,  en  los  asuntos  internos de los países con los que mantenía relaciones diplomáticas y consulares, ayudó a agitar el fantasma de la “exportación de la Revolución” y la necesidad de fortalecer la seguridad nacional de esas naciones. En el caso de la violación de los derechos humanos se hizo énfasis en la necesidad de que Cuba no ajusticiara severamente a los mercenarios que habían sido encarcelados y estaban  algunos pendientes de juicio. Las denuncias se basaron en que los mismos se “maltrataban y que no eran sometidos o no se someterían a  procesos judiciales imparciales y justos”. El problema provocado por el gobierno de Costa Rica fue una demostración evidente de lo que se preparó. El régimen de ese país rompió relaciones con Cuba “al conocer” el ajusticiamiento de criminales de guerra como Ramón Calviño (mercenario capturado en Playa Girón, que tenía un amplio expediente de asesinatos contra muchos revolucionarios durante la dictadura de Fulgencio Batista). La causa de la ruptura de las autoridades “ticas” fue cínica: “la violación de los derechos humanos” por la parte cubana.

 

Ante la solución humanista de la Revolución Cubana, de que los mismos podían ser devueltos a EE.UU. si este país agresor pagaba, en especie, el costo de la agresión y el retorno de sus asalariados, las autoridades de la Casa Blanca elucubraron un nuevo plan maquiavélico que consistió en que a su regreso, los invasores derrotados -cambiados por alimentos, medicinas y otros productos, como tractores- y los nuevos reclutas contrarrevolucionarios pudieran ingresar en las fuerzas armadas norteamericanas, facilitando su entrenamiento encubierto y la futura intervención directa del ARMY-USA  en Cuba y otras partes del mundo.

 

En el segundo caso, la histeria y el clima agresivo fue de tal magnitud que la Delegación de Cuba remitió al Secretario General de la OEA, a principios de octubre de 1961, un documento donde denunciaba que estas variadas provocaciones, podrían traer como consecuencia que los países latinoamericanos que mantenían relaciones con la Isla se sintieran compulsados a deteriorar las mismas como había sucedido con Guatemala y Nicaragua quienes rompieron los lazos con el “Gobierno de la Habana” por acusaciones de que las misiones cubanas en esos países se inmiscuían en la política interna.

 

El caso salvadoreño fue uno de los más graves, al asaltarse la embajada cubana por  militares de ese país, llevarse preso y esposado al representante diplomático, amenazarlo de muerte y registrar todas sus pertenencias en búsqueda de correspondencia comprometedora  que demostrara las acciones del Gobierno Revolucionario en contra del derecho internacional. En noviembre fue atacada y asaltada la sede diplomática cubana en Lima, por cinco individuos armados. Posterior al hecho vandálico aparecieron en el diario La Prensa, de ese país noticias falsas -apoyadas en documentos espurios también- en las que se señalaba la supuesta intromisión de la Misión de Cuba en los asuntos internos de ese país. Otra provocación de esa índole sucedió en Argentina. Aprovechando la expulsión de un funcionario del Servicio Consular cubano y utilizándolo como instrumento para atacar a Cuba se intentó crear una situación similar a la del Perú, al presentar documentos apócrifos “extraídos de la legación diplomática cubana de Buenos Aires”. El gobierno cubano, para demostrar la patraña, permitió que la Cancillería argentina revisara los libros de asiento y todos los documentos que deseara. El final fue previsible, los “famosos” documentos no se correspondieron con los números y las firmas de los funcionarios cubanos y, por tanto, mucho menos con los originales. Eran tan infieles como que el mismo personaje contrarrevolucionario, el susodicho Frank Díaz, un aventurero, reincidía en las mismas acciones con Argentina, como lo hizo en el Perú. El gobierno argentino se encargó de desinflar ese ”pretexto” y calumnia al declarar que todo fue una burda invención. Hubo hasta la intención de crear una situación similar en la representación diplomática cubana en las Filipinas.

 

Mientras tanto, en el mismo documento cubano ante la OEA de octubre, el Gobierno Revolucionario advirtió que en Guatemala se estaban entrenando militarmente más de 600 hombres de varias nacionalidades, entre ellas cubanos, con el fin de agredir a la Isla. La ubicación de la base del ejército guatemalteco era sintomática, radicaba en la finca “La Rosa” perteneciente a la sobrina del presidente de ese país. Asimismo, la Nota Cubana señaló que en Nicaragua habían concentrados en la hacienda “Montelimar”, propiedad de Somoza, centenares de mercenarios; que en la zona de Constanza, República Dominicana, también existían campos de entrenamiento de contrarrevolucionarios y, en Puerto Rico, en la zona cercana al poblado de Santa Isabel, se habían construido pistas de aterrizaje para aviones bimotores y bombarderos. Los meses y días que antecedieron a Playa Girón volvieron a  repetirse de forma más peligrosa, pues en estos momentos eran más los países involucrados. Los acontecimientos se aceleraron. El 4 de octubre, en el contexto de la campaña anticubana, la Junta Interamericana de Defensa decidió excluir totalmente de las labores de la  misma al delegado cubano, lo que constituyó un acto arbitrario, pues Cuba era aun un Estado miembro de la OEA y debía disfrutar de sus derechos en el Sistema Regional.

 

El 6 de octubre, el Consejo Permanente y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA recibieron a los miembros del titulado Consejo Revolucionario Cubano -que radicaban en el exilio de Miami-, quienes días antes había presentado a dichas instituciones un documento solicitando ayuda para derrocar al régimen “[...] que ha encadenado al pueblo cubano a la dominación soviética”. (Acta de la Sesión del Consejo del 16 de octubre de 1961, Fondo de la OEA, en Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de  Cuba).

 

Las “causas” para las futuras acciones en el marco de la OEA estuvieron casi preparadas. En ese momento, nuevamente el gobierno del Perú, fue el encargado de iniciar los intentos para convocar una reunión de la OEA con el fin de buscar una acción colectiva hemisférica contra el Gobierno Revolucionario. El 16 de octubre el régimen peruano solicitó al Consejo Permanente de la OEA que “[...] de acuerdo con el Artículo 6 del TIAR, convoque con carácter urgente al Órgano de Consulta y que, de conformidad con el Artículo 12 del mencionado tratado, se constituya y actúe provisionalmente como Órgano de Consulta con el objetivo de designar una comisión que se constituya en Cuba sin demora para investigar los hechos de materia de esta solicitud”. (Acta de la Sesión extraordinaria del Consejo de la OEA celebrada el 16 de octubre de 1961. OEA/Serie G/61, Documento 7, p. 32; en Archivo del MINREX de Cuba). La idea de concretarse, siempre con carácter urgente, consistió en que cualquier decisión que se tomara por el TIAR, era de estricto cumplimiento para todos los países miembros como lo estipulaban sus estatutos. La acusación fue congruente con la campaña anticubana en desarrollo: la violación de los derechos humanos y la represión que reinaba en Cuba.

 

La “tragedia cubana” se declaró con las siguientes palabras: “[...] La efusión de sangre y la opresión que sufre el pueblo cubano por parte del régimen comunista que lo gobierna, constituye una afrenta para América, continente esencialmente libre, democrático y respetuoso de la persona humana.” En otro párrafo señaló que las ejecuciones arbitrarias del Gobierno cubano afectaban no solo a los adversarios políticos sino también a las mujeres, los menores de edad y altos representantes de la cultura y de la Iglesia. Haciendo uso cínico de la “Operación Peter Pan” (Ramón Torreira  y José Buajasán Operación Peter Pan. Un caso de guerra psicológica contra Cuba, Editora Política, La Habana, 2001), el documento peruano se hacía eco de la campaña inhumana de que “[...] el Estado cubano le iba a quitar el derecho de la Patria Potestad a las madres de los niños en Cuba”. Además, no estuvo ausente la acusación de la supuesta ingerencia de los diplomáticos y funcionarios cubanos en los asuntos internos de los países latinoamericanos.

 

El desespero o la ineficiencia de Derecho, del representante del Perú, le hizo olvidar que para invocar el Artículo 6 del TIAR hacía falta una situación de agresión o amenaza de agresión externa e interna, por tanto el sustento jurídico no era valido. La acusación peruana se refería a un objeto  inherente  a la soberanía nacional de Cuba, por lo que la propuesta en sí fue un  llamado a la intervención en los asuntos internos de un país, hecho que era violatorio de la propia Carta de la OEA. Por ende, simple y llanamente la propuesta no era viable. Ello fue aprovechado por la diplomacia cubana y la de otros países latinoamericanos para negar el procedimiento. Finalmente, el 25 de octubre la propuesta se trasladó para la Comisión Interamericana de Paz con el objetivo de que fuera estudiada. El Embajador cubano en la OEA, Carlos Lechuga,  respondió duramente al Gobierno peruano poniendo al desnudo las viejas intenciones del régimen de ese país de convertirse en punta de lanza dentro del hemisferio en las acusaciones a Cuba para motivar una acción colectiva de agresión. Las palabras de la Isla resonaron en los salones al expresar: “[...] O la Organización de Estados Americanos vuelve sus espaldas a los pueblos, ya sin remedio, para doblegarse  a la demanda del más fuerte, o la Organización de Estados Americanos se yergue y define los derechos de todos los Estados miembros a la autodeterminación. No hay otra alternativa.” (Carlos Lechuga Ob. Cit.) 

 

A  estas  alturas del debate, el gobierno colombiano  salvó  el “escollo jurídico y político” al proponer el 9 de noviembre que “[...] se convoque una reunión de  Ministros de Relaciones Exteriores, de acuerdo con el Artículo 6 del TIAR, para considerar las amenazas a la paz y a la independencia política de la los Estados Americanos, que puedan surgir de la intervención de potencias extracontinentales.” (Acta de la Sesión Extraordinaria del Consejo de la OEA, celebrada el 14 de noviembre de 1961. OEA/ Serie G/61, Documento 10, p. 15; en Archivo del MINREX de Cuba).

 

La fecha de la convocatoria, y la repetimos fue el 9 de noviembre, dejó sin efecto las elucubraciones y mentiras acerca de que el evento se había propuesto como consecuencia de las declaraciones del máximo líder de la Revolución, el compañero Fidel Castro, el 1ro de diciembre de ese año, en las que hubo de hacer pública su afiliación al marxismo-leninismo y la ratificación del carácter socialista del proceso cubano.

 

La  solicitud colombiana no mencionaba  a Cuba  (recordar la Declaración de San José) pero el 10 de noviembre, el Canciller de ese país, Caicedo Castilla dijo que: “[...] la ruptura individual de relaciones con Cuba no arrojaría resultados” y que lo conveniente “[...] era la interrupción colectiva de las mismas.” (Periódico Revolución, 11 de noviembre de 1961, La Habana, p. 1) El debate comenzó alrededor de si era o no lícito intervenir en los asuntos cubanos. La posición colombiana y la de algunos de sus seguidores, incluidos por supuesto los Estados Unidos, fue la argumentación de que sería realizada -la injerencia- como una “medida defensiva contra la amenaza del bloque sino-soviético en el hemisferio”. El representante cubano en la OEA reabatió tales argumentos señalando que no existían pruebas evidentes y fehacientes de esa amenaza y solo podía mencionarse como elemento jurídico de prueba un fantasma que no existía. Era, dijo el embajador de la Isla de la Libertad, un monumento a la intervención en los asuntos internos de Cuba y una interpretación “sui generis” del derecho internacional e interamericano. Y Lechuga hizo una larga acusación radiográfica de la violación de los derechos humanos más elementales en el Perú. 

 

Los gobiernos latinoamericanos se dividieron, en mayor o menor grado, en la polémica; los seguidores de la política de Washington encontraron el pretexto largamente buscado, otros como México, expresaron serias reservas a la propuesta colombiana concluyendo que no existían elementos para poner en marcha el procedimiento. La posición mexicana fue seguida por Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina.  Una lectura de las actas de la OEA demuestra que las refutaciones de los representantes  latinoamericanos mencionados no eran sólidas y no estaban relacionadas con una oposición firme a una intervención contra Cuba, sino en todo caso sus palabras tuvieron más que ver con el temor de que se echara a andar un mecanismo ilegal que podría romper las bases del sistema interamericano y poner en marcha la temida intervención norteamericana en el subcontinente que llegaría a alcanzar a sus propios países en otros momentos y circunstancias.

 

*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

 

(Continuará)

 

02/06/2009 GMT 1

FIDEL: Los aplausos y los silencios

polillabaez @ 14:34

Reflexiones del compañero FIDEL: Los aplausos y los silencios

2-reflexiones-de-fidel.JPGAyer, 31 de mayo, un despacho de la AFP informó que: “Cuba aceptó reabrir las negociaciones con Estados Unidos sobre migración y el envío directo de correo, una nueva señal del deshielo que tiene lugar en vísperas de una Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que el caso cubano dominará las conversaciones.

“El jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, transmitió el sábado que Cuba ‘espera reiniciar conversaciones sobre emigración y el servicio de correo directo’, dijo el domingo un alto funcionario del Departamento de Estado que se mantuvo en el anonimato.

“Desde El Salvador, donde asiste a un cónclave ministerial sobre comercio regional, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que Washington estaba complacido de reanudar las conversaciones con La Habana sobre esos temas.”

De inmediato un exabrupto nada diplomático:

“‘Habrá un diálogo abierto tan pronto como haya cambios sobre derechos humanos y movimientos hacia la democracia’ en Cuba”, expresa la agencia EFE.

¿Cuál es la “democracia” y los “derechos humanos” que Estados Unidos defiende?  ¿Era realmente necesario lanzar esa humillante y prepotente advertencia? 

Cuando hoy veía por televisión la toma de posesión de Mauricio Funes y éste habló de restablecer relaciones con Cuba, un ensordecedor aplauso y gritos de júbilo estallaron en aquella sala, como no se escucharon en ningún otro momento de su discurso. Allí entre los invitados estaba Hillary. Previamente el orador, que muchas veces se apartaba de los papeles, había cometido  el error de saludar a la Clinton, que ocupa el cargo de Secretaria de Estado, antes incluso que a Lula da Silva, Presidente del gigante suramericano, allí presente entre un grupo de Presidentes de nuestra área. 

El orador, sin concluir todavía el prolongado aplauso a Cuba ―que tal vez lastimaría a la señora Clinton―, tomó la palabra y mencionó de nuevo a Estados Unidos, con la mejor intención del mundo. Sin embargo, muy pocos en aquella gran sala aplaudieron a ese país.

Un momento culminante y muy aplaudido del discurso de Mauricio se produjo antes, cuando mencionó al ilustre arzobispo Oscar Arnulfo Romero, cuya tumba había visitado esa mañana.  Aquel defensor de los pobres había sido asesinado impunemente, cuando oficiaba una misa, por la sangrienta tiranía del partido ARENA impuesta por el imperialismo en El Salvador. En aquella sala estaban también los legisladores y altos funcionarios que representaban al partido que lo asesinó; entre ellos, varios de los pocos que aplaudieron a Estados Unidos.

En determinadas circunstancias, no solo las palabras hablan por sí mismas, sino también los aplausos y los silencios.
    

firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Junio 1º de 2009
2 y 36 p.m.

25/04/2009 GMT 1

El día en que a Air France se le prohibió sobrevolar Estados Unidos

polillabaez @ 06:02

De primera mano, la truculenta historia del terror estadounidense, de su prepotencia, y de su irrespeto total por “vidas y haciendas”:

 Rosa

El día en que a Air France se le prohibió sobrevolar Estados Unidos

Por Hernando Calvo Ospina

El periodista colombofrancés relata cómo su presencia provocó la orden estadounidense de desviar un avión

hdo1.jpgEl vuelo de Air France, numero 438, proveniente de Paris, debía aterrizar en ciudad de México hacia las 18h de este sábado 18 de abril.

Faltarían unas cinco horas para llegar a su destino, cuando la voz del capitán anuncia que las autoridades estadounidenses desautorizaban el paso de la nave sobre ese país.

El motivo: entre los pasajeros que colmábamos el avión viajaba una persona que no era bienvenida por motivos de seguridad nacional.

Pocos minutos después, la misma voz señala a los sorprendidos viajeros que nos debíamos dirigir a Fort de France, Martinica, porque el giro que tendría que tomar el avión para llegar a su destino era muy largo y el carburante no alcanzaría.

La escala en ese territorio francés del Caribe, sería sólo para reabastecer de combustible a la nave.

El cansancio era uno de los temas entre nosotros. Pero el central era, en voz baja, quién podría ser el pasajero «terrorista», pues si los «gringos» dicen eso «es porque debe de ser terrorista».

Revisando a los que estábamos en esa última sección del avión, dos pasajeros confirmaron que ahí no podría estar porque «ninguno tiene cara de musulmán».

De nuevo en el aire, y preparándonos para otras cuatro horas de viaje, llegó hasta mí quien se identificó como el copiloto. Como tratando de ser discreto me preguntó si yo era el «señor Calvo Ospina».

Le dije que sí.

«El capitán quiere dormir, por eso vine yo».

Y me invitó a que lo acompañara hasta la parte trasera del avión.

Y es ahí cuando me dice que soy el «responsable» del desvió de la nave. Quedé atónito.

Mi primera reacción fue preguntarle: «¿usted cree que soy terrorista?»

Me dijo que no, que por eso me estaba avisando. Y también me aseguro que lo extraño es que era la primera vez que esto le pasaba a un avión de AF.

Ya poco antes de llegar a Martinica, una de las azafatas me había asegurado que en once años de trabajo nunca le había ocurrido algo parecido.

El copiloto, por último, en esa breve conversación me pidió de no decirle a nadie, incluido al resto de tripulación. Le aseguré que no tenía la mínima intención de hacerlo.

Volví a mi asiento. Y quizás por nervios o realidad, empecé a notar que la tripulación pasaba más deseguido, reparándome con curiosidad.

Al aterrizar, y sin aun haber llegado al edificio del aeropuerto, una voz femenina pedía que el «señor Calvo Ospina» se presentara a un miembro de la tripulación apenas el avión se detuviera.

Así lo hice. El joven tomó el teléfono interno y llamó a alguien. Al colgar me dijo que no, que ya no me necesitaban, que podía bajar. Me dijo que sabia de mi problema y que me deseaba suerte.

En un instante, en dos pedazos de papel que arranqué de un periódico, escribí el teléfono de mi casa y los entregué a dos personas con quienes había charlado en el avión, diciéndoles que yo era el del «problema». Me aseguraron que llamarían (no lo hicieron o no entendieron mis números)

Pocos metros después de salir del avión, justo a la entrada del edificio, nos esperaban varios agentes de civil pidiendo documentos. Yo ya empezaba a sentir que la garganta se me secaba debido a los nervios. Presenté mi pasaporte, y me dejaron pasar.

Mientras hacía fila para pasar migración me di cuenta que varios hombres buscaban a alguien. Ellos estaban situados atrás de un ventanal, de vidrios transparentes, que estaba a pocos pasos de los agentes de migración, aunque a buena altura para divisar.

La fila fue lentísima. Iba, sin alternativa, para donde yo presentía que me esperaba lo peor. Pero ¿qué podía hacer ante ello? El escándalo de un hombre señalado como presunto «terrorista» por Estados Unidos no tendría mucha oportunidad de levantar la mínima solidaridad. Debía seguir: Nada debía, y sigo sin deber, ante mi conciencia.

Entonces noté que los tres o cuatro hombres que estaban atrás de ese ventanal me habían identificado. Observaban la pantalla de un computador y me miraban. Yo me hacia el indiferente.

Quien me pareció el jefe (y lo era), bajó para decir a los agentes de migración algo sobre mí. Por más que él disimulaba era imposible que no me diera cuenta, en especial cuando sabía que yo era el «culpable». Y los de migración, uno a uno, levantaban los ojos para encontrarse con los míos, pues ya no quería esconder que sabia que era yo a quien esperaban.

Llegó mi turno. Saludé amablemente al hombre, y de la misma manera me respondió. Miró al computador, escribió algo y me dijo que esperara un momento que necesitaba una «precisión» de mi pasaporte. Me pidió que lo siguiera. Así hice. Y me hizo entrar a una sala que estaba a un lado de aquella del vidrio. Un agente en uniforme estaba sentado escribiendo algo a su entrada. Apenas deposité mis dos maletines de mano, le dije que quería ir al baño. Me indicó donde estaba. Pasé por dos grandes salones semi-oscuros, notando que en cada uno habían dos personas durmiendo en el piso en colchonetas. El baño estaba sin luz. Oriné sin importar si lo hacia por fuera de la taza: no veía nada.

Volví y me senté en una de las sillas. Busqué un libro mostrando tranquilidad, pero la garganta seguía seca. Pocos minutos después llegó el mismo hombre que más había visto buscándome desde el ventanal. Me pidió que lo siguiera en tono muy amable. Y entramos a la sala del ventanal.

El se hizo atrás del escritorio, y me pido sentarme en una de las dos sillas. Me senté y ahí me di cuenta que otro hombre estaba atrás de mi, a mi izquierda y de pie. Una joven revisaba una computadora y documentos, alejada de lo nuestro.

Lo primero que me dijo el hombre es que no debía de estar preocupado, que solo querían tener algunas precisiones. Porque «cinco puntos de información», bases de datos, habían lanzado algunas informaciones sobre mí, y me lo mostró. Que necesitaban «simplemente» hacer un «resumen». En ese paquete que me mostró podían haber unas doscientas hojas, amontonadas en unos cinco grupos grapados.

Me calmé, se me olvidó la sequedad de la garganta. Y les dije: «pregunten lo que quieran, no tengo nada que esconder».

Me repitió que eran cosas simples, y breves, que después podría irme. Conociendo a la policía, tuve mis dudas.

Le pregunté que si en esa cantidad de hojas decía que yo era culpable de algo. El hombre que estaba de pie habló para responder que en verdad yo estaba ahí por pedido de las autoridades estadounidenses. Que yo debía de saber que después del 11 de septiembre (2002), los estadounidenses les habían aumentado el trabajo de «colaboración».

En ese momento les pregunté: «¿entonces soy yo el culpable del desvío del avión?»

Me dijeron que no, que ellos tenían entendido que ese desvío había sido una simple escala técnica.

Les dije que ellos sabían que no era así. Que el capitán del avión nos había dicho a todos los pasajeros que era por un pasajero.

Se sonrieron, se miraron y volvieron a las preguntas

Preguntaron mi nombre, fecha de nacimiento, lugar de residencia, etc. Nada de trascendental, o que no estuviera en mis documentos.

El oficial sentado me repetía que en pocos minutos podría irme sin problema

Las preguntas más «destacadas» fueron las que hizo el hombre que estaba de pie:

- «¿Es católico?», le respondí que no, pero que tampoco era musulmán, sabiendo lo «determinantemente peligrosa» en que se ha convertido esta creencia religiosa para ciertas policías.

- «¿Sabe usar armas?» Le respondí que la única vez que tuve una en mis manos estaba muy joven, y había sido una escopeta de caza que me tumbó al dispararla. Que ni siquiera había ido al servicio militar. Les precisé que mi «única arma era escribir, en especial para denunciar al gobierno estadounidense al que yo consideraba terrorista».

Se miraron, y el hombre que estaba sentado dijo algo que yo ya sabía: «esa arma a veces es peor que los fusiles y las bombas».

Me preguntaron el por qué iba a Nicaragua (al día siguiente) y expliqué que debía realizar un reportaje para Le Monde Diplomatique.                                  

                                                                                                                                                

Me preguntaron por mi dirección personal, así como los teléfonos de casa y celular, los que dí sin la mínima duda.

Me preguntaron si tenía hijos. Respondí que una jovencita y un niño. Y el hombre que estaba de pie, que se había sentado a mi lado, me dijo con mucha calma, como todas sus frases: «qué bien que haya logrado la parejita. Eso es muy lindo» Y me pareció hasta honesto.

Eso fue básicamente el interrogatorio, que casi fue una charla. Las anotaciones del hombre sentado no llenaron una hoja. Las del otro oficial no llenaron una pagina de su libreta. Me pareció que este último trabajaba para una sección de inteligencia más especializada.

En ningún momento existió, de parte de esos dos oficiales, la mínima palabra agresiva o amenazante. Fueron muy amables y correctos.

Finalmente me devolvieron los documentos de identidad que habían fotocopiado. Y nos despedimos estrechando las manos.

Eran casi las dos de la madrugada del domingo 19 de abril del 2009.

A las 10h30 no tuve problema para abordar el avión a Managua.

Pero hoy sigo pensando que ello fue un sueño con algo de pesadilla. Sigo sin creer que fui el «culpable» del desvío de un avión 747 de Air France por el «temor» de las autoridades estadounidenses.

¿Cuánto costó eso? Sólo AF puede saberlo, pues además debía pagar hotel y comida de por lo menos la mitad de pasajeros que tenían correspondencia.

Fui testigo del cansancio de los pasajeros, en especial de los niños, y algunos de ellos empezaron a vomitar. Además del temor de los mayores al saber que entre ellos había un «terrorista».

                                                                                                                                                                    Fui testigo de la tranquilidad del personal de la cabina ante mí (después supe que todos lo sabían). No me pareció que me hicieran culpable de un delito.

¿Hasta dónde va a llegar la paranoia de las autoridades estadounidenses? ¿Y por qué Air France y las autoridades francesas siguen guardando silencio hasta hoy?

Hernando Calvo Ospina es periodista y escritor colombiano, radicado en Francia

20/04/2009 GMT 1

Cumbre de las Américas: consenso pero no unanimidad

polillabaez @ 15:25

5-cumbre-de-las-americas.jpgLa declaración final solo llevó la rúbrica del primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, como una salida diplomática a la negativa de varios países renuentes a avalarla por considerarla insuficiente e inaceptable.

El gigantesco dispositivo de seguridad de la V Cumbre de las Américas se diluyó de la noche a la mañana en Puerto España, ciudad que durante tres días vio interrumpido el paso de peatones y el tráfico vehicular por varias de sus principales arterias, destaca Prensa Latina, precisa Prensa Latina.

La avenida Wrighston Road, que abraza la llamada Zona Roja donde tuvo lugar la reunión hemisférica, amaneció hoy sin la cadena de militares encargados de su custodia por estos días, varios de ellos vestidos con uniformes de camuflaje y armados con fusiles.

El escenario de la cumbre, que incluyó el hotel Hyatt, el Centro Financiero Internacional y el Puerto, mantiene aún ciertas restricciones, sobre todo por la presencia de los dos majestuosos navíos donde se alojaron parte de las delegaciones y los periodistas que asistieron al foro.

Las primeras planas de diarios como Newsday y Guardian, entre otros, exhiben grandes fotos y titulares referentes al último día de la V Cumbre de las Américas, cuyo epílogo dejó en ascuas a una buena parte de los reporteros que dieron cobertura a la reunión.

Pese a que 34 jefes de Estado y Gobierno participaron en la cita, la declaración final solo llevó la rúbrica del primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, quien en la jornada de clausura dijo que plasmaba su firma en el documento a pedido de los mandatarios como muestra de consenso, pero no de unanimidad.

El trabalenguas fue interpretado en la sala de prensa de la cumbre como una salida diplomática a la negativa de un grupo de países renuentes a avalar la declaración final, considerada insuficiente e inaceptable.

Manning alegó que las lagunas que tenía el documento se debían a que este comenzó a ser negociado hace año y medio o dos años por los tecnócratas de las cancillerías.

En ese momento la situación mundial era distinta, la situación financiera era muy distinta a la que tenemos y que ha emergido, por ende el texto no refleja, debido al momento en que fue negociada, la situación actual, apuntó el mandatario.

La cumbre traía diseñado como tema fundamental el lema de Asegurar el futuro de nuestros ciudadanos promoviendo la prosperidad humana, la seguridad energética y la sostenibilidad ambiental, problemáticas que si bien fueron abordadas en las sesiones, quedaron en un segundo plano respecto a dos tópicos: la crisis global y el caso de Cuba.

Ambas temáticas no estaban contempladas en la agenda del cónclave; sin embargo, pese al intenso cabildeo de la cúpula de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que no salieran a flote, emergieron con intensidad en innumerables ocasiones, tanto en los debates de los mandatarios como en las conferencias de prensa.

Llamados a no caer nuevamente en las redes de los organismos financieros internacionales y a reconocer que la crisis global es una crisis del sistema capitalista, que está acabando con la humanidad y el planeta, se hicieron escuchar en la voz de varios mandatarios, entre ellos los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, de Ecuador, Rafael Correa, de Bolivia, Evo Morales, y de Nicaragua, Daniel Ortega.

La absurda exclusión de Cuba de la OEA en 1962 por presiones de Estados Unidos y los reclamos a reparar ese daño, así como la necesidad de que Washington acepte la voluntad de la comunidad internacional de que ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero a la Isla, también sobresalieron en la cita de esta ciudad.

Sin duda alguna, un tercer elemento distintivo del foro de Puerto España, fue la presencia del presidente estadounidense, Barack Obama, quien al igual que hizo en la campaña electoral que lo llevó a la oficina oval, dijo ser portador de una voluntad de cambio en las relaciones de su país con América Latina y el Caribe.

El tono conciliador de Obama, muy distante de la prepotencia mostrada por su antecesor, George W. Bush, allende los mares, sirvió para distender el ambiente de la cumbre, al prometer que en sus diálogos con los vecinos desde el Río Bravo hasta la Patagonia habría una relación de igual a igual.

Esa promesa del primer presidente negro de Estados Unidos ante el hemisferio generó titulares de norte a sur y de este a oeste. Luego de los apretones de manos, abrazos y sonrisas de la cumbre, queda por ver si esa postura sobrevive al primer diferendo en que se vean en juego los intereses de Washington en la región, finaliza la agencia latinoamericana de prensa.

http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2009-04-20/cumbre-de-las-americas-consenso-pero-no-unanimidad/

28/02/2009 GMT 1

Amor con amor se paga

polillabaez @ 08:49

Para los cubanos es harto conocida esta frase que da titulo a una pequeña obra teatral escrita por nuestro José Martí. Y es frase que no pierde ni perderá vigencia, al menos en esta verde islita caribeña.

Mucho hemos leído sobre los jóvenes que estudian en la Escuela Latinoamericana de Medicina, la tan conocida ELAM… muchos amigos han compartido con nosotros historias –algunas tristes, las más alegres- relacionadas con ellos… pero hasta que esas historias no se hacen realidad ante nosotros, no logramos entender cabalmente la fuerza y la pujanza de este movimiento.

Mi querida madre está hospitalizada… y son incontables las atenciones que ha recibido en su internamiento de los profesionales de la Salud en el Hospital Nacional Enrique Cabrera… sin embargo, nunca sus ojos brillan como cuando nos cuenta de sus peruanitas: una empatía increíble se ha establecido entre ella y dos jóvenes estudiantes que la han atendido y que, a pesar de terminar su rotación por las salas de Geriatría, no dejan de visitar a su querida Abuelita…

¿Cuáles son sus apellidos¿ ¿Qué historias podrían contarnos de los trabajos que pasaron antes de comenzar sus estudios en Cuba? ¿Tendrán acaso sus abuelas verdaderas en Perú –o en cualquier país latinoamericano- la alegría que refleja mi madre al abrazar a “sus muchachitas”? No lo sabemos… pero si algo hay de cierto en esta sencilla y personal historia, es que es recíproco el amor entre esos estudiantes y sus pacientes… por eso, a Gladis y a Milagros, quiero regalarles esta carta de una compatriota suya, que nos devuelve, centuplicado, el amor que ponemos en estos jóvenes estudiantes:

CARTA DE AMOR A CUBA

A Cuba, mi segunda Patria:

Este año cumples 50 años de un proceso que te ha marcado en todas tus aristas.

Este año celebras medio siglo de haber querido ser distinta, de haber querido romper los esquemas de hipocresía, injusticia y desigualdad social.

Este año recuerdas 5 décadas de buscar ser luz de un nuevo sendero.

En estos 10 fragorosos lustros, has pasado por muchos azares que te han acrisolado en el trabajo y el sacrificio. Te has abierto al mundo, te has convertido, a palabras de tu Apóstol, en Patria universal. En ti han encontrado alivio a las dolencias de cuerpo y alma miles de seres en todos los confines de la Tierra. Te has erguido como cancerbero de la ignorancia para muchas mentes. Has dado tu mano amiga a un sinfín de procesos de búsqueda de libertad.

En ti, miles de jóvenes como yo, han encontrado un nuevo hogar y una nueva patria que a la par que nos hace amarla también nos hace amar mucho más al suelo que nos vio nacer. Son muchos los retos aún presentes.

Son varios los escollos que vencer. Se cuentan por montones las injusticias que aún faltan eliminar. Quizá en mayor proporción que antes, dentro y fuera de ti, hay, como diría César Vallejo, muchísimo que hacer.

Cuba mía, Cuba nuestra, preciosa isla que adornas el Caribe y que engalanas a la América toda, sigue riendo a pesar de las dificultades, sigue sorprendiendo y maravillando al mundo con tu candor y tu alegría, con tu humanismo e internacionalismo, con tu valentía y tu dignidad.

En mi juvenil pecho, un corazón late a doble compás: el de un vals peruano y un son cubano.

Con mi eterno amor y admiración

Edali Gloria Ortega Miranda
Médico ELAM Residente MGI en CUBA

APAFAESCUBA
Solidaridad Siempre
Huancayo PERU

22/02/2009 GMT 1

Homenaje al impetu y el valor

polillabaez @ 07:13

Una mujer sencilla, una mujer de pueblo, acaba de enviarme este sincero y conmovedor mensaje, y le he pedido que me permita compartirlo con ustedes. Estoy segura que si Muntadhar al-Zeidi conociera del mismo, se sentiría tan emocionado como lo estoy yo...

Polilla:

Reciba un saludo respetuoso y fraternal. He leído lo que Ud. escribió en Nuestramérica, y la verdad me mueve a compartirle mi sentir, el heroísmo del joven periodista irakí.

Soy una señora de 52 años, he sufrido mucho, he visto bastante y he descubierto unas cuantas cosas. Después de 52 años y con esa historia, pocas personas podrían impresionarme; por esa razón yo no tenía héroe, pero de verdad le digo que cuando ví al periodista lanzar los zapatos comprendí que acababa de descubrir a mi héroe. Claro que comprendí también que él lo pasaría muy mal pero es que la dignidad tiene un precio: la vida misma. Incluso pensé que le dispararían allí mismo, eso no evitaría que él fuera mi héroe.

Pienso en él, y quisiera tener esos poderes que dicen que tienen los mentalistas, para transmitir el pensamiento, sólo para expresarle mi admiración, cómo me encantaría poder estar frente a él y decirle: Joven, Ud. hizo lo que los pueblos del mundo debemos hacer: Ser contundentes en nuestra condena a semejante monstruo, ser contundentes y categóricos en nuestra censura a tanto crimen y a tanto discurso justificando lo injustificable. Gracias por lo que hizo y la enorme lección de dignidad que nos ha dado.

Y como me gusta cocinar, cada vez que me quedan bien las tortas de maíz rellenas de queso, pienso que me encantaría poder ofrecerle unas a ese muchacho...

Todo el respeto del mundo y de los pueblos para el joven irakí que desafió la ignominia!!!

Hasta luego, Sra. Polilla, mis respetos también para Ud.

Atentamente,

Sra. Regina.

20/02/2009 GMT 1

Una telaraña mortal

polillabaez @ 23:29

Por Rosa C. Báez; texto y fotos de la presentación

El tiempo -ese implacable- no me permitió escribir la deseada crónica de la presentación en nuestra Feria del Libro, de una obra que será desde ya una herramienta, más aún, un arma, en las manos de quiénes devenimos difusores de información, así como para investigadores y estudiosos. Hablamos de “La telaraña imperial” obra de la abogada e investigadora Eva Golinger y el sociólogo francés Romain Migus, que fuera presentado el pasado miércoles 18 en la Feria del Libro de La Habana por su autora y el querido amigo Jean-Guy Allard.

La autora, de una increíble juventud para el talento demostrado, habló con apasionamiento de la obra, explicando al detalle el título escogido y también el logrado diseño de portada, que trasluce la larga mano del Imperio para intervenir, a través de su muy bien estructurada telaraña de supuestas “organizaciones no gubernamentales” y “fundaciones de cooperación”, en los asuntos internos de nuestros países de América.

Explicó la escritora cómo se repite en Venezuela y en Bolivia, fundamentalmente, el entramado tejido por el gobierno norteamericano para, desde 1959, agredir a la naciente revolución cubana: en la actualidad, según recientes investigaciones de la autora, existen en Venezuela más de 450 organizaciones diseñadas para intervenir, bajo un matiz de cooperación y financiamiento de apoyo “al desarrollo”, sin contar las llamadas Oficinas de Iniciativas de Transición (OTI por sus siglas en inglés), estas si de carácter marcadamente político y sin intentos de enmascaramiento.

La obra, que recoge seis años de investigaciones, nos lleva, “de la A a la Z”, al conocimiento de quiénes son y cómo están conectados los siniestros personajes y entidades que trabajan a la sombra del Imperialismo norteamericano, y son, de hecho, su mano derecha -esa que muestra destacada en rojo la portada- en la intromisión en los asuntos internos de los países que se han enfrentado a la labor de zapa del imperio, léase Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia…

Recomendamos no sólo la lectura, si no la posesión de la obra como Manual de consulta. Y por lo menos a esta redactora no vaya a prestársela, pues no alcanzó a conseguirla en la presentación y seguro, seguro, que no se la devolverá! Comparto algunos textos relacionados con “La Telaraña Imperial”

La telaraña imperial, un libro apasionante en feria editorial cubana
Por Anubis Galardy - Prensa Latina

La investigadora norteamericano-venezolana Eva Golinger y su colega, el sociólogo francés Romain Migus, se adentraron en las aguas oscuras del capitalismo neoliberal para sacar a flote sus estructuras y estrategias de dominio y expansión, hilvanadas con astucia en un entramado siniestro.

El resultado es un texto apasionante, “La telaraña imperial. Enciclopedia de injerencia y subversión”, que ilustra los rumbos de un sistema en que lo político y lo económico -sustentado por el empuje arrasador de las transnacionales- devienen revés y envés del espejo.

A partir de la cadena de injerencias y subversiones de gran magnitud de que ha sido objeto Venezuela por parte de Estados Unidos y sus aliados, Golinger y Migus demuestran cómo ambos componentes funcionan en una interacción permanente y “definen las orientaciones políticas y económicas que se imponen después al resto de la humanidad”.

Al servicio de ese objetivo, el capitalismo pone en marcha los engranajes de un telar metafórico, en el que confluyen, en la sombra, los distintos sectores del poder económico, político, militar y de las comunicaciones, usualmente considerados independientes, para elaborar visiones y acciones comunes.

El lugar de encuentro son las fundaciones, los “think tank” o centros de estudio, los institutos que financian las transnacionales, por cuyos consejos de administración transitan los políticos, en un ir y venir constante entre estas y las administraciones públicas.

Concebido como una enciclopedia de amplio registro, La telaraña imperial, presentado en la Feria del Libro Cuba 2009, consumió a sus autores seis años de acuciosa investigación y es el punto de partida de un proyecto que prevé actualizaciones periódicas, enriquecidas anualmente con nuevas fichas, precisó Golinger.

En el volumen afloran las agresiones perpetradas contra Venezuela, desde la llegada del presidente Hugo Chávez al poder y el inicio de una Revolución Bolivariana de profunda raíz y proyección sociales.

A flote emerge el papel que han desempeñado, en esa maniobra desestabilizadora, empresas, agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, personajes, instituciones y un sin número de eslabones de la gran red de brazos múltiples.

La conexión es a veces estrecha, y a veces lejana, pero siempre moviendo los hilos al conjuro de la telaraña. Una de sus variantes, subraya Golinger, es la llamada guerra asimétrica o de cuarta generación, la subversión, la contrainsurgencia. Está dirigida a la población, “es lo que estamos viviendo hoy en América Latina”.

Uno de los motores en la intensificación de esa estrategia, apunta, lo es, por ejemplo, la United States Agency for Internacional Development (USAID), que sobresale entre una madeja de agencias de servicios clandestinos disfrazadas de entidades públicas.

Venezuela ha sido exponente de la aplicación de esa cadena siniestra de subversión e injerencia, financiada por Estados Unidos, de la cual fluyen sabotajes mediáticos, golpes de Estado, intentos de magnicidio, guerras mediáticas, operaciones psicológicas, sabotajes económicos, espionaje, infiltraciones, entre otras muchas.

Blanco permanente de Washington, esa nación suramericana no lo es solo por la profundidad de su vuelco histórico sino por su condición de gran exportadora y productora de petróleo, dueña de las mayores reservas del llamado oro negro en el mundo. Por esas mismas razones, es punto de mira permanente de las transnacionales.

Golinger y Migus ponen al descubierto, con el único auxilio de una documentación profusa, del dato preciso respaldado por una bibliografía abundante y bien repasada –que abarca documentales, páginas webs, centros de estudio, artículos, libros, ensayos- las relaciones encubiertas puestas en juego, muchas veces bajo aparentes fines nobles.

La Enciclopedia va desmontando esos soportes, en un recorrido de la A a la Z, con un lenguaje dinámico que abre paso a la información concluyente y la sencillez como aliada de una investigación exhaustiva, con nexos referenciales que le añaden un jugo extra y arrojan nueva claridad sobre ella.

Por sus páginas desfilan, identificadas con su santo y seña, sus acciones y pasado, empresas, agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, personajes como Rockefeller, Elliot Abrams, Henry Kisinger u Orlando Bosch, cmpañías de telecomnicaciones como la venezolana CANTV, términos como guerra electrónicas.

Pero el libro puede leerse a voluntad del lector, pasando de una ficha a otra o entrecruzándolas en un itinerario sugestivo, como quien sigue una pista de varios senderos conducidos, por la sagacidad y pericia de los autores, como un hilo de Ariadna para iluminar los recodos e intersticios más recónditos.

La telaraña imperial puede ser vista, afirman los autores, como un intento de análisis sobre el funcionamiento de la organización real del capitalismo, desde su lado más desconocido, “alejándonos de cualquier teoría del complot, para comprender su fuerza y contradicciones”.

El libro saca a la luz, agregan “todas las instituciones que participan en la gran guerra del capital contra la humanidad, y sin las cuales el capitalismo no podría existir”.

Texto de ineludible referencia, La telaraña imperial sirve también para mirar hacia atrás y comprobar cómo los mecanismos de subversión e injerencia siempre se han puesto en marcha, solo que en forma menos refinada, aunque igualmente brutal, como ocurrió en Cuba, el Chile y el Brasil de los años 60 del pasado siglo, y tantas otras zonas de la América mestiza.

Fue la época en que sentaron, en su trono de sangre, a las dictaduras militares, los gorilatos.

Acostumbrado a considerar este lado del mundo como un traspatio inmenso y solitario, el triunfo de la Revolución cubana y su solidez, le demostró a Estados Unidos, a solo 90 millas, que la realidad podía ser muy distinta, como lo prueba la insurgencia social desembocada en los procesos recientes de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Con la rabia de las apetencias frustradas, el capitalismo en su fase neoliberal ha fraguado un entramado mucho más sofisticado, encubierto, ramificado en la sombra, de una perfidia mayor, aceitado y enmascarado bajo otro ropaje.

Un ropaje de extensiones sin término, que involucra a un sin fin de personas, mientras otras quedan atrapadas en la telaraña de la red. Como afirma Gabriel García Márquez, América Latina no puede apagar las luces para dormir.

http://www.prensa-latina.cu/article.asp?ID={E6AE5905-50DB-44D6-AF0F-CC42E0385DAB}&language=ES

Extracto de la introducción de la novedad editorial "La Telaraña Imperial: Enciclopedia de Injerencia y Subversión", de Eva Golinger y Romain Migus

La injerencia se define como la intromisión en un asunto de otro, generalmente sin autorización y con la intención de desestabilizar y/o dominarlo. La subversión se refiere al intento de derrocar estructuras de autoridad, como un gobierno o Estado, a través de la erosión de las bases y la creación de conflictos entre miembros de la sociedad. Cuando la actividad subversiva se ejecuta contra un gobierno, su intención es ayudar - con asesoría, financiamiento, y apoyo político y moral del exterior - a grupos, organizaciones, partidos políticos e individuos a promover su derrocamiento con acciones violentas y/o destructivas.

En la práctica, la aplicación y detección de subversión e injerencia no es tan sencilla. Por supuesto que un golpe de Estado contra un gobierno elegido democráticamente y apoyado por una mayoría de su pueblo ejecutado por un gobierno extranjero es un acto claro de injerencia. Sanciones, bloqueos, sabotajes y declaraciones hostiles de un gobierno contra otro también constituyen injerencia, tanto como una invasión militar de grandes o pequeñas proporciones.

Pero la subversión es más silenciosa, discreta, escondida y ejecutada por una amplia red de actores – personas, instituciones, empresas, agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación y fuerzas armadas. Es una red tan grande, con brazos que se extienden por todos lados como una gigantesca telaraña, que se hace difícil saber dónde comienza y dónde termina; ¿quién está involucrado conscientemente y quién simplemente se quedó atrapado en la red?

Este no es un libro de conspiraciones. Pero tampoco aceptamos que sean coincidencias las conexiones entre entidades y actores que se encuentran dentro de los mismos círculos, promoviendo acciones parecidas y buscando lograr un mismo fin. Las personas, agencias, organizaciones, instituciones, empresas y estrategias incluidas en este libro tienen relaciones estrechas y lejanas, pero todas tienen una relación importante en el contexto de la dominación sobre países y pueblos soberanos que no se dejan subordinar a los intereses de Estados Unidos, sus aliados y las multinacionales que hoy en día controlan la economía mundial.

El enfoque principal de este libro es Venezuela, debido a las grandes agresiones que han sido ejecutadas en su contra desde la llegada al poder del Presidente Hugo Chávez y el comienzo de la Revolución Bolivariana, una revolución socialista que ha sido la inspiración y esperanza de millones de personas alrededor del globo que luchan por un mundo mejor. Además de Venezuela, las revoluciones socialistas han vuelto en otros países latinoamericanos, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua, materializando a nivel continental lo que Cuba comenzó en 1959 con su gran Revolución.

Estados Unidos de Norteamérica ha perdido el dominio sobre su patio trasero . Las Américas ya no son suyas para explotar, saquear y utilizar para sus fines egoístas y consumistas. Esta realidad ha sido causa de una serie de injerencias en la región por parte de Estados Unidos y sus aliados, que buscan desestabilizar estas revoluciones y nuevos gobiernos socialistas, y volver el poder a la mano de Washington. Venezuela, particularmente, ha sido víctima de golpes de Estado, sabotajes económicos, guerras mediáticas, operaciones psicológicas, espionaje, infiltraciones y penetraciones dentro de los sectores revolucionarios, intervenciones electorales, intentos de magnicidio, incursión de paramilitares y otras actividades subversivas ejecutadas con la asesoría, financiamiento y dirección del G obierno estadounidense, sólo durante los últimos ocho años.

Venezuela es el caso ejemplar de la aplicación de los mecanismos de injerencia y subversión, no sólo porque ha sido víctima de casi todos sino también por lo que representa – lo que tiene – el país. Venezuela es uno de los más grandes productores y exportadores de petróleo en el mundo, y es el país con las mayores reservas petroleras a nivel mundial. Esto ha transformado a Venezuela en no solamente el blanco del imperialismo estadounidense que busca reconquistar su patio trasero , sino también de las grandes transnacionales, organizaciones, agencias, individuos, instituciones e intereses financieros que controlan la economía mundial. Las mayores reservas del petróleo del mundo en un país con una Revolución socialista durante el Siglo XXI, cuando la energía vale más que el oro, atrae una combinación mortal: la batalla de las ideas junto a la batalla del dominio económico mundial.

Por eso, la familia más rica y poderosa del planeta, los Rockefeller, tienen tanto que ver con la injerencia y subversión en Venezuela como Manuel Rosales, dirigente de la oposición contra el Presidente Chávez y la Revolución Bolivariana. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos está involucrada en esta red de sabotaje, agresión y violencia contra Venezuela igual que un pequeño grupo desconocido de Belgrado, llamado Otpor. ¿Cuál es la conexión entre los Bilderberg, el grupo de empresarios, políticos y gobernantes más poderosos del mundo y los canales de televisión privados en Venezuela? ¿O entre estudiantes venezolanos, militares estadounidenes, la OTAN y el multimillonario George Soros? ¿Qué relación existe entre los movimientos separatistas de Santa Cruz en Bolivia, o del estado Zulia en Venezuela, o Guayaquil en Ecuador, y jóvenes en Ucrania y Georgia? ¿Sabías que los arquitectos de la Guerra contra Irak son miembros de un think tank (centro de estudios) que ha preparado un plan parecido contra Venezuela? Las respuestas a estas interrogantes y muchas otras se encuentran en las siguientes páginas.

En las juntas directivas de grandes multinacionales, como Chevron Corporation, Exxon Mobil, Carlyle Group, Verizon, Halliburton, Blackwater y otras, se encuentran los mismos nombres que los directores, asesores y miembros de instituciones supuestamente independientes como Human Rights Watch, Ford Foundation, Rand Corporation, Transparencia Internacional, International Crisis Group, Freedom House, National Endowment for Democracy, Cato Institute, American Enterprise Institute, entre otras. Entre esas empresas e instituciones, se encuentran también altos funcionarios de la CIA, el Departamento de Estado, el Pentágono y hasta de la Casa Blanca. Y personalidades de esas grandes multinacionales, instituciones supuestamente independientes de gran influencia, y agencias estatales de seguridad, defensa y política internacional también figuran en las listas de las tres organizaciones más poderos a s del mundo: Grupo Bilderberg, la Comisión Trilateral y el Council on Foreign Relations (Consejo de Relaciones Exteriores “CFR”), las que se reúnen con frecuencia para tomar decisiones sobre el futuro de nuestros pueblos.

Desde sus altos puestos, utilizan las Organizaciones no Gubernamentales (ONG), como Súmate en Venezuela, o partidos políticos que ellos mismos financian y asesoran a través de sus aliados como el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Instituto Demócrata Nacional (NDI), la NED, la Fundación Konrad Adenaeur de Alemania o la Fundación FAES de España, para ejecutar sus planes subversivos. En caso de que no funcionen, una injerencia de mayor nivel, como la Guerra Climática o Biológica, o la Guerra Preventiva, es aplicada para lograr el objetivo, como el caso de Irak.

La Telaraña Imperial: Una Enciclopedia de Injerencia y Subversión no pretende ser un sabelotodo del intervencionismo. Hay muchos actores, entidades, agencias, organizaciones, instituciones y estrategias que no están incluidos en estas páginas. Por eso reiteramos que el enfoque principal de esta primera edición es Venezuela, aunque no nos limitamos sólo a cubrir la injerencia y subversión que afecta a este país. Los actores y entidades principalmente destacados en este libro son transnacionales, como el Banco Mundial, la Mossad y el Complejo Militar Industrial. La manera en que afectan y atacan a Venezuela sucede de forma igual o parecida a Bolivia, a Ecuador, a los países africanos y árabes, y hasta a Rusia.

No hay una entrada – persona, institución, empresa, agencia, ONG, think tank, estrategia – que sea más importante que la otra. No hay un ente que por sí solo represente el centro de esta red, todos están relacionados y pegados al deseo de lograr la dominación mundial del mercado libre y el sistema capitalista-consumista. Esta es la Telaraña Imperial; conócela bien, porque si no, podrías quedar atrapado por inadvertencia en su red mortal.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=76161

13/02/2009 GMT 1

Perez Esquivel: Carta abierta a Barak Obama

polillabaez @ 04:51

Enviada por el Premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel
CARTA AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS, BARAK OBAMA

La Agencia Nacional de Comunicación reproduce a continuación la carta que el Premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel le envió presidente de Estados Unidos Barak Obama:

12 de febrero de 2009

Reciba el fraterno saludo de Paz y Bien. En primer lugar desearle mucha fuerza y esperanza para el pueblo norteamericano y el mundo.

Después de un arduo recorrido ha logrado superar una etapa en su vida política y comenzado una nueva al asumir la Presidencia de EEUU de Norteamérica, que le plantea fuertes desafíos para la superación de conflictos, guerras y recuperar espacios perdidos. Usted tiene conciencia que ha llegado al gobierno, pero no al poder.

El sistema de dominación ha desarrollado la capacidad de reciclarse y mimetizarse, utilizando estrategias y presiones para domesticar y someter a los gobernantes. Hay pueblos y gobernantes que no se dejan domesticar y tienen la capacidad de la resistencia y luchan por su libertad. Pero, lamentablemente, hay quienes se someten a ser colonizados y gobernados por los más fuertes y son domesticables como los cachorros que esperan que el amo les tire un hueso y, en agradecimiento, mueven la cola.

En los días que lleva frente al Poder Ejecutivo se habrá dado cuenta que una cosa es querer y otra poder, que la buena voluntad no es suficiente. Enfrentará serias dificultades con la resistencia de los que tienen el poder real. Y que deciden aquello que le dejarán hacer. Y deberá romper los condicionamientos y presiones para aplicar políticas superadoras en bien de su pueblo que espera que asuma asignaturas pendientes, como la pobreza, el desempleo, el analfabetismo, la calidad de vida, que no es igual a consumismo.

No es un camino fácil y el pueblo le reclama retornar a los principios y valores éticos que son la base fundacional de ese gran país. Por ejemplo, respecto a la cárcel de Guantánamo y la base militar que EEUU tiene en Cuba la pregunta es: ¿realmente se cerró el centro de torturas o es solamente una expresión de deseo? ¿Su gobierno está dispuesto a devolver a Cuba la base militar en Guantánamo, una ocupación ilegítima, y levantar el bloqueo inmoral e injusto contra el pueblo cubano, así como revisar también la situación de los cinco prisioneros cubanos en EEUU sometidos a un juicio infame con jueces proclives a las presiones o cómplices? Usted señaló que su gobierno sería de diálogo, incluso con aquellos países que no comparten sus mismos criterios y opciones políticas. Es el momento de hacerlo guiado por el derecho de Verdad y Justicia.

Es urgente desterrar la tortura en EEUU. Definitivamente. Así como en Abu Ghraib, en Irak y en Afganistán, aplicadas por soldados de Estados Unidos y sus aliados. Son prácticas aberrantes que ofenden a la Humanidad. Toda persona, culpable o no, tiene derecho a un juicio justo, a ejercer derecho a su defensa y a no ser tratada en forma inhumana, cruel y degradante, violándose las bases fundamentales del Derecho.

Es preocupante que una de las primeras medidas de su gobierno haya sido ordenar bombardeos en Afganistán, matando población civil, según informa el diario paquistaní The News (25-1-09), bajo el pretexto de que son “terroristas”, y decida enviar 30 mil soldados más para “defender la democracia”. Hay que tener cuidado con las palabras vaciadas de contenido.

Señor Presidente, no repita los errores de Vietnam. ¿Recuerda a Brian Wilson, ese “héroe de guerra de Vietnam” que, asqueado de tantas muertes y mentiras, se rebela a ser cómplice de las masacres y con coraje denuncia al Gobierno y al ejercito de su país por las atrocidades cometidas por las “bombas de racimo” arrojadas sobre la población civil vietnamita? Brian es la conciencia del pueblo norteamericano, trabajando para construir la Paz.

Ahora, las bombas de racimo las arrojan sobre el pueblo iraquí recurriendo a la mentira y a la desinformación. ¿Qué ha cambiado? Thomas Merton decía: “Vivimos bajo la tiranía de la mentira que se confirma en el poder y establece un control cada vez más completo sobre los hombres...”.

Usted, como senador, se opuso a la guerra contra Irak, sabía de las mentiras y falsedades sobre las que se basó la Administración que le precedió y que en la Cámara de Representantes votaron asumiendo dichas falsedades.

Me recuerda a ese antiguo proverbio zen que dice: “El loco corre al Este y su guardián corre al Este; ambos corren al Este pero con intenciones diferentes”. Tendrá que descubrir el camino y saber hacia dónde corre, Señor Presidente, desde la Casa Blanca. Espero que no sea hacia la negación de la Humanidad.

Su actitud como senador fue digna; ahora necesitará fortalecerla para lograr la unidad y la paz en su pueblo y en otras partes del mundo donde los EEUU se han involucrado en guerras y conflictos. Si no tiene Paz en su mente y corazón, no podrá poner paz en su país y contribuir a la paz en el mundo.

La herencia que debe asumir es compleja, como la alianza incondicional con Israel, en lo económico, militar y político, en el conflicto contra el pueblo palestino desde hace 60 años. Ni Republicanos ni Demócratas han logrado poner fin al baño de sangre entre los dos pueblos, que debieran compartir “La Tierra Santa” como patrimonio de la Humanidad y que el odio, las divisiones, los intereses económicos y políticos, los fundamentalismos, han convertido en “Tierra de Sangre, sufrimiento y muerte”. ¿Hasta cuándo?

Todo pueblo tiene derecho a su existencia, soberanía y libertad, valores y espiritualidad. Al pueblo palestino se le niegan sus derechos, se le priva de la libertad y soberanía, y después lo acusan de “terrorista”. Para los que detentan el poder-dominación, la guerra y la droga son un gran negocio que no pagan impuestos, teniendo libertad para decidir sobre la vida y la muerte de los pueblos. Han desterrado a Dios de sus conciencias y de la vida.

Hay que optar. La pregunta es si su gobierno tendrá políticas superadoras al conflicto o será más de lo mismo con cierta cosmética progresista… Tenemos expectativas. Tengo que decirle que soy un pesimista esperanzado, creo que siempre está la luz que nos ilumina el camino.

El hermano Luther King decía “Yo tengo un sueño”. Hablaba del sueño que todos tenemos, y que queremos que sea una realidad para todos y todas.

Sr. Presidente, sus pasos, su conciencia, sus actos, irán escribiendo día a día la revolución de la Paz o el camino de ser domesticado por los poderosos, como un cachorro.

Le envío un fraternal abrazo y le reitero el saludo de Paz y Bien.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article159071.html

06/02/2009 GMT 1

Cuba logra amplio respaldo en el Consejo de Derechos Humanos

polillabaez @ 06:02

Por supuesto, no es así como lo reflejan los grandes medios...


Cuba logra amplio respaldo en el Consejo de Derechos Humanos

Por Fausto Triana, enviado especial

 

La mayoría de los países que emitieron criterios sobre el informe presentado por la Isla ante el Consejo de Derechos Humanos se manifestó de forma constructiva y con signos de admiración

 

Reconocimientos a sus éxitos en educación, salud, solidaridad internacional y defensa de su soberanía, descollaron hoy en las intervenciones de diversos países sobre el informe de Cuba ante el Consejo de Derechos Humanos (CDH).

 

Se trató del ejercicio de Examen Periódico Universal (EPU) en el grupo de trabajo de este órgano de la ONU, que ya examinó desde su instauración a 54 naciones.

 

La introducción del texto estuvo a cargo de la ministra cubana de Justicia, Maria Esther Reus, quien explicó que para su elaboración se hizo un amplio proceso de consultas con la sociedad civil y más de 200 Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

 

Subrayó que su país concede gran importancia al EPU y la principal cualidad del sistema político cubano es su capacidad para el constante perfeccionamiento en función de las necesidades planteadas.

 

«Es un proyecto genuinamente autóctono, fundado en una rica historia de lucha por la igualdad y la solidaridad entre los hombres y las mujeres, la independencia, la soberanía, la no discriminación y la justicia social», puntualizó.

 

La titular terminó su exposición remarcando el apego de la Isla a los principios de objetividad, imparcialidad y no selectividad que deben caracterizar la cooperación internacional en materia de derechos humanos, siempre abierta al diálogo.

 

Luego se dio paso a los delegados. Se inscribieron más de un centenar de países para emitir sus criterios, pero por razones de tiempo sólo 60 pudieron hacerlo, 51 de los cuales se manifestaron de forma constructiva y la mayoría con signos de admiración.

 

Nota de color que rompió con el estilo de diplomacia acartonada del EPU fue la intervención del embajador de Sri Lanka, quien no escatimó en palabras de reconocimiento a Cuba, a la que calificó de país de vanguardia en la colaboración con el Tercer Mundo.

 

 

Mencionó los avances de la mujer, el apoyo de la Isla a la causa contra el apartheid, las misiones médicas y de alfabetización, la asistencia para enfrentar las consecuencias del tsunami en Sri Lanka y el terremoto en Pakistán, entre otras.

 

Terminó con un Hasta la Victoria Siempre, que arrancó una cerrada ovación en el Palais de Nations de Ginebra.

 

Frases como «impresionantes resultados», «mejor muestra de expresión popular de la democracia», «profundo compromiso con la solidaridad internacional pese al bloqueo de Estados Unidos» y «Revolución que dignifica a su pueblo», se escucharon en la sala.

 

Razón por la cual el viceministro primero de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, se congratuló del contraste alentador y respetuoso que dominaba el ambiente, a diferencia de las antiguas prácticas manipuladores y de doble rasero.

 

Las tres horas de deliberaciones llegaban a su fin después de que entre otros, oradores de Suráfrica, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Filipinas, Ecuador, México, Jordania, Pakistán, Argelia, China, Rusia, Trinidad-Tobago y Jamaica consumieran sus turnos.

 

Para completar aspectos de la información, otros integrantes de la delegación cubana abundaron sobre el sistema judicial, parlamentario, trabajo y seguridad social, e informática y comunicaciones.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2009-02-05/cuba-logra-amplio-respaldo-en-el-consejo-de-derechos-humanos/