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El Blog de la Polilla Cubana
para compartir contigo noticias de Cuba y del mundo

Categoría: Relaciones Cuba - Estados Unidos

18/05/2009 GMT 1

Se van perfilando los vericuetos de los “cambios”

polillabaez @ 22:46

bush-obama-caretas-2.JPGA quienes se sentían animados por los supuestos cambios que habrían de  producirse en la sociedad estadounidense, estas noticias les sentarán como cucharada de palmacristi…
 

No hay cambios, ni democracias ni existen esas libertades que nos quieren “vender” en el reino imperial de los de siempre: los poderosos del dinero.

 

“No publicar nuevas fotos”, ordena y manda el Presidente norteamericano; “¿Se pronunciará la CIDH sobre estas flagrantes violaciones? ¿Lo hará el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas? ¿Y la Unión Europea?”  -se pregunta el articulista en Cubadebate.  El pretexto es sencillo: “su publicación podría fomentar el antiamericanismo y poner en peligro a las tropas desplegadas en el exterior”… pero para ello bastaría difundir las numerosas imágenes de niños mutilados, de cadáveres, la tierra arrasada por donde pasan las huestes del moderno Atila: el ejército norteamericano.

Luego de no castigar a los culpables de esos crímenes, luego que ninguno de los órganos de gobierno de entonces a la fecha, se responsabilizara del genocidio, de las torturas, del crimen, ahora Obama nos ordena cerrar los ojos a la evidencia… ¿Nos pedirá acaso que olvidemos? ¿Qué perdonemos? ¿A que “sagrada escritura”, se acogerá el líder del “cambio” para convencer al pueblo estadounidense de que él no es “más de lo mismo”?

 

Sheldon Whitehouse y Obama -la mancha en el expediente pulquérrimo y blanquísimo de la White House- coinciden en alma y esfuerzos para dar como resultado que la Corte Suprema de IN-Justicia de Estados Unidos decida que ningún acólito de Bush podrá ser demandado por el escándalo de tortura contra prisioneros…

¿Qué puede esperar la comunidad internacional de las promesas que empiezan a caer, una tras otra, con las alas mutiladas y la esperanza muerta?
 

¿Cuántas voces clamaran ahora? ¿Quiénes le reclamarán a Obama que sus “gestos” de “cambio” vayan esfumándose día a día? ¿Considerará la Asociación Americana por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) una afrenta, una violación a los derechos humanos esas decisiones?
 

Para completar la triada, se anunció también el difundelas.JPGrestablecimiento de las comisiones militares creadas por Bush para juzgar a presos sospechosos de terrorismo retenidos en el penal de Guantánamo, en Cuba… es decir, tampoco se cierra Guantánamo…

Un compañero de listas de correo dejó un comentario en uno de los blogs que alimento: simplemente escribió: “Obama, el ambiguo”

Sin embargo, cual moderno Napoleón, el imperio creo su Waterloo: “Una cadena y un rotativo australiano, además del diario británico 'The Daily Telegraph', hicieron públicas quince de las dos mil imágenes que la Administración demócrata prefiere mantener como material clasificado para no provocar una nueva oleada anti americana en Oriente Medio…” y, por supuesto, cientos de medios alternativos mantendremos viva la afrenta. También aquí, por la memoria, la verdad y la justicia, a una sola voz diremos: 
 

¡¡Nunca más!!

 Las fotos que Obama no quiere mostrar

http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=15108 

Corte falla a favor de administración Bush en caso de torturas

http://www.granma.cubaweb.cu/2009/05/18/interna/artic15.html  

Obama se retracta de publicar fotos de torturas a prisioneros

http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/47575  

Difunden fotos sobre torturas en Irak que Obama se había esforzado en vetar

http://www.laverdad.es/murcia/20090517/mundo/difunden-fotos-sobre-torturas-20090517.html  

Diferentes medios de comunicación publicaron 15 fotografías que reflejan tortura en cárceles de Irak y Afganistán

http://www2.esmas.com/noticierostelevisa/internacional/america/063667/publican-imagenes-torturas-irak-obama-quiere-vetar

16/05/2009 GMT 1

Saber bajarse de la nube

polillabaez @ 05:39

Por Virtin

 “Nuestro Continente es un territorio en donde han nacido libertadores de pueblos como Bolívar, San Martín, Sucre, Martí y muchos más. Los anglosajones y europeos sólo han parido conquistadores como Carlomagno, Napoleón y otros”. 

superbama.jpgTodavía se desconoce qué organismo internacional le dio a Estados Unidos la potestad de erigirse en juez para evaluar los derechos humanos en el mundo, la trata de blancas, el narcotráfico y el terrorismo. No existe documento histórico ni contemporáneo que nos esclarezca este punto tan primordial para comprender la convivencia pacífica entre los estados. ¿Quién diablos le dio a Estados Unidos el desagradable hábito de considerarse únicos dueños de la verdad ?

No queda otro camino que suponer que ellos mismos se consideran libres de todo pecado y que los perversos son los demás. Creo que entre 1979 y 1982 nació estas certificaciones que el dúo Reagan y Haig impulsaron entre sus serviles amigos de los gobiernos dictatoriales de esa época para atacar con fuerza a Cuba, Granada y Nicaragua.

Allí la mafia cubanoamericana jugo un papel importante en su labor conjunta con la CIA, en realizar negocios de narcotráfico para impulsar el terrorismo contra cualquier intento liberador de nuestros pueblos. Es en esa sucia tarea que se destacan Posada Carriles, Orlando Bosch, Leonel Macias, Santiago Álvarez y Roberto Ferrer entre otros. Carlos Alberto Montaner, el pseudoperiodista terrorista prófugo, recibe también grandes responsabilidades en esta cofradía del terror y la CIA lo incorpora a sus filas.

¿Como podemos concebir que un Estado Terrorista como el de Estados Unidos, que prueba sus bombas atómicas con seres humanos en Hiroshima y Nagasaki, que ensayo las bombas de NAPALM en Vietnam con el pueblo vietnamita, que lanzó bombas bacteriológicas contra el gobierno y pueblo de Cuba, que invade por encima de la autoridad de las Naciones Unidas a países como Irak y Afganistán utilizando el temible fósforo blanco entre sus habitantes, que apoya a Israel en el genocidio contra el pueblo palestino y que también usó esas armas químicas contra niños, mujeres y ancianos, se auto constituyan en jueces de lo que es bueno y malo para el mundo?

Que esta realidad todavía no se haya podido cambiar no es solamente responsabilidad de los sucesivos gobiernos de Estados Unidos; aquí hay una gran responsabilidad de organismos internacionales como la ONU, la OEA, de gobiernos de países de todo el mundo que permiten las injusticias de un mundo unipolar, que no tienen la dignidad de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, que le dicen en su cara sus verdades al Imperio y que es necesario democratizar las Naciones Unidas y basar las relaciones internacionales en el respeto a la soberanía, independencia y autodeterminación de los pueblos.

Las expectativas que había sobre un cambio con Obama se diluyen más rápido de lo que se pensaba. Lo que cada día nos queda más claro es que en Estados Unidos cambian las administraciones pero continúa la política guerrerista y armamentista del Imperio.

Bajar a Estados Unidos de esa nube no es fácil, pero nada es imposible si existe unidad, unidad, unidad, de todos los pueblos del mundo. Nuestro Continente es un territorio en donde han nacido libertadores de pueblos como Bolívar, San Martín, Sucre, Martí y muchos más. Los anglosajones y europeos sólo han parido conquistadores como Carlomagno, Napoleón y otros. Pero los pueblos europeos y anglosajones, golpeados por la crisis del libre mercado, sumidos en la falta de trabajo y oportunidades, se están rebelando contra las políticas neoliberales que algunos  "suicidas políticos" como Uribe, Alan García y Calderón tratan de defender frente a una realidad que los supera.

Cuba y los países del Alba han señalado ante la inclusión de Cuba en la lista de los países que protegen a los terroristas, que EE UU no tiene autoridad moral porque ellos son los primeros en defender a delincuentes internacionales como Posada Carriles y otros.

Cuba es el país que desde 1959 ha sido víctima permanente de actos terroristas desde territorio norteamericano. Estados Unidos no puede decir lo mismo, porque Cuba jamás realizo actos terroristas.

Cuba ha sido víctima del bloqueo genocida de Estados Unidos, víctima del terrorismo económico, víctima de la permanente difamación mediática internacional de las multinacionales de la información, o mejor dicho, de la desinformación.

En esa infame desertificación también tratan de enlodar a países como Argentina, Venezuela, Brasil, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros que están señalando un nuevo camino para nuestros pueblos.

Dice ese informe, que ni los propios gringos se lo creen, que Cuba da refugio a narcoterroristas de la FARC y ELN y a miembros de la ETA. ¿Por que Estados Unidos antes de acusar a Cuba no pregunta a los gobiernos de Colombia y España si no han sido ellos los que solicitaron que en su territorio se llevaran a cabo reuniones en búsqueda de la paz y en el caso español que 14 miembros de la ETA se quedaran en territorio cubano?

El terrorismo contra Cuba existirá mientras exista el bloqueo genocida que cobra vidas en el pueblo cubano, que divide familias. En documentos desclasificados del gobierno norteamericano hay una frase que sintetiza la crueldad del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba contra la voluntad de la arrolladora mayoría de los países de las Naciones Unidas. "Hay que rendir por hambre al pueblo cubano para que se subleve contra el gobierno revolucionario".

Se equivocaron los norteamericanos al subestimar la conciencia política del pueblo cubano que no solamente impidió que la hambruna anunciada llegara a Cuba, que se desarrolló enfrentando todas las adversidades y apoya con ahínco el gobierno socialista de la Invicta Revolución Cubana.

La doble moral caracteriza la política exterior norteamericana. Para ellos hay terroristas buenos y terroristas malos. Terroristas como Posadas y Bosh que pusieron una bomba en un avión en pleno vuelo de Cubana de Aviación en 1976, matando a 73 personas son terroristas buenos para los intereses norteamericanos. 5 jóvenes cubanos que eran antiterroristas porque alertaban a su pueblo cómo desde Miami se realizaban actos terroristas contra Cuba, hoy llevan mas de 10 años en cárceles norteamericanos porque para ellos estos son terroristas malos.

En el artículo anterior señalaba que Obama seguía atado a los intereses de las multinacionales del saqueo y de la guerra. Hay otros que dicen que Obama está atrapado por el pasado, por la historia y que por tal motivo nada cambiará.

Sobre Irak todavía los soldados norteamericanos siguen allí. Matando y saqueando las riquezas de un país al que violaron su soberanía. Sobre las torturas parece que Obama no cree conveniente que el mundo conozca los vejámenes cometidos y los culpables de los mismos. Guantánamo, que es parte del territorio cubano, sigue ocupado ilegalmente por Estados Unidos. La CIA sigue su ofensiva con sus nuevas marionetas USAID y NED en todos los países de nuestro continente. En Bolivia, Venezuela, Argentina, Ecuador y Nicaragua están muy activos en sus planes desestabilizadores. En Colombia todo lo contrario, luchan por perpetuar el gobierno mas delincuente de toda su historia. Si el Derecho Penal Internacional se aplicara a gobiernos en el poder, la mayoría de sus dirigentes, con el presidente Uribe a la cabeza, estarían presos por delitos de violación de los derechos humanos, de corrupción, de cohecho, de entregar los recursos naturales que pertenecen al pueblo de Colombia a la voracidad del capital extranjero unido a la de la nueva clase emergente corrupta y asesina.

En un gesto inamistoso hacia sus países vecinos, Colombia suplica a través de su Ministro Santos, que la Base Militar de Malta, Ecuador, que antes estaba en Panamá con su tenebrosa Escuela de las Américas en donde se formaban los asesinos con uniforme de nuestro continente se instale en Colombia, en donde pareciera que todo se vende, incluida soberanía con dignidad y todo.

Llegó el momento de sacudirnos, de pellizcarnos, de pensar en el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos. De pensar en el mañana posible que soñaron nuestros héroes.

Nada cambiara si no cambiamos. No importa si Obama es un Bush disfrazado de Obama o viceversa: de lo que se trata es de que empiecen a cambiar ellos, de que empiecen a reconocer que los países son independientes y soberanos. Que nadie le dio el derecho de juzgar a las demás naciones e incluirlas en listas de las que ellos se excluyen.

Obama, hay que saber bajarse de esa nube. No es fácil. Es tan difícil pero tan posible, como lo fue la lucha de sus ancestros por terminar con la esclavitud y la discriminación racial.

14/05/2009 GMT 1

No hay cambio en el nuevo comienzo de EEUU hacia Cuba

polillabaez @ 19:06
Por Norelys Morales Aguilera.

james400x.jpgEl subsecretario de Estado, James Steinberg, reiteró el miércoles la voluntad de Estados Unidos de ‘‘buscar un nuevo comienzo'' con Cuba y pidió a los países de la región que promuevan las libertades, la igualdad y los derechos humanos en la isla.

El segundo de Hillary R. Clinton indicó además que "nadie debe equivocarse al pensar que Estados Unidos abdica de sus principios'' por buscar un nuevo enfoque con países con los que ha experimentado una relación tensa, según el Nuevo Herald.

Pudiera más de uno equivocarse ¡¿cómo no?!.

El propio presidente Barak Obama ha insistido en que desea un cambio en las relaciones con Cuba, pero el más reciente acto de la administración al respecto es que su presupuesto para el 2010 mantiene las señales de Radio y TV Martí hacia y contra Cuba.

En época de crisis, para una radio que apenas se escucha y una televisión que no se ve, la propuesta de presupuesto del mandatario asigna casi 32,5 millones de dólares para las transmisoras estadounidenses, una reducción ligera respecto del presupuesto del año pasado por 34,8 millones de dólares.

Salvo ese “ahorro” para el contribuyente, el conocimiento del mismísimo Obama y sus asesores en el tema publicitario, han indicado que se requiere una reestructuración con segmentos de televisión más cortos y más frecuentes, y un formato completamente noticioso para la radio.

OBAMA ATRAPADO EN EL CAMBIO QUE DICE Y QUE NO HACE.

No hay dudas, han funcionado las peticiones de los que viven del negocio de la contrarrevolución y sus mercenarios en la Isla. Obama está atrapado entre el cambio que dice y el no cambio que hace.

Esta lucha por la “democracia” de Cuba empieza a parecerse a la de las torturas en Guantánamo. Mejor que no se juzgue a nadie y declaran que no eran correctos los métodos de tormento a los prisioneros.

El hecho de fondo en todo el discurso de la Administración y los terroristas y vividores es que debe acabarse la Revolución cubana. Si no lo han logrado, ahora se nos presenta el intento de un cambio de política porque “Cuba no es libre”.

Entiéndase, que los capitales yanquis, desparramando a la vergonzante burguesía nacional exiliada en Miami, seguirán luchando por todos los medios, terrorismo incluido, buscan la libertad de devolverle el capitalismo donde unos pocos serían los dueños, como lo eran en 1959 cuando La Habana fue la capital de los grandes capos de la mafia norteamericana, protegida de Batista.

Recientemente el Embajador cubano ante Naciones Unidas, Abelardo Moreno, señaló que las estaciones diseñadas para la guerra de mensajes, falsean y tergiversan. Explicó que el objetivo es tratar de promover el desencanto y el cuestionamiento del pueblo cubano a su Revolución.

Cada semana emisoras radicadas en territorio estadounidense transmiten hacia Cuba más de mil 955 horas de radio y televisión por 31 diferentes frecuencias de onda media, corta, FM y TV.

"Se generan desde ellas de 231 a 258 horas diarias de una programación que nada tiene que ver con información equilibrada y objetiva", subrayó el Embajador cubano.

La guerra radio-electrónica contra Cuba transgrede la Constitución, el Convenio y el Reglamento de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) a la cual EEUU pertenece.

EL ODIO DESTRUCTIVO

El representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas expresó que esas transmisiones fabrican con premeditación la mentira e incitan al odio destructivo.

Ese “odio destructivo”, que señaló el Embajador no es solo obra de fanáticos anticubanos y terroristas, sino que son estrategias bien pensadas a los fines de acabar con la Revolución Cubana, entre otros por la CIA.

Varios documentos desclasificados por el Gobierno de Estados Unidos dejan clara esa voluntad y para ello en estos años hemos podido escuchar o nos cuentan exortaciones descabelladas y mensajes para estimular a disidentes y a posibles opositores o terroristas.

Tal vez el lector que no tiene que soportar una emisora del Gobierno de Estados Unidos sobre el espectro radial de su país, ignore que la CIA ha creado Manuales para estos fines.

Por su similitud con las exhortaciones de la llamada ciberdisidencia contra Cuba vale recordar el Manual de acciones para desestabilizar a Nicaragua en los años 80 y nadie ha garantizado que la CIA no sea como institución la misma.

La emisora del gobierno de los EEUU, Radio Martí, es emblemática en mensajes de este tipo.¿Cuántos Handbook más para hacer terrorismo de Estado habrán construido?

Ver fotos. http://www.flickr.com/photos/12533165@N05/sets/72157601909711566/

(Especial para Cubahora)

Tomado de http://islamiacu.blogspot.com/2009/05/no-hay-cambio-en-el-nuevo-comienzo-de.html

Cuba: La ignorancia imperial

polillabaez @ 07:10

Ricardo Alarcón de Quesada

alarcon-en-queens-university.JPGDebo comenzar con unas palabras de gratitud para la Universidad de Queen y para todos aquellos que participaron en la organización de esta Conferencia. Su iniciativa, hospitalidad y excelentes preparativos han facilitado tres días de útiles discusiones en una atmósfera abierta y constructiva.

No fue una tarea fácil. Cualquier intento de considerar a la Revolución Cubana y de analizarla con objetividad plantea retos que desafían la integridad intelectual y, muchas veces, la honestidad y la sinceridad personal.

En un brillante trabajo por el cual nunca podremos agradecerle lo suficiente, Louis A. Pérez Jr. escribió:

“Cuba ocupaba muchos niveles dentro de la imaginación norteamericana, frecuentemente todos a la vez, de ellos casi todos funcionaban al servicio de los intereses de Estados Unidos. La relación norteamericana con Cuba era por sobre todas las cosas servir de instrumento. Cuba – y los cubanos – eran un medio para alcanzar un fin, estaban dedicados a ser un medio para satisfacer las necesidades norteamericanas y cumplir los intereses norteamericanos. Los norteamericanos llegaban a conocer a Cuba principalmente por medio de representaciones que eran por completo de su propia creación, lo cual sugiere que la Cuba que los norteamericanos escogieron para relacionarse era, de hecho, un producto de su propia imaginación y una proyección de sus necesidades. Los norteamericanos rara vez se relacionaban con la realidad cubana en sus propios términos o como una condición que poseía una lógica interna o con los cubanos como un pueblo con una historia interior o como una nación que poseía su propio destino. Siempre ha sido así entre Estados Unidos y Cuba[1].”

Esa persistente resistencia a asumir a Cuba como era e ignorar su historia y realidad ha acompañado a ambas naciones durante toda su vida.  Ese fue un inmenso obstáculo para muchos norteamericanos cuando tratan de comprender qué pasó en la Isla hace cincuenta años.  No hubo muchos héroes intelectuales que trataran de saltar esa brecha.

Uno de ellos fue C. Wright Mills, un ser humano poco común, y uno muy ignorado y olvidado. Él incluso escogió hablar como si fuera un cubano en un magnífico libro, al que contribuyó un más joven Saul Landau. Permítanme recordarlo: “Estamos tan apartados que existen dos Cubas – la nuestra y la que ustedes se imaginan[2].”

Durante los años de la indiscutible hegemonía norteamericana en el Hemisferio Occidental, atrapada en las dinámicas de la Guerra Fría, esa imagen de Cuba fue proyectada también hacia otros lados y continúa siendo una tarea difícil determinar con imparcialidad que era y es realmente Cuba, cuales son sus logros y deficiencias.

Hace cincuenta años pocas personas podían haber previsto que Cuba atraería la atención internacional que ha alcanzado. En esos días, cuando estábamos angustiados por la partida de la mitad de nuestros seis mil médicos, nadie en la Isla se atrevía a concebir el establecimiento de un sistema universal y gratuito de atención de salud, mucho menos imaginar que miles de miembros de nuestro personal médico servirían en docenas de países y salvarían millones de vidas en todo el mundo.

En esos lejanos días estábamos preparándonos para iniciar la campaña nacional de alfabetización con vistas a salvar de la ignorancia a la cuarta parte de nuestra población. Ese fue el primer y decisivo paso hacia una profunda Revolución Educacional y Cultural. Una parte importante de la misma fue la creación de la casa editorial estatal, Imprenta Nacional,  que nació con una edición masiva de la más famosa novela de Cervantes. Incluso en esos días quijotescos no previmos que miles de maestros cubanos, con un método cubano, contribuirían a salvar del analfabetismo a millones de personas en tierras lejanas.

Eso se hizo con la participación de millones de cubanos - trabajadores y estudiantes, ancianos y jóvenes, mujeres y hombres – por un gobierno que estaba condenado a fracasar.

Porque Cuba, en esos días, estaba enfrentando una bancarrota total. La gente de Batista había escapado de la Isla llevándose con ellos prácticamente todas las reservas financieras del país en lo que fue probablemente uno de los mayores robos de la historia.

Muchas palabras han sido usadas, durante décadas, para hablar acerca del “embargo” o de las  “sanciones económicas” impuestas por Estados Unidos al régimen revolucionario. Expertos, tanto liberales como conservadores, que han escrito mucho acerca de la política de Estados Unidos hacia la isla, le han prestado muy poca atención al gran robo, el primer y más severo golpe en una guerra económica que ha durado medio siglo.

Los cubanos no solo han contribuido al desarrollo social de otros pueblos. Ellos también han derramado su sangre. Sin el ejemplo único de solidaridad internacionalista de Cuba no existiera ahora una Namibia independiente, Angola no hubiera podido alcanzar su soberanía y la paz, y Sudáfrica no fuera una nación democrática. Contribuimos a su lucha de forma incondicional y sin quitarles nada a cambio.

Cuba ha ganado el reconocimiento de millones en África, América Latina, el Caribe, Asia e incluso en el Pacífico, por lo que hemos sido capaces de hacer en las áreas referidas anteriormente. Si otros, con muchas más riquezas y recursos humanos y técnicos, hubieran hecho algo comparable los objetivos de Naciones Unidas para el Milenio se hubieran alcanzado fácilmente hace mucho tiempo.

Permítanme hacer un paréntesis. Quiero reconocer la presencia aquí de un grupo de maestros cubanos, que están trabajando junto a autoridades y ONGs canadienses en la implementación del programa YO SI PUEDO para el beneficio de aquellas comunidades en Canadá que aún se ven afectadas por el analfabetismo. Esos cubanos son jóvenes, pero ya han acumulado alguna experiencia ayudando a mejorar la educación de otros en Nueva Zelanda, otro país desarrollado. 

Pero lo que pasó después de la solución de los conflictos en el sur de África fue quizás más asombroso. Con la disolución de la Unión Soviética, Cuba sufrió el golpe más severo a su economía, perdió sus mercados y socios comerciales y lo que le quedaba en términos de asistencia y cooperación internacional. Más de un tercio de su PIB desapareció de la noche a la mañana.

En ese momento crucial estábamos absolutamente solos sin ningún aliado en la región ni más allá. Y fue entonces cuando Estados Unidos decidió intensificar su guerra económica con la Ley Torricelli en 1992 y la ley Helms-Burton en 1996, ambas, por cierto, todavía vigentes y puestas en práctica mientras estamos realizando esta Conferencia.

En esos años algunos presuntuosos cuentistas se apresuraron a escribir acerca de la inminente desaparición de la Revolución Cubana. Como Torricelli, Helms y Burton, ellos estaban seguros de la fecha exacta de nuestro fin.

Obviamente ellos no escucharon lo que les estaba diciendo ni más ni menos que Henry Kissinger. En la época post Guerra Fría “Estados Unidos” necesita “conocer sus límites”, porque  “lo nuevo acerca del orden mundial emergente es que, por primera vez, Estados Unidos no puede ni aislarse del mundo, ni dominarlo”[3].

Esas palabras fueron publicadas cuando muchos creían en el “fin de la historia” y en un mundo unipolar bajo una y solo una superpotencia, una forma de pensar que puede estar pasando de moda.

Estamos viviendo en una época en que se requiere de una reflexión más profunda. Una época para escuchar, para tender la mano y aprender. Una época para descubrir la realidad y deshacer mitos y prejuicios.

Un rayo de esperanza en esa dirección pareció manifestarse en la llamada V Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad Tobago un par de semanas atrás.

Reunirse con otras personas y escuchar y comunicarse con ellas como iguales es una muy antigua experiencia humana, familiar para todos desde la más temprana infancia. Nadie debe esperar recibir un reconocimiento especial por hacer solo eso.

Nadie excepto si usted pertenece a una nobleza especial, a una categoría superior, a una raza particular que está por encima de todas las demás.

Durante mucho tiempo esa fue la experiencia latinoamericana y caribeña. Nunca nos reuníamos con otros como iguales, salvo cuando lo hacíamos entre nosotros mismos, exclusivamente, sin ningún extraño. 

En la Conferencia, con Cuba orgullosamente ausente, todos nuestros hermanos y hermanas de la región se encontraron con el Presidente de los Estados Unidos.

Se ha dicho que la reunión fue histórica, pero sin presentar argumentos sólidos que sostengan esa valoración. Por supuesto que de ella salió un documento sin precedentes por su extensión que los participantes no firmaron y que muy pocos leerán. Además de eso todos parecían sentirse felices por la cordial atmósfera que prevaleció en el encuentro.

El Presidente Obama trató de sacar el mejor provecho a ciertas decisiones con respecto a Cuba que él había anunciado antes de iniciar su viaje. Esencialmente eliminó las crueles restricciones que George W. Bush había impuesto a los viajes de los cubano-americanos y a las remesas que enviaban a la isla, dándole marcha atrás al reloj en este tema, hasta la situación existente en mayo de 2004, una época que, de acuerdo con sus propios cálculos, fue hace mil años atrás.

Es algo irónico que la misma persona que insistió en olvidar la historia y en solamente mirar adelante hacia un futuro de promesas difusas y vagas trate de darle tanta importancia a algo que lo único que significa es un regreso parcial al pasado. Parcial porque él no le devolvió a otros ciudadanos norteamericanos ciertos derechos en esos temas que habían tenido, algunos de ellos, incluso durante los primeros años de W. Bush. Escuchando al Presidente, no puedo dejar de recordar la advertencia de Kierkegard: “La vida se vive hacia adelante pero se entiende hacia atrás”.

Ese es el problema con la historia. Uno puede pretender ignorarla, pero nadie puede vivir fuera de ella. Sostengo que es mas sabio reconocer que la historia existe y aprender de ella.

Cualquiera que hiciera eso se quedaría sorprendido por esas palabras viniendo de Washington, que al mismo tiempo que reiteran la continuación de la agresión económica contra la isla – el “embargo” en su lenguaje edulcorado – dicen que Cuba debe hacer algo para retribuir el generoso “gesto” de levantar esas restricciones a los cubano-americanos, un gesto  que, después de todo, fue dictado por la creciente demanda interna por parte de aquellos afectados, como fue reconocido por el propio candidato Obama.

En otras palabras, Cuba tiene que cambiar y comportarse de acuerdo a los deseos de Washington. Si es acerca de cambio de lo que ellos están hablando, un cambio que ellos puedan realizar en este mismo momento, entonces permítanme ser muy específico.

¿Por qué finalmente Washington no responde a la solicitud formal de extradición a Venezuela de Luis Posada Carriles? La misma fue recibida hace más de cuatro años y no ha tenido respuesta.

Las convenciones internacionales contra el terrorismo son muy claras y no le dejan a Estados Unidos salida alguna. Posada debe ser extraditado para que continúe su juicio por la destrucción en pleno vuelo de un avión civil o Estados Unidos está en la obligación de procesarlo por el mismo crimen “sin ninguna excepción en absoluto.” Extraditar o procesar inmediatamente a Posada, o Estados Unidos continuará violando el Artículo 7 de la Convención de Montreal para la Protección de la Aviación Civil y todos los otros instrumentos legales contra el terrorismo internacional y la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de septiembre de 2001.

Si la retórica acerca del cambio también incluye comenzar a  respetar los principios de justicia y las normas morales, el Presidente no puede seguir ignorando la encarcelación injusta e injustificada de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González. Simplemente debe ejercer su autoridad desestimando los cargos fabricados contra ellos y liberar inmediatamente a los Cinco.

Sí, él puede. Lo acaba de hacer la semana pasada con aquellos hallados culpables de cometer espionaje a favor de Israel. En el caso del AIPAC (Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos) hubo un grupo de documentos secretos relacionados con las fuerzas armadas y la seguridad nacional de Estados Unidos. En el caso de los Cinco cubanos, como determinó la Corte de Apelaciones en una decisión unánime en septiembre pasado, no estuvo involucrada ninguna información secreta.

La vergonzosa acusación en contra de Gerardo Hernández – conspiración para cometer asesinato, el infame Cargo Tres de la acusación – nunca pudo ser probada, como lo reconoció el mismo Gobierno de Estados Unidos en una moción de emergencia sin precedente en la historia norteamericana. Solamente un jurado intimidado después de tal reconocimiento por parte de los fiscales pudo hallar culpable a Gerardo, un resultado que demuestra que era imposible realizar un juicio justo en Miami.

El caso de los Cinco cubanos es ante todo y sobre todo el más notorio ejemplo de mala conducta por parte de la fiscalía y el gobierno. Estados Unidos debe liberarlos si es que quiere que creamos que algo fundamental está cambiando en Washington.

La actitud de Estados Unidos es no solo la continuación de una política ilegal, injustificable y fallida. Es también la consecuencia de un profundo error, una falsa percepción de si mismo que fundamenta el papel de Estados Unidos en el mundo. Como dijo un distinguido investigador norteamericano: “la larga sombra que proyecta sobre la historiografía norteamericana su mítico carácter de luchadora por la libertad” es “el mayor de nuestros malentendidos nacionales” que  “fijó en la conciencia nacional el idilio de libertad del cual, hasta hoy, la sociedad norteamericana permanece rehén[4].”

Esta falsa auto-representación comienza desde el momento de la separación de las Trece Colonias de Inglaterra y ha sido fabricada por estadistas y políticos e inculcada deliberadamente en las mentes de la población.  Ese esfuerzo estuvo presente en la Declaración de Independencia y en los artículos de El Federalista. Ha sido multiplicado de forma exponencial y exitosa con las modernas tecnologías de la comunicación.

Así es como una persona involucrada de forma notoria en el genocidio en Vietnam y Cambodia pudo escribir acerca del “idealismo norteamericano” como “una expresión de fe de que nuestra sociedad es capaz eternamente de renovarse a si misma, trascender la historia y rediseñar la realidad.” Y él, que fue el autor intelectual del golpe de estado fascista que destruyó la democracia en Chile y torturó y asesinó a miles de personas indefensas, fue capaz de definir ese inventado “idealismo” como la “búsqueda tradicional de Estados Unidos de un mundo en el cual el débil esté seguro y el justo libre”[5]. Una visión como esa es un recordatorio de una expresión atribuida a Otto Von Bismarck: “Dios tiene una providencia especial para los tontos, los borrachos y los Estados Unidos de América.”

Refiriéndose específicamente a Cuba la narrativa oficial norteamericana va más allá de cualquier límite intelectual. Hechos muy bien documentados, en una historia que se nos invita sospechosamente a olvidar, muestran que en fecha tan temprana como 1805, Jefferson abogó por la anexión de la isla. Desde esos días los norteamericanos desarrollaron una narrativa, de acuerdo con la cual ellos tienen derechos especiales sobre Cuba otorgados por Dios, para incorporar la isla a la Unión, para intervenir en los asuntos cubanos y para dictar nuestro presente y nuestro futuro. Todo eso basado en una versión de la realidad que no tiene nada que ver con la verdad, pero promovida por un país al que se le ha hecho creer que tiene una misión y un destino divino y “es eternamente capaz de… trascender la historia y rediseñar la realidad”, ideas  muy apreciadas por los neoconservadores con las consecuencias que todo el mundo conoce. Como dice Lou Pérez, “la capacidad de los norteamericanos para la autodecepción fue superada solamente por su insistencia de que los cubanos, también contribuyeran a la decepción y estuvieran agradecidos”[6]. Pero en tiempos más recientes Estados Unidos ha demostrado una increíble capacidad en tratar de decepcionar y engañar a millones en todo el mundo. Billones de dólares, tomados de los bolsillos de los contribuyentes, han sido dedicados durante medio siglo a una guerra de propaganda contra Cuba que no tiene paralelo histórico, y que abarca prácticamente todas las áreas y medios desde la TV y las transmisiones de radio, filmes, libros, periódicos y revistas, conferencias, hasta millones de copias de libros de caricaturas.[7]

Todo esto hecho en nombre de la democracia, un concepto que no era particularmente del agrado de los fundadores de la República y de los que redactaron su Constitución. La adopción del término y su usurpación para transformarlo en una herramienta de la política imperial vendría mucho después en la historia y en el proceso sería privado de su significación original.

La noción misma de que las instituciones de un país deben reflejar las de sus vecinos es una radical negación de cualquier ideal democrático.

Estamos convencidos que hay que hacer mucho más para avanzar en cuanto a la participación real del pueblo  en cada uno de los aspectos de nuestro sistema de gobierno. En cada uno de los aspectos desde la nominación de candidatos directamente por sus propios electores; el proceso de las asambleas regulares de rendición de cuentas en las cuales los delegados y diputados informan al pueblo y discuten con ellos muchos temas; los despachos – reuniones individuales entre los ciudadanos y sus representantes; las respuestas rápidas y apropiadas a las quejas, críticas y propuestas que los ciudadanos plantean por estas y otras vías; hasta la solución de una gran variedad de problemas o la implementación de iniciativas con la participación directa y la implicación real de la comunidad, en todas esas áreas necesitamos continuar trabajando guiados por el principio fundamental que motiva a todo revolucionario: la insatisfacción con lo que se ha logrado y la permanente lucha para alcanzar objetivos superiores.

Esos esfuerzos no tienen absolutamente nada que ver con un impensable retorno al falso y corrupto régimen del pasado. Imponer al pueblo cubano un régimen de “democracia representativa” no sería un avance en términos democráticos, si no un retroceso. Sería privar a las masas de los derechos y poderes que ellas han conquistado y no darles nada a cambio, excepto palabras, retórica sin sentido de un dogma que no tiene muchos partidarios entre aquellos obligados a vivir con ella.

En vez de copiar una caricatura ficticia, nosotros seguiremos tratando de avanzar en lo que Kelsen describió como la “parlamentarización” de una sociedad que al mismo tiempo debe incluir a todos sus ciudadanos, eliminando todas y cada una de las manifestaciones de exclusión y discriminación por raza, sexo, religión u otro cualquier motivo. No menos, sino más socialismo es la única vía hacia una sociedad más democrática.

Nuestros adversarios gustan de criticar a la Asamblea Nacional que yo tengo el honor de presidir, porque no estamos acostumbrados a los métodos que son comunes en la mayoría de los parlamentos occidentales. No, nosotros no nos permitimos largas jornadas de discursos en frente de las cámaras, cuyos operadores son los únicos oyentes. Sí, nosotros dedicamos un par de semanas a nuestras sesiones plenarias formales.

Pero, créanme, trabajamos realmente duro y nos reunimos muchas más veces durante el año. La diferencia real es que en nuestras reuniones toman parte un número de personas que están completamente ausentes en las actividaes de otros parlamentos. Nosotros no tomamos ninguna decisión importante sin haberla discutido previamente con todos los interesados. Tan pronto regrese de Canadá, por ejemplo, me uniré a mis colegas en las discusiones que estamos celebrando desde abril acerca de los principales temas que trataremos formalmente en nuestra Sesión Plenaria del próximo verano. Estamos haciendo eso en cada provincia y cada municipio del país con la participación de miles de nuestros ciudadanos.

Antes de considerar en diciembre pasado la nueva Ley de Seguridad Social tuvimos miles de reuniones con la participación activa de millones de trabajadores, que discutieron, modificaron y aprobaron por abrumadora mayoría el texto  que fue finalmente aprobado.

Nosotros no queremos imponer nuestro sistema a otros. Tampoco creemos que el nuestro sea la perfecta realización del ideal democrático. Simplemente decimos que en Cuba nos estamos esforzando por desarrollar un proyecto legítimo para contribuir a uno de los más antiguos debates de nuestra civilización, tratando de introducir, lo más posible, la democracia directa dentro de las inevitables formas de representación en una sociedad moderna. Permítanme con toda humildad sugerir que todos aquellos que se consideran a si mismos demócratas deben reconocer que la democratización es un proceso necesario en todos y cada uno de los países y que no existe una cosa tal como “democracia” por imposición.

Yendo atrás en el tiempo, en lo que Norberto Bobbio describe como su “más famoso elogio”, Pericles tenía una idea diferente de la democracia: “vivimos bajo una forma de gobierno que no emula con las instituciones de sus vecinos; por el contrario, somos nosotros mismos un modelo que algunos siguen, en vez de ser imitadores de otros pueblos… se llama democracia porque su administración está en manos no de unos pocos, sino de muchos”[8].

El sistema norteamericano de gobierno fue claramente identificado por sus Fundadores como algo muy diferente de las clásicas y antiguas formas de democracia. “Está claro que el principio de representación no fue ni desconocido por los antiguos ni completamente pasado por alto en sus constituciones políticas. La verdadera distinción entre éstos y los gobiernos norteamericanos radica en la total exclusión del pueblo, en su capacidad colectiva, de cualquier participación en los últimos, y no en la total exclusión de los representantes del pueblo de la administración en los primeros”[9].

Tal exclusión fue necesaria “para evitar la confusión y la intemperancia de una multitud”, una visión amenazadora para Hamilton, Madison y sus coetáneos. Tanto era así que ellos sentenciaron: “si los ciudadanos atenienses hubieran sido Sócrates, todas las asambleas atenienses habrían sido, aún así, turbas”[10].

De una aversión tal por las multitudes evolucionó un concepto de democracia que buscó restringir su participación en el ejercicio del poder político y el control de la administración la cual llegó a ser definida como “democracia representativa”. Su fundamento era reducir el papel de las masas, o del populacho, a elegir sus “representantes” y delegar en ellos la soberanía del pueblo. Este enfoque reduccionista ha sido transformado exitosamente en una especie de dogma indiscutible.  

Tal éxito es bastante asombroso teniendo en cuenta que el concepto fue objeto de algunas de las más convincentes críticas desde que apareció por primera vez en el mundo occidental. Al tema Jean Jacques Rousseau dedicó algunas de sus más elocuentes páginas. Nadie ha sido capaz alguna vez de refutar sus argumentos acerca de la imposibilidad de una democracia real en sociedades profundamente divididas entre ricos y pobres y  de la falacia  de “delegación de soberanía”, a menos que los “representantes” estén completamente controlados por las masas con un “mandato imperativo”.  

Estas aspiraciones igualitarias fueron claramente expresadas entre los Jacobinos y jugaron un papel importante en la intensa y sangrienta lucha de los revolucionarios franceses. Estuvieron también presentes en el proceso que llevó a la independencia de las Trece Colonias y durante las primeras etapas de la República, pero fueron manejadas hábilmente con la retórica de Jefferson y también con la represión de Shays y otras rebeliones, y con instrumentos tales como la Ley contra Disturbios y la Ley de Sedición, piezas legislativas que inauguraron una bien establecida tradición norteamericana.

La noción de “democracia representativa” y su implementación en la vida real ha sido siempre objeto de discusión.

En el siglo XX, el Profesor Hans Kelsen, autor principal de la actual constitución de la República austriaca, le dedicó ensayos específicos y varios capítulos de sus más significativos libros.  En esos importantes textos Kelsen insistió en la falacia de la “democracia representativa”, que para él era solamente una “ficción”[11] . Salvar la distancia entre la democracia ideal con participación directa del pueblo, solo verosímil a niveles de pequeña escala, tales como en la experiencia de la Grecia clásica, y la necesaria representación inevitable en los estados modernos, era solamente posible en lo que él definió como la “parlamentarización de la sociedad”, un sistema por el cual el pueblo a través de una red completa de agrupaciones e instancias – fábricas, escuelas, vecindarios y organizaciones sociales – tomaría parte en el proceso de definición de políticas y control de administraciones. 

La discusión acerca de la democracia directa y la representativa y sobre sus diferentes formas y combinaciones ha sido larga y es fuente de un debate rico y vigente. Desde una perspectiva teórica parece ser infundado y bastante ingenuo asumir que alguien haya solucionado la polémica, mucho menos pretender haber alcanzado la realización de la expresión final y definitiva de la democracia.   

Tal pretensión solo aparece entre los políticos occidentales, que se presentan a si mismos como los creadores de la sociedad perfecta y predicadores de un nuevo dogma. Ellos se enfrentan a un obstáculo empírico. 

Si lo que ellos han producido es la insuperable cumbre de la evolución social, el non plus ultra del desarrollo político, los sujetos de esa sociedad deberían considerarse a si mismos muy felices y sin ningún deseo de cambiar su paraíso. Si la sustancia de tal idílica organización es votar para elegir a sus representantes, emitir el voto debe ser la actividad más importante de sus vidas atrayendo la participación entusiasta y masiva de todos. La vida real parece indicar otra cosa y prueba que lo que realmente motiva a los que abogan por la “democracia representativa” no es la creencia en un dogma sino su uso como instrumento defensivo para proteger de las masas sus intereses.

A medida que el proceso de globalización ha avanzado, de la misma forma lo ha hecho la evidencia del carácter ficticio de la “democracia representativa”. Thomas Friedman, no precisamente un enemigo de ese proceso, ha explicado amablemente cómo su principal rasgo es la impotencia de los seres humanos al enfrentar un mercado y unas fuerzas tecnológicas poderosas y anónimas que deciden e incluso destruyen sus vidas[12].

El otorgamiento de poderes al ciudadano es el corazón de la democracia. La globalización es exactamente lo contrario. Con su avance los países han sido privados de su soberanía y los individuos de su ciudadanía. 

La crisis económica global por la que estamos atravesando ahora es la mejor demostración.

A nivel internacional un grupo muy limitado de países, entre ellos los responsables de la crisis, están tomando decisiones  que afectan a todos los otros sin ni siquiera consultarlos. Después de superar muchos obstáculos la Asamblea General de Naciones Unidas se reunirá, al fin, el próximo mes, para discutir la crisis. La Asamblea no debe levantar sus sesiones hasta que podamos encontrar e implementar soluciones. La solución de la crisis no debe dejarse en las manos de aquellos que la han creado

A nivel nacional millones han perdido sus empleos, muchas fábricas fueron cerradas y billones de dólares han sido entregados a los ricos para rescatarlos con el dinero de sus víctimas. Las próximas generaciones nacerán con una carga increíblemente grande que pesará sobre sus hombros por un tiempo imprevisible. Ellas tendrán solamente un consuelo: en estos días dramáticos, sus padres no fueron consultados; ellos no pudieron dar su opinión acerca de lo que estaba pasando.

Ese fue el trabajo de sus “representantes”, los “elegidos” pero irresponsables individuos que habían usurpado los derechos soberanos de sus padres.

Recuerdo los años 90, cuando los cubanos comenzaron a enfrentar el “período especial”, años económicos muy difíciles, justamente comparados por algunos observadores independientes y objetivos, como peores, para nosotros, que la Gran Depresión de los años 30.

En esos días nosotros solamente tomamos una decisión: consultar a cada ciudadano. Fuimos a las fábricas, a las granjas y a los barrios y discutimos ampliamente nuestros problemas con todo el mundo. Y de esa forma, discutiendo y votando, se llegó a un consenso nacional y  decisiones específicas, muchas veces dramáticas, que afectaban a muchos individuos fueron tomadas directamente por aquellos que estaban involucrados.

Al mismo tiempo, reuniones muy diferentes se realizaban en otros lugares con pocos participantes y negociaciones secretas casi concluyeron con la adopción del Acuerdo Multilateral de Inversiones que nunca fue discutido en ningún parlamento nacional (muchos de ellos protestaron por habérseles  ocultado), mucho menos, por supuesto, el AMI fue consultado con los millones de personas cuyas vidas hubiera alterado profundamente.

Los expertos mencionados anteriormente reconocieron que nuestro método fue crucial en ayudarnos a superar la crisis y que gracias a él, incluso en esos días terribles, nuestra situación era mejor que la que imperaba en América Latina[13].

Los regimenes latinoamericanos que fueron tan obedientes al dogma que prevalecía en ese momento han desaparecido, barridos por los pueblos. En un creciente número de países en todo el continente los pueblos están “rediseñando la realidad” y abriendo para si mismos una nueva época, trascendiendo la historia que les fue impuesta, creando una nueva. Este es el resultado de los esfuerzos y sacrificios de generaciones. Fue un camino largo y difícil.

Pero tengo que decir que llegamos a este punto también porque mi pueblo fue capaz de abrir el camino hace 50 años.

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[1] “Cuban in the American imagination-Metaphor and the Imperial ethos”, The University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2008, p. 22-23.

[2] “Listen, Yankee –the revolution in Cuba”, Ballantine Books, New York, 1969, p.13.

[3] Henry Kissinger, “Diplomacy”, Simon and Schuster, 1994, p. 19 and 834

[4] “A nation of agents – the American path to a modern self and society”, James E. Block, The Belknap Press of Harvard University Press, 2002, p. 184, 236 and 237.

[5] Henry Kissinger, “Years of Renewal”, Simon and Schuster, New York, 1998, p. 1074 and 1078.

[6] Louis A. Pérez Jr., Ibidem, p. 227.

[7] “Psywar on Cuba – The declassified history of US anti-Castro prtopaganda”, Jon Elliston, 1999, Ocean Press.

[8] Thucydides, “History of the Peloponnesian War, II, 37, quoted by Norberto Bobbio in “Democracy and Dictatorship”, University of Minnesota Press, 1989, p. 139.

[9] “The Federalist, a commentary on the Constitution of the United States”, Alexander Hamilton, John Jay and James Madison, The Modern Library, New York, p. 413.

[10] Ibidem, p. 361.

[11] See, for example,, “Teoría General del Estado”, Editorial Labor S.A., Barcelona, 1925 adn “Esencia y Valor de la Democracia”, Editora Nacional, México DF, 1974.

[12] “The Lexus and the Olive tree”, New York, 1999.

[13] “La Economía Cubana. Reformas estructurales y desempeño en los Noventa,” Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas y Fondo de Cultura Económica, 1997. 

Palabras de clausura en la Conferencia internacional

“La Magnitud de una Revolución: Cuba, 1959-2009”

Mayo 7-9, 2009  Universidad Queen

 Kingston, Canada
 

08/05/2009 GMT 1

FIDEL: el único expresidente norteamericano que conocí

polillabaez @ 22:39

Reflexiones del compañero FIDEL: el único expresidente norteamericano que conocí

fidel-y-j-carter.JPGCarter ha sido el único expresidente de Estados Unidos que tuve el honor de conocer, excepto Nixon, que no lo había sido todavía.

Yo había visitado Washington para participar en una conferencia de prensa que significaba un duro reto para mí por las preguntas que los expertos reporteros harían. El Presidente le recomendó a Nixon que me invitara a conversar en su oficina. Fue engañoso e hipócrita. De su oficina salió con la idea de recomendar la destrucción de la Revolución en Cuba.

Aconsejado por él, Eisenhower fue el autor de los primeros planes para eliminarme físicamente, de la campaña de terror contra Cuba y la invasión mercenaria de Girón.

En 1959 comenzó la pérfida historia que 18 años después el presidente Carter trató de rectificar.

Lo conocí, o más bien lo adiviné como un hombre de ética religiosa, a partir de una larga entrevista en la que le plantearon difíciles temas, que abordó con sinceridad y modestia. Existían en ese tiempo fuertes tensiones entre Panamá y Estados Unidos. Omar Torrijos, líder de ese país, era un militar honesto, nacionalista y patriótico. Pudo ser persuadido por Cuba de no adoptar posiciones extremas en su lucha por la devolución del territorio del Canal que, como un cuchillo afilado, dividía en dos a su patria. Tal vez por eso pudo evitarse un baño de sangre a la pequeña nación, que sería después presentada al pueblo de Estados Unidos y al mundo como agresora.

Más tarde, y sin hablar con nadie en Estados Unidos, pude vaticinarle que tal vez Carter fuera el único Presidente de ese país con el que podía alcanzarse un acuerdo honorable, sin derramar una gota de sangre.
No transcurrió mucho tiempo antes de que Washington suscribiera el acuerdo entre Estados Unidos y Panamá, en presencia de los demás Jefes de Estado, excluida por supuesto Cuba. Menciono el hecho porque el propio Omar, en visita que realizó a nuestro país, narró los esfuerzos que Cuba realizó en ese sentido.

Como Presidente de Estados Unidos, acordó con Cuba la creación de una Oficina de Intereses en La Habana y otra en Washington. Ahorramos con ello gran número de trámites diplomáticos y papeles que enloquecían a la austera y meticulosa diplomacia suiza. Mantener el colosal edificio en la antigua embajada de Estados Unidos en La Habana era ya de por sí una proeza por parte de Suiza.

Algo más: Carter discutió con Cuba cuestiones importantes como los límites de las aguas territoriales y los derechos de cada cual, el uso de los recursos energéticos comprendidos en las aguas jurisdiccionales de México, Cuba y Estados Unidos, así como los recursos pesqueros y otros puntos de ineludible atención. No todos los acuerdos favorecían a Cuba. Nuestra flota pesquera, ya creada, laboraba en las aguas internacionales y pescaba, como estaba establecido, a 12 millas de las costas de Canadá, Estados Unidos y México. Sin embargo, por solidaridad, Cuba apoyaba a Chile, Perú y demás países de América Latina en su derecho a explotar los recursos pesqueros de sus respectivas plataformas. El resultado final fue que nuestros modernos y costosos pesqueros dejaran finalmente de laborar en esas aguas, cuando tal batalla se ganó finalmente. Eran tales los requisitos establecidos por las autoridades de Estados Unidos en las ricas plataformas donde pescaban nuestros barcos en las proximidades de las costas de ese país, y otras limitaciones a la luz del nuevo derecho, que los mismos se hicieron incosteables.

Cuando Carter ascendió a la presidencia de su país habían transcurrido muchos años de agresiones, terrorismo y bloqueo contra el pueblo de Cuba. Nuestra solidaridad con los pueblos de África y otras muchas naciones pobres y subdesarrolladas del mundo no podrían ser objeto de negociaciones con el gobierno de Estados Unidos. Ni nos marcharíamos de Angola, ni suspenderíamos la ayuda ya comprometida con los países de África. Carter nunca llegó a solicitarlo, pero es evidente que muchos en Estados Unidos pensaban de esa forma.

Por defender nuestra soberanía no solo se desataron profundas contradicciones con Estados Unidos, sino también con la URSS, que era nuestro aliado, cuando a raíz de la Crisis de Octubre, sin consultar con nuestro país, ésta negoció con aquel un acuerdo de mutua conveniencia en que el bloqueo, las acciones terroristas y la Base de Guantánamo permanecieron intactos a cambio de concesiones estratégicas por parte de las dos superpotencias. No buscamos ventajas unilaterales. Los revolucionarios que así actúan no sobreviven a sus errores.

El acatamiento a las normas internacionales no habría constituido nunca un obstáculo para Cuba y, como hemos dicho muchas veces, la paz es también un objetivo ineludible de la Revolución Cubana. Existen muchas formas de cooperación entre los pueblos con diferentes concepciones políticas.

Una prueba de ello es la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico humano, que puede hacerse extensiva a muchas formas de cooperación en la lucha contra las epidemias, las catástrofes naturales y otros problemas.

La Revolución jamás utilizó el terrorismo contra Estados Unidos.

Ese país inventó el secuestro de aviones para golpear a Cuba. Esa acción, en una sociedad con tantos conflictos sociales, se volvió una epidemia. ¿Cómo habrían podido resolverlo sin la cooperación de Cuba? Habíamos adoptado severas leyes para sancionar a los responsables, pero fue inútil. Tomamos finalmente la decisión de devolverlos en las propias naves secuestradas después de advertirlo previamente.

De ese modo, el primer avión que devolvimos fue el último secuestrado en Estados Unidos, y coincidió precisamente con los años de Carter. Sobre eso hablé con más amplitud. No afirmo nada nuevo.

Después de Carter, Reagan llevó la guerra sucia a Nicaragua, utilizó las drogas para burlar con sus ingresos las leyes del Congreso y suministrar armas a la contrarrevolución, minó los puertos;  su política costó miles de vidas sandinistas, además de los mutilados y los heridos.

Bush padre llevó a cabo la horrible matanza de El Chorrillo para castigar a Panamá y borrar las huellas del gesto de Carter.

Cuando éste visitó Cuba, del 12 al 17 de mayo del 2002, sabía que aquí sería bien recibido; asistí a su conferencia en la Universidad de La Habana; lo invité a un importante partido de pelota ―el deporte nacional de Cuba―, un juego entre las selecciones Occidentales y Orientales en el Estadio Latinoamericano. Estuvimos los dos en el lanzamiento de la primera bola a la que fue invitado, sin escolta alguna, rodeados de un público en las gradas de más de 50 mil personas, blancos perfectos para cualquier tirador contratado por la CIA. Ya Bush hijo gobernaba en Estados Unidos. Deseaba sólo mostrarle a Carter cuáles eran las relaciones de los dirigentes del país con el pueblo. Aceptó con dignidad la invitación que le hice cuando llegamos al estadio, de que persuadiera al jefe de su seguridad para que lo dejara solo, y así lo hizo.

Lo que conozco de la silvicultura en Estados Unidos, me lo explicó Carter en la cena que le ofrecimos el último día: cómo se siembran, de qué variedades, cuántos años tardan en crecer, la producción por hectáreas etc, etc, etc.

Observé su fe en el sistema capitalista donde creció y se educó, la cual respeto.

Cuando gobernó, los tiempos eran difíciles. Le correspondió cargar con los efectos de una crisis económica, pero fue austero, no endeudó a las futuras generaciones. El sucesor suyo, Ronald Reagan, pudo derrochar con las dos manos los ahorros que Carter hizo. Era actor de cine y manejaba bien el teleprompter, pero nunca se preguntó de dónde salía el dinero.

El expresidente Jimmy Carter declaró ayer al diario Folha de São Paulo: “ ‛A mí me gustaría que (el embargo) se acabara hoy mismo. No hay razón para que el pueblo cubano siga sufriendo’, sostuvo el expresidente quien hoy dirige una organización de derechos humanos y esta semana visitó Brasil para entrevistarse con el presidente  Luiz Inácio Lula da Silva.

“Según Carter, las iniciativas adoptadas hasta ahora por Obama para flexibilizar las restricciones dictadas contra la isla fueron menos osadas que lo que sería deseable.

“'Creo que las iniciativas de Obama no fueron tan buenas como las de las dos Cámaras del Congreso norteamericano, que hoy está un paso adelante del presidente en lo que a Cuba se refiere.

“'El próximo paso debería ser la remoción inmediata de todas las restricciones de viaje a la isla, no sólo para ciudadanos cubano-estadounidenses. Fue lo que hice yo cuando era presidente, hace 30 años. El fin del embargo vendrá enseguida’, dijo el expresidente”.

Carter expresó finalmente que de los dirigentes cubanos dependían también los resultados. Es cierto, de nosotros y de todos los cubanos que han luchado y están dispuestos a luchar.

firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Mayo 7 de 2009
7 y 15 p.m.

07/05/2009 GMT 1

¿Y, donde está el cambio?

polillabaez @ 04:40

Por Néstor García Iturbe

senal_obama.jpgCuando el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estaba enfrascado en la campaña electoral prometió que sería el presidente del cambio.

Cuando afirmaba eso daba la posibilidad a que cada cual pensara en el cambio que le podía beneficiar. Algunos pensaban que el cambio les permitiría vivir con un nivel más alto, otros que el cambio traería como consecuencia el fin de la guerra, ciertos ciudadanos consideraron que debido al cambio mejorarían la atención médica y el sistema escolar…

Las ideas sobre lo que podía ser el cambio también tocaron la política exterior y muchos consideraron que con la llegada de la administración Obama al poder habría un cambio radical que eliminaría el despotismo, el hegemonismo, el ingerencismo y la agresividad característicos de dicha política durante años.

En relación con Cuba, algunos también pensaron que habría cambios.  No costaba mucho el comenzar a desarrollar una política de respeto e igualdad con la Isla del Caribe, eliminar el bochornoso e inoperante bloqueo, mostrar buena voluntad en el desarrollo de las futuras relaciones y resolver toda una serie de diferencias que se han ido creando como consecuencia de la irracional política agresiva que han desarrollado los gobiernos que lo precedieron.

Ese cambio, si la administración Obama quisiera efectuarlo, estaría fundamentado en que Cuba no representa un peligro para Estados Unidos ni ha realizado actividad alguna dirigida a limitar las actividades comerciales y financieras con dicho país.  Que no tiene ley alguna que limite el turismo y otro tipo de visitas de los ciudadanos estadounidenses, principalmente a eventos culturales y científicos.  Que no tiene regulación alguna que impida se le expida visa a un estadounidense por estar afiliado a cualquiera de los partidos políticos existentes en Estados Unidos. Que Cuba no promueve ni financia la subversión contra el gobierno establecido en el país norteño.

Sin embargo, lo que pudiera haber sido un cambio, hasta el momento no se ha puesto de manifiesto en la política de la administración Obama hacia Cuba.

A los pocos días de haber jurado su cargo como Presidente y estar la señora Clinton en funciones como Secretaria de Estado, el día 9 de marzo del 2009, se publicó por el Departamento de Estado el Informe Anual por Países sobre Práctica de Derechos Humanos en el mundo.  Algunos consideraron aquel informe como algo que se había firmado sin leer, como un producto de los burócratas republicanos que aún estaban en dicho Departamento.

Aquel informe textualmente expresaba:

“En Cuba se produjo un incremento de la represión de las libertades de expresión y reunión, en comparación con el año anterior, Se intensificó el hostigamiento de disidentes, incluyendo las palizas de activistas a manos de los funcionarios de seguridad o de multitudes organizadas por el gobierno. El gobierno aumentó también las detenciones por periodos breves, seguidas de la puesta en libertad sin formulación de acusaciones, con el objeto de intimidar a los activistas e impedirles organizarse. Por lo menos 219 presos políticos seguían encarcelados en condiciones escuálidas que amenazaban la vida, las cuales incluyeron palizas y la negativa a proporcionar tratamiento médico. Los que fueron puestos en libertad durante el año habían cumplido la totalidad de sus condenas. El gobierno siguió restringiendo el acceso de los ciudadanos a la información independiente y, en particular, procuró restringir el acceso a la Internet, a pesar de permitir por primera vez que ciudadanos particulares tuvieran computadoras personales”.

El día 30 de abril del 2009 el Departamento de Estado publicó el Informe por Países del Terrorismo en el año 2008, al parecer éste también debe haberlo firmado Hillary Clinton sin leerlo, o bajo el asesoramiento de los burócratas republicanos que aún se mantienen en el Departamento de Estado…

El mencionado informe señala en algunas de sus partes relativas a Cuba que:

“Aunque Cuba no ha continuado apoyando la lucha armada en América Latina y otras partes del mundo, el gobierno cubano continua proporcionando un refugio seguro a varios terroristas.
Miembros de la ETA, las FARC y el ELN se han mantenido en Cuba durante el año 2008, algunos de ellos llegaron a Cuba como resultado de negociaciones de paz con el gobierno de España y Colombia. Las autoridades de Cuba han mantenido su defensa pública a las FARC”.

Más adelante el propio informe continúa planteando:

“El gobierno cubano continua permitiendo que algunos fugitivos de Estados Unidos- incluyendo miembros de grupos militantes norteamericanos como el Boricua Popular o Macheteros y el Ejército Negro de Liberación vivan legalmente en Cuba. Manteniendo lo que ha declarado públicamente, el gobierno (cubano) no ha proporcionado refugio a nuevos fugitivos estadounidenses reclamados por terrorismo desde el año 2006”.

No obstante todo lo expresado en el propio informe, se mantuvo a Cuba dentro de la lista de países que colaboran con el terrorismo internacional.

Otro aspecto en el que no se refleja cambio alguno es en las manifestaciones del señor Obama cuando explica las medidas tomadas en relación con las posibilidades de viajes y de remitir dinero a Cuba por parte de los cubanos residentes en Estados Unidos.  Evidentemente Obama considera eso un importante gesto, por el que reclama que Cuba realice cambios en su política interna en relación con lo que Estados Unidos denominan “presos políticos”, “elecciones libres” y libertades para la “sociedad civil”. Si los cambios no se efectúan, el bloqueo se mantendrá en toda su extensión.

Prácticamente estas manifestaciones coinciden con lo que otras administraciones se han planteado en relación con Cuba, que las llevaron a un completo fracaso.

El día 1 de mayo, mientras era entrevistada en el auditórium Dean Acheson, de Washington, D.C., la Secretaria de Estado Hillary Clinton planteó:

“Ahora estamos enfrentando casi un frente unido contra Estados Unidos en relación con Cuba. Cada país, inclusive aquellos mas cercanos a nosotros nos dicen que tenemos que cambiar, que no podemos continuar haciendo lo que hemos hecho.  A nosotros nos gustaría ver alguna reciprocidad por parte de los Castro en relación a los prisioneros políticos, los derechos humanos y otros asuntos”.

Al parecer los consejos de otros países, de ese frente unido donde reconoce hay países cercanos a Estados Unidos, no les ha valido para nada.  Continuarán con su política como siempre.

La declaración más reciente por parte de Obama en relación con Cuba fue la del 3 de mayo, cuando emitió una declaración en ocasión del Día Internacional de la Libertad de Prensa. En dicha declaración expresó:

“A estas cifras trágicas se agregan los cientos más que cada año confrontan la intimidación, la censura y el arresto arbitrario, culpable no de otra cosa que la pasión por la verdad y la tenacidad en la creencia en que una sociedad libre depende de una ciudadanía informada. En todos los rincones del mundo hay periodistas encarcelados, o que están siendo constantemente hostigados: desde Azerbaiyán a Zimbabwe, Birmania a Uzbekistán, Cuba a Eritrea”.

Como puede apreciarse, sin tener que hacer un gran esfuerzo, el mencionado cambio no se pone de manifiesto.  La retórica sigue siendo la misma que han utilizado otros Presidentes, sin el tono de agresividad a que estábamos habituados, pero con la misma mala intención; en resumen, NO HAY CAMBIO.

06/05/2009 GMT 1

Silvio Rodríguez, el terrorista

polillabaez @ 22:10

Por La Polilla Cubana

 silvio-la-bomba.JPGPues si, ¿quién lo iba a decir? Ya sabíamos de la fuerza de las imágenes del poeta, que con canciones como El Necio, Rabo de Nube o Vamos a andar, les ha movido el piso a los gringos más de una vez: pero que se aterrorizaran porque en un anuncio se escuche a Silvio cantándole a las madres… vamos, ¡¡que ya raya en la paranoia!!

Cancio Isla, periodista del Nuevo Herald –“¿dónde si no?”, como diría Edith Mazola, la popular presentadora del programa televisivo 23 y M- escribe:

 “Un día después de lanzar fuertes críticas contra Estados Unidos por impedirle su entrada al país, el cantautor cubano Silvio Rodríguez logró colarse sorpresivamente en la radio de Miami.

La voz del trovador se escuchó el martes en el horario matutino de Radio Mambí (WAQI-710 AM) como parte de un mensaje por el Día de las Madres, distribuido por la compañía Hispanic Communications Network (HCN).

En el anuncio –promocionado como un mensaje de La Red Hispana (HCN) y Univisión Radio– se escucha a Rodríguez interpretando un fragmento de su canción Madre. El tema fue creado en 1972 y se inspira en la resistencia del pueblo vietnamita durante la guerra contra Estados Unidos”.

¡¡Pues claro, amigos!!:

La difusión del anuncio provocó la inmediata reacción de la audiencia”  y la respuesta de uno de los voceros de la mafia miamense, Armando Pérez Roura, director de Radio Mambí, no se hizo esperar: “Si depende de mí, lo quitamos… Que se vaya a cantarle a las madres a otro lugar”.

“Univisión Radio -la compañía matriz de Radio Mambí- anunció de inmediato la retirada del polémico mensaje”, continúa Cancio Isla. “Pedimos disculpas a todos aquellos oyentes que se sintieron ofendidos o importunados por el anuncio comunitario de HCN con música de fondo de Silvio Rodríguez”, indicó la empresa en un comunicado enviado a El Nuevo Herald.

Según el periodista, el pasado lunes Silvio “cuestionó duramente al gobierno estadounidense por ‘la actitud contradictoria’ de no concederle una visa para participar la víspera en un concierto de homenaje al célebre músico Pete Seeger”

Pero, según la nota del Herald, un “funcionario gubernamental” dijo que “el principal obstáculo para el otorgamiento de la visa a Rodríguez fue la tardanza en su solicitud”. “Un vocero del Departamento de Estado declinó el martes referirse al caso de Rodríguez alegando requisitos de confidencialidad respecto a las solicitudes individuales de visa”.

Según el Herald, “los ciudadanos de países considerados patrocinadores del terrorismo, como Cuba, deben ser sometidos a un riguroso escrutinio antes de la concesión del visado”.

Lo sé de cierto, por que también algunos de mis colegas bibliotecarios fueron considerados posibles terroristas… Mientras, terroristas convictos y confesos como Posada Carriles y Orlando Bosh, no sólo se mueven impunemente por las calles de Miami, si no que cuentan con el beneplácito de presidentes y legisladores… “antiterroristas”

Para terminar, les dejamos la letra y el video de la canción Madre: Pero ojo, manéjenla con cuidado, que es altamente explosiva!!

Vea el video en: 

http://www.youtube.com/watch?v=JFTFG4hGfXQ

Y sígala, cantando con Silvio y con nosotros:

Madre

Silvio Rodríguez

Madre, en tu día, no dejamos de mandarte nuestro amor.

Madre, en tu día

Con las vidas construimos tu canción.

Madre, que tu nostalgia se vuelva el odio más feroz

Madre, necesitamos de tu arroz

Madre ya no estés triste la primavera volverá

Madre con la palabra libertad

Madre los que no estemos para cantarte esta canción

Madre recuerda que fue por tu amor.

Madre en tu día

Madre patria y madre revolución

Madre en tu día

tus muchachos barren minas de Haiphong,

tus muchachos barren minas de Haiphong.

"El presidente Obama había dicho lo que dijo..."

polillabaez @ 16:53

silvio-xxx.jpgEl gobierno de Barack Obama no entregó a tiempo la visa al trovador cubano, quien estaba invitado al concierto por los 90 años de Seeguer en las arenas del Madison Square Garden, de Nueva York.

Silvio afirmó en entrevista exclusiva al programa estelar televisivo Mesa Redonda que se equivocó al considerar que el gobierno de Estados Unidos autorizaría su entrada a ese país porque “escuché decirle al presidente Barack Obama que tenía voluntad de acercarse a Cuba”.

 

Con información de las Agencias AIN y ANSA.

Vea el video de la entrevista a Silvio en

http://www.youtube.com/watch?v=pf2AWbspRwY

Pinche aqui para descargar la carta de Silvio a Pete Seege

El trovador y poeta cubano Silvio  Rodríguez afirmó en entrevista con el programa estelar televisivo Mesa Redonda que se equivocó al considerar que el gobierno de  Estados Unidos autorizaría su entrada a ese país porque “escuché  decirle al presidente Barack Obama que tenía voluntad de acercarse a Cuba”.

“Yo pensé, ahora me la van a dar”, expuso el artista, quien  no recibió a tiempo una visa del Departamento de Estado estadounidense  para asistir en Nueva York el fin de semana pasado a un homenaje  al cantante norteamericano Pete Seeguer en su 90 cumpleaños.

“Entonces me dije: ahora me la van a dar, mucho más porque la pidieron  los familiares y el propio Pete Seeger, a quien se le haría un homenaje" en las arenas del Madison Square Garden de Nueva York.   

Añadió que consideró especial el trámite de la visa, por haberlo realizado en París, Francia, donde se hallaba de visita por razones personales y de trabajo.

Explico que sus amigos norteamericanos habían solicitado la intervención de un Congresista para que facilitara el trámite en el consulado de EE.UU., en París, donde fue recibido en condiciones semejantes a las de muchas otras personas interesadas en igual propósito, quienes aguardaban en un salón con 22 taquillas de atención al público.  

Detalló Silvio su sorpresa al comprobar que  numerosos funcionarios del consulado abandonaban sus puestos para colocarse detrás de la señora que lo atendía a él, y se preguntó qué estarían viendo en la pantalla del monitor de la computadora.  

Yo veía que ellos  miraban a la computadora y murmuraban entre sí  -dijo Silvio-, mientras  me preguntaba a qué se debía tanta conmoción. Finalmente, la entrevistadora me informó que su jefe me atendería.  

“El Jefe me preguntó si yo trabajaba para el gobierno cubano. Le contesté que era jubilado, aunque en Cuba no había empresa privada y todos, de alguna forma, eran empleados del gobierno. Luego me preguntó si políticamente estuve vinculado al gobierno. Le explique que durante 15 años fui miembro del Parlamento, hasta que por voluntad propia dejé esas funciones.”

Después de otros intercambios, el alto funcionario del Consulado  le informó a Silvio que si alrededor de los días 28 ó 29 de abril no tenía respuesta de la visa, cancelara el vuelo para que no perdiera el dinero del pasaje.  

Aun así, “yo tenía esperanza de que  aparecería la visa, porque había tanto interés en ello por parte de mis amigos, y el presidente Obama había dicho lo que dijo...”, subrayó el poeta.

Después explicó que mientras estaba formando el grupo de experimentación sonora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), en la década del 60 del siglo anterior, había conocido a  Pete Seeger , quien cantó en un concierto organizado para darle la bienvenida a Cuba.

Rodríguez  narró además sus relaciones de trabajo con el célebre artista norteamericano que dio a conocer al mundo la letra de la Guantanamera con versos del Héroe Nacional José Martí, y recordó en especial una gira por Italia, en la década del 70 del siglo pasado,  dedicada a Víctor Jara (trovador chileno asesinado por la dictadura de Pinochet).

También rememoró las circunstancias especiales de una visita que realizó a Nueva York, y su impresión al escuchar  a Seeger  en un concierto donde interpretó la que  calificó de  canción maravillosa, “Snow Snow” (nieva, nieva), que consideró  una obra maestra.  

En otro momento Silvio narró aspectos referidos a la amistad que lo vincula con Seeger, a partir de que ambos tienen un sentido muy cercano de la canción,  y eso crea una hermandad , dijo, y añadió: “Consideré que debía estar en su concierto en Nueva York, y así lo soñé. Me sentí muy honrado con la invitación, pero creo que más importante que haber asistido es que me hayan invitado”.

Explicó que aprovecharía la ocasión de que  aparentemente habían una distensión de las relaciones conflictivas entre Cuba y EE.UU...   Era como un pretexto  para establecer de nuevo un vinculo cultural entre los dos pueblos y países, así lo entiendo.

Finalmente, el laureado artista cubano consideró como hecho relevante que haya artistas e intelectuales norteamericanos que piensen que lo más importante es que esas relaciones se estrechen, abundó en detalles de lo que hubiera sido su participación en el concierto de su amigo,  y concluyó:  De todas formas espero volver a ver a Pete, aquí o allá .

Tras no recibir la visa, el artista escribió además una carta  a Seeguer en la cual lo invitó a viajar a Cuba. “Aquí nadie te  ve como un peligro sino como un extraordinario amigo... Toda  esta Cuba que te quiere, bloqueada todavía por los abusadores,  está a tu lado”, dijo.

Un portavoz de la Oficina de Intereses de  Estados Unidos en La Habana, sede diplomática norteamericana para trámites  consulares, dijo a ANSA que no tiene comentarios sobre el hecho.

http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=14971

2.

Ofreció Silvio Rodríguez detalles de porqué no pudo asistir al homenaje a Pete Seeger

Por Yelanys Hernández Fusté

El cantautor cubano narró a la Mesa Redonda de la Televisión Cubana el por qué el gobierno de Estados Unidos le negó la visa para participar en la presentación en el Madison Square Garden

Silvio Rodríguez no pudo juntar su voz el pasado domingo a la de Pete Seeger, un gran cantor de las minorías y de las causas justas en Norteamérica.

El autor de Ojalá no pudo asistir al concierto homenaje a Seeger y a su fundación ambientalista, porque el gobierno de Washington no le aprobó la visa, para finalmente participar en la presentación del Madison Square Garden.

El cantautor cubano reveló en detalle lo ocurrido al programa televisivo Mesa Redonda de este martes. «Yo pensé que en esta ocasión me iban a dar la visa. ¿Por qué? Porque escuché decirle al presidente los Estados Unidos que tenía la voluntad de acercarse a Cuba, y yo dije: “Ahora me la van a dar”».

Para el músico cubano esta era una oportunidad para volver a establecer el «vínculo cultural entre los dos pueblos», tal vez porque «las relaciones conflictivas entre nuestros países parecían o parecen tomar otros caminos, y era, quizá, tomar ese pretexto.

«Yo lo entiendo de esa manera. Y me parece que el hecho de que haya artistas e intelectuales norteamericanos que piensen así, es lo más importante.

Para el cantante lo más significativo no fue haber asistido o no, sino «que me hayan invitado». Sus palabras finales a la periodista Arleen Rodríguez Derivet, fueron las de la continuidad de una amistad con Pete, que data desde cuando era integrante del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, y que se ha alimentado con los años. Ambos artistas tienen una «visión de la canción parecida» y, sin dudas, se verán nuevamente, «aquí o allá», como aseguró Silvio.

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-05-06/ofrecio-silvio-rodriguez-detalles-de-porque-no-pudo-asistir-al-homenaje-a-pete-seeger-/

Imagen de archivo, tomada de las 3w

30/04/2009 GMT 1

¿Quién realmente debe cambiar y pedir disculpas?

polillabaez @ 06:59

Por Eugenio Suárez Pérez

manifestaciones.jpgEl mundo cambia. Muchos no se percatan. Como tampoco se dan cuenta, esos muchos, que América Latina y el Caribe van a la vanguardia de esos cambios. Por encima del subdesarrollo económico que llena de privaciones a sus pueblos se alza un inmenso desarrollo político. Argumentos sobran. Apreciar solo las recientemente concluidas Cumbre del ALBA en Cumaná, Venezuela, y la Quinta Cumbre de las Américas en Puerto España, Trinidad-Tobago. Los quedados en la estación, cuando el tren pasó ya hace rato, piensan diferentes a las realidades de hoy. Las palabras de los pueblos retumbaron en Puerto España. Esta vez si estuvieron en la cumbre los que padecen en los abismos.

Los reclamos al gobierno de Estados Unidos fueron las voces propias de los representantes de los pueblos: reconocer a Cuba, eliminar el bloqueo, repararle los daños, imprimir un nuevo rumbo a la Cumbre de las Américas, esta debe ser la última Cumbre sin la presencia de Cuba y Puerto Rico, y muchas más expresiones a favor de los pueblos.

Obama por su parte -interpretando mal las declaraciones del General de Ejército Raúl Castro- dijo que Cuba debe cambiar. Otros muchos piden cambios, señas y gestos de los cubanos para que el presidente norteamericano pueda continuar con sus flexibilidades.

Ahorita alguien pretenderá pedir a los cubanos que se disculpen ante el gobierno estadounidense por haber resistido más de 50 años de agresiones militares, económicas, bacteriológicas; no rendirse ante los mercenarios en abril de 1961 en Playa Girón; descubrir o neutralizar 637 conspiraciones para atentar contra la vida del compañero Fidel; no entregarse a las más de 299 bandas de bandidos alzados en las montañas de todo el país; condenar las agresiones por la Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo, desde donde a partir de 1962 hubo 610 violaciones del límite divisorio terrestre, 6 330 violaciones del espacio aéreo y 1 322 de las aguas jurisdiccionales. 

Ah, y ofrecer disculpas también por sancionar al gobierno de Estados Unidos ante el sabotaje del buque La Coubre en marzo de 1960, que tantas víctimas ocasionó. O quizás, por comprar armas y preparar al pueblo para la defensa de este país; también por no haber aceptado con gratitud la Operación Mangosta, que durante los pocos meses que estuvo vigente, oficialmente registró 5 780 acciones terroristas contra Cuba, de ellas 716 sabotajes de envergadura contra objetivos económicos. ¿Y los muertos y discapacitados que resultaron de esas barbaries?, a alguien se le ocurrirá decir, como ya lo hizo el terrorista y criminal Posada Carriles: estaban en el lugar equivocado y en el momento equivocado.

Otros podrían exigirle a Cuba pedir perdón por haber alfabetizado a todo el pueblo;  llevar la salud y la educación gratuita a todos; conquistar el derecho a la vida; registrar un índice de mortalidad infantil menor que el de Estados Unidos; ser libres, dignos e independientes; no aceptar las leyes norteamericanas que atentan contra la Revolución cubana. Si es así, tendremos que estar muchos años pidiendo disculpas. Tal vez, Cuba tendrá que decir: “¡Perdón porque todos los miembros de la Asamblea Nacional son postulados y elegidos por el pueblo en las urnas, donde vota más del 90 % de la población con derecho al voto, y por creer en la democracia cubana.

Acaso Cuba tendrá que exclamar: “¡disculpen por proclamar las ideas del Marxismo-leninismo y el pensamiento Martiano!”.  “!Disculpen por promulgar que Con OEA o sin OEA ganaremos la pelea!”; por contribuir en la lucha contra los baluartes del colonialismo en África y la derrota del Apartheid, aliado de  Estados Unidos, como recordó el compañero Fidel recientemente.

Cambios, señas y gestos. ¿Qué quieren? Veamos, que retiremos a los colaboradores cubanos que se encuentran en todos los rincones del mundo llevando vida, educación y cultura a quienes no las tienen. Privatizar la salud y la educación en Cuba. Suspender la Operación Milagro. Aceptar otros partidos para que el pueblo se divida en tantas partes como partidos exista. Entregar las tierras a los antiguos dueños. Abrir las salas de juegos en los hoteles. Oficializar la prostitución. Llenar las calles de mendigos. Torturar. Mandar tropas cubanas a Irak junto a las norteamericanas. Cerrar la Escuela Latinoamericana de Medicina…

Si somos honestos, ¿quién realmente debe cambiar y pedir disculpas?

25/04/2009 GMT 1

Cuba: fábula y fabuladores

polillabaez @ 04:37

f-marti200.jpgLeyendo este excelente artículo del Maestro Luis Sexto, viene a mi mente de mujer que -si bien nació antes de la revolucion- creció paso a paso junto con ella, una imagen que representa para mi todo cuánto de oprobioso pudo tener la Cuba pre-revolucionaria. La traigo, para ustedes, a modo de ilustración de lo que el texto despierta en mi:

 

 

Cuba: fábula y fabuladores

Por Luis Sexto

Los que ven diluirse la época o el ámbito material donde señorearon o fueron felices tienden a convertirlos en fábula. Pasó con la Edad Media, esa enorme iglesia según Leon Bloy, o ese paraíso de caballeros andantes de acuerdo con las novelas de caballería. He de admitirlo: Esta idea no me pertenece: la esboza Jean Cassou en su electrizante ensayo "Cervantes, un hombre, una ultraje-1.jpgépoca". Y la utilizo porque en Miami y en algún otro lugar afín, la Cuba previa a 1959 se envasa en el papel de regalo de una fábula amable donde los hombres fuertes como Batista y Machado parecen ser aprendices de policía de barrio, o la corrupción de generales, doctores y mayorales, trepados en posiciones ejecutivas, tipifica travesuras intrascendente. Porque, al fin, todo tiempo pasado fue mejor.

 

No quisiera yo cometer el pecado que imputo a otros; es decir, no le pongo el marbete de infernal a aquella Cuba del capitalismo dependiente que habité hasta los 13 años, es decir, hasta el 31 de diciembre de 1958, y con la que me he encontrado en documentos y libros viejos. Englobarla en una visión sin relieve equivaldría a convertirla también en una fábula, pero como recipiente de todos los vicios. Aquella república construyó valores culturales. Preservó tradiciones. E incubó los fermentos de la revolución y el progreso. Pero no estoy dispuesto a aceptar la teoría del paraíso perdido. En caso contrarío, habré olvidado yo a mi padre a punto de suicidarse porque los despidos compensados de Batista, por recomendación del norteamericano Truslow, lo desplazaron del ingenio azucarero donde trabajó durante 20 años, y le quitaron la única compensación segura: el trabajo estable, que halló definitivamente con la revolución. O no habré leído aquel folleto de la Agrupación Católica Universitaria, texto titulado "Por qué Reforma Agraria" donde jóvenes que luego recalaron en La Florida para convivir con batistianos prófugos, ilustraron en 1957, mediante una encuesta, la vida paupérrima de la población rural, entonces el 34 por ciento entre todos los pobladores de la Isla, y cuya demanda mayoritaria era la de poder trabajar en una tierra casi totalmente ajena.
 

Pero no son esos detalles macabros, que el censo de 1953 confirma exactamente, el contenido de este artículo. Más bien, quiero enfatizar en que el presente de Cuba y sus relaciones con los Estados Unidos se enjuicia y pronostica desde el país de fábula que alientan medios miamenses o madrileños. Están olvidando la historia. Dentro de los perfiles de esa fabulación, ciertas líneas evocan como un privilegio histórico las relaciones con los Estados Unidos, en las cuales la dependencia política y económica fue alianza, y la explotación de las "company" significó generosidad. La revista Bohemia, a pesar de sus tintes nacionalistas y de haber sido la caldera donde hirvió parte del pensamiento liberador cubano en esas décadas centrales del siglo XX,  remarcó en una entrevista con el embajador Gadner a mediados de la década de 1950, textualmente esta idea: "Ningún cubano entra en la embajada de los Estados Unidos sin salir con algo bueno para Cuba." La fabula de la Cuba feliz, por supuesto, también se articula con estas percepciones.

 

Olvidan tanto la historia que ya no recuerdan, incluso, que los Estados Unidos, como esquema expansionista primero y luego necolonial -cuya intervención militar en 1898 y toda su posterior y condicionada generosidad hacia la Isla convertida en fruta madura tanto encarecen ciertos cubanos- no trataron correcta y limpiamente a Cuba. Para averiguarlo, sería suficiente registrar los archivos de la United Fruit Company y leer  cartas y comunicaciones de Rafael Díaz-Balart, uno de los abogados más caracterizado de la dilatada empresa norteamericana, mediante las cuales el abuelo de esa dinastía que intenta monopolizar la "libertad" de Cuba en Miami, recomendaba a sus jefes yanquis cómo burlar los preceptos de la recién aprobada Constitución de 1940, que proscribía el latifundio entre otros artículos continuadores del pensamiento mambí de 1895.

 Las palabras pueden significar muy poco ante los hechos. Y los reactualizo con el propósito de opinar acerca de las perspectivas que suscita la elección de Obama como presidente y las exigencias que cubanólogos y "Cubófagos" hacen a Cuba, y no solo al gobierno cubano, de hacer un gesto, de dar el primer paso en el diálogo. Y cuando desde la Isla responden con la disposición de conversar soberanamente y en igualdad, y presentan el reparo de que el primer paso le corresponde al agresor, al gestor del conflicto, cierta gente de allende el Estrecho y sus adeptos dentro de Cuba mueven la cabeza de un lado al otro como diciendo: "Qué tozudo el régimen comunista que solo quiere perpetuarse y burlarse de la buena fe de las democracias; dar más de lo mismo."

¿Pero realmente pueden alentarse expectativas, al menos entre la masa de cubanos que desean evitar una dependencia que históricamente sabemos antinacional, acerca de los propósitos del nuevo gobierno presidido por Barak Obama?  La pregunta no es retórica, sino inquietud sangrante. Y la respondo casi como, por vía electrónica, respondí el 27 de diciembre de 2008 a Flávia Marreiro del diario Folha de Sao Paulo: En sí mismo, Obama representa un cambio en los Estados Unidos. Así, pues, la expectativa fundamental debe ser del pueblo norteamericano. En Cuba se estima, de modo general, que un político afroamericano como presidente del país más poderoso del planeta, por pertenecer a la etnia discriminada y expoliada por tantos años tendría que favorecer las relaciones justas y respetuosas con Cuba y consecuentemente eliminar el bloqueo y su red de leyes restrictiva de la economía y el comercio cubanos, como fórmulas para derrocar la revolución de Fidel Castro. Teniendo en cuenta lo viejo y lo perverso de esa política, ningún análisis de la situación cubana puede excluir la influencia de los gobiernos norteamericanos en Cuba y sus problemas actuales.
 

Ahora bien, un hombre, un equipo liberal en los Estados Unidos, donde el poder es como la semilla de la almendra, está muy adentro, no entraña ninguna garantía de cambio de la naturaleza imperialista de los Estados Unidos. Obama, como Kennedy o Carter, puede ser un hombre inteligente, culto, carismático, incluso, abonado por una ética humanista, pero esos rasgos no significan que deje de ser un hombre del sistema. ¿Hasta dónde podrá llegar Obama contra los intereses del sistema? Hemos de ver  hasta dónde es fuerte el "lobby" contrarrevolucionario, y hasta dónde necesitan los Estados Unidos buscar una readecuación de su espacio en el mundo. Quizás, en fin, Obama y su equipo de gobierno puedan sentarse a conversar, sin prepotencia, con el gobierno cubano, para empezar a resarcir a Cuba del daño causado en 50 años de guerra secreta y pública, fría y caliente.
 

Hasta ahí lo dicho hace tres meses. Y hoy, desde el mirador del cubano y periodista que soy, admito que esa posibilidad en algún momento se justifique adscribiéndose a la cordura. Sin embargo, el llamado exilio se opone, a mi parecer, por dos razones primordiales: 
 

1) Cuantos han medrado y ha acumulado fortunas y fortunitas con la lámpara mágica de los fondos federales para la subversión en Cuba, se rehúsan a perder su país de Jauja, que es aquel y no la apremiada isla del Caribe. 
 

2) porque aspiran a reconvertir el país de la revolución en el país de la fábula, hacia donde ha derivado la nostalgia de los tiempos en que señoreaban y eran felices a costa de la infelicidad de quienes el actual lenguaje de la sociopolítica llama "los muchos".
 

En cambio, los revolucionarios más comprometidos y creadores, inmunes a contaminaciones burocráticas, desean transformaciones hacia un país internamente más apto para generar bienestar y perfeccionar  libertades. Pero, por lo que pulso en ellos, incluso en mí, saben distinguir las diferencias entre la fábula contrarrevolucionaria de una Cuba mejor, copia de la anterior a 1959, y la que aún soñamos con él ánimo inconforme. El más lúcido pensamiento cubano es renuente a aceptar que él único modelo válido de libertad y democracia sea el que nos proponen desde Miami y Washington. 
 

El marketing que envuelve la fábula  resulta más de lo mismo en la desvaída retórica de los machacones patriarcas de un exilio que huele a comodidad y fraude, dicho con perdón de las personas honradamente convencidas de lo contrario.

Periodista cubano y Premio Nacional de Periodismo José Martí 2009.

 

Fuente http://www.cubaperiodistas.cu/columnistas/luis_sexto/15.htm

 

Ver, acerca de la foto http://www.bohemia.cubasi.cu/2009/02/12/historia/ultaje.html