Yoani Sánchez goza de una desacostumbrada atención incluso por parte de empresas alemanas
Desde el año 1995, se publica en Cuba la revista Temas. De acuerdo a su subtítulo,”Cultura, ideología y sociedad” tiene fama, desde esa fecha, de ser una publicación de ameno debate, en la que se discute sobre diferentes temas de la vida en Cuba y más allá de sus costas. Esta fama se debe a las actividades públicas sobre debates que esta publicación lleva a cabo mensualmente, como sucedió a fines de octubre en los salones de un centro cultural donde se debatía sobre el papel de Internet en la Isla.
Entre los presentes, se encontraba una decena de blogueros, es decir, los usuarios de Internet, que llevan sus “diarios personales” en la red y anotan lo que quieren informar al mundo entero. También en Cuba esta forma de comunicación es cada vez más querida. La bloguera más conocida en el extranjero es Yoani Sánchez, nacida en 1975. Se presentó en esa actividad en La Habana con una peluca rubia. No obstante, la mayoría la reconoció, lo que no impidió su actuación. Con un gesto ampuloso, se quitó la peluca y alzó su voz en tono de queja, “ tengo que venir así aquí para poder evadir a la policía que tiene rodeada mi casa”.
En el mes de mayo, los periodistas que estaban reportando sobre la Feria Internacional de Turismo celebrada en La Habana, se sorprendieron al ver que Yoani Sánchez estaba sentada en la recepción del Hotel NH Parque Central y trabajaba en su página utilizando el caro servicio de Internet de ese lujoso Hotel. Casi al unísono, ella anunciaba que persistían en los hoteles “las limitaciones del acceso a Internet para los cubanos".
En Alemania, medios de prensa como Die Welt (El mundo) o die Tageszeitung (El diario), se prestaban a publicar los artículos de Sánchez. De esta forma, defendía el 11 de julio el golpe de estado en Honduras en el diario taz y criticaba la reacción de la Alianza de estados ALBA con respecto al derrocamiento del Presidente Manuel Zelaya: “Me preocupa pensar que el ALBA pueda convertirse en la instancia de salvamento para los presidentes miembros. Si todos decidieran sencillamente permanecer eternamente en el poder, entonces de nada serviría que las instituciones de cada país desearan impedirlo”.
Por el contrario a otros de los blogueros que no son tan cotizados por los medios occidentales, para trabajar, Yoani Sánchez, no tiene que preocuparse por conseguir ofertas gratis de propagandas para colocar su página en la red. Ella goza de los servicios exclusivos de la sociedad anónima alemana Cronon AG, una sucursal de la firma alemana de Internet Strato, que se ha especializado en prestaciones de servicios para empresas como Berliner S-Bahn, ( servicios de transporte por rieles), den Berliner Verlag ( editorial berlinesa) o el consorcio de electrónica Sony.
Aunque la dirección de Internet de Yoani Sánchez está registrada con su nombre, no lo está en La Habana, sino en Plaza Sta. Ma Soledad Torres Acosta en Madrid, la capital Española. En ese número telefónico, sale Jesús Martínez Calvo, su portavoz de Strato España.
El noble protector de Yoani Sánchez, que financia su servidor en Alemania, es nada más y nada menos que el segundo proveedor más grande de Internet de Europa.
Sí, ya sé que aburre el tema, pero si quiere completar su conocimiento sobre esta figura mediática armada y equipada en los laboratorios de construcción de robots tele-dolar-dirigidos, no deje de leer estos post:
Hace unos días anunciamos la primicia de un articulo escrito por "Machetera", una de las traductoras del Team Tlaxcala, que tan valiosos aportes está realizando a la difusión de información a nuestros pueblos. Hoy traemos, ya difundido por nuestros hermanos Lagarde y Norelis, el trabajo de Machetera:
A Yoani Sánchez se le aflojó un tornillo Por Machetera; Trad. por Manuel Talens
La enfermedad mental en estado puro, sin tratamiento, no es nunca un espectáculo agradable. Por eso resulta muy difícil de entender la crueldad que demuestra el Departamento de Estado usamericano con Yoani Sánchez, la autoproclamada bloguera cubana “censurada”, ya que en vez de sugerirle con delicadeza que busque ayuda psicológica, se dedica a amplificar y a repetir sus desvaríos por la sencilla razón de que éstos le sirven de munición en la guerra propagandística que mantiene contra Cuba desde hace cincuenta años.
El pasado lunes, 9 de noviembre, el mismo Departamento de Estado que ha permanecido estoicamente silencioso ante a las innumerables agresiones criminales y los asesinatos perpetrados por sus clientes golpistas en Honduras durante los últimos meses, decidió emitir un comunicado en el que “deploraba enormemente la agresión contra los blogueros Yoani Sánchez, Orlando Luis Pardo y Claudia Cadelo”. Sentando una vez más al gobierno cubano sobre sus rodillas paternalistas, lo sermoneó sobre represión y violencia, libertad y reconciliación. Sin embargo, la conmovedora inquietud del Departamento de Estado es bastante problemática.
En primer lugar, no existe confirmación independiente de las alegaciones hechas por los tres blogueros itinerantes, según las cuales fueron introducidos por la fuerza en un coche chino de color negro conducido por miembros de la seguridad del Estado y, después, apaleados para impedir que participaran en una manifestación realmente extraña (¿Contra la violencia? ¿En Cuba? ¡Vamos, hombre…!). Y si se tiene en cuenta la afición de Yoani a acaparar el limitado ancho de banda de Cuba para subir a la red fotos y videos de sí misma, la ausencia de pruebas fotográficas de la paliza que, según ella, le propinaron es bastante sospechosa. La bloguera exhibicionista, que disfrazada de turista alemana no tuvo el menor inconveniente en representar una parodia bufonesca con el fin de dar el espectáculo en una respetable reunión de periodistas y académicos, de repente se volvió tímida y retraída para que el personal de una clínica local le curase las heridas que, según dice, le habían infligido. (Los cuidados médicos, por supuesto, son gratuitos en Cuba, pero ese detalle no lo mencionó.)
Y cuando surgieron las dudas sobre la naturaleza extrañamente dramática del cuento de Yoani, ésta arremetió de nuevo —todavía sin fotos en apoyo de sus alegaciones— para acusar a los escépticos de que estaban culpando a la víctima. Es la suya una curiosa patología. Habrán de ser los profesionales cubanos de la salud mental quienes decidan si Yoani Sánchez sufre de personalidad bipolar paranoica o con tendencias persecutorias, pero los indicios —irrefutables y repetitivos delirios de grandeza en paralelo con estrafalarias historias de persecución, claramente diseñadas para el consumo exterior— muestran ya sin lugar a dudas que estamos ante una joven perturbada, cuya ilusoria percepción de la realidad va en aumento en vez de apaciguarse.
Su marido, Reinaldo Escobar, ex periodista fracasado con un largo historial de naves quemadas entre la comunidad disidente cubana, tiene gran parte de la culpa en mi opinión. Según Yoani, ella y Reinaldo regresaron a Cuba tras una existencia bastante penosa en Suiza, donde la edad de su marido —que ya no es joven— y su incapacidad para aprender una lengua extranjera limitaron sus posibilidades laborales a las de cualquier otro inmigrante en situación parecida: trabajos duros, ínfimos y mal pagados. No era el nivel de vida que ambos esperaban. De hecho, ahora viven mucho mejor, pavoneándose en el hotel Meliá Cohiba con flamantes portátiles y cámaras ocultas que les permiten filmar videos de sí mismos molestando al personal mientras, en paralelo, su ayudante Ernesto Hernández Busto se encarga de pasar el vaso para recaudar dinero y financiarlos desde Barcelona. (Hernández Bustos, un cubano que sobrevive sin oficio ni beneficio conocido en la metrópolis catalana —una ciudad en la que todo cuesta muy caro—, tiene su propio blog, Penúltimos Días, en el que reproduce los artículos de Yoani y colecta “donaciones” para apoyarla).
Hace ya mucho tiempo que Yoani está deseando que la policía le eche el guante, pero, muy a su pesar, en Cuba no la pueden detener ni la detendrán nunca por lo que ella más anhela: hacer el ridículo. Sin embargo, sabe muy bien que sí podrían hacerlo por aceptar dinero de intereses extranjeros para atacar a Cuba, y aquí es donde la ayuda de Hernández Busto le resulta impagable, ya que éste añade una distancia adicional entre Yoani y sus patrocinadores.
Nunca me ha interesado mucho preguntarme si alguien pertenece a la CIA, porque el hecho de ser agente secreto no es lo importante. Lo que debe dilucidarse es si las actividades de dicha persona son o no provechosas para la Compañía. En el caso de Yoani y Reinaldo, la respuesta es un rotundo sí. La semana pasada, tras la actuación de Yoani en el debate sobre Internet y la cultura cubana que patrocinó la revista Temas en el Centro Cultural Fresa y Chocolate de La Habana, mientras Reinaldo organizaba una indecorosa conferencia de prensa en la calle con los periodistas extranjeros, a ella le hicieron una descabellada entrevista nada menos que en Radio Martí, bien conocida por la financiación que obtiene de la CIA.
Tras afirmar en la entrevista que se había visto obligada a ponerse una ridícula peluca rubia platino para despistar a la policía en los alrededores de su edificio (lo curioso es que no se le ocurriera despistarla cuando entró al acto en el Centro Cultural Fresa y Chocolate, que hubiera sido lo más lógico), siguió con su retahíla de mentiras, entre ellas una sobre la periodista cubana Rosa Miriam Elizalde, quien –afirmó– la había acusado de ser agente de la CIA, lo cual es algo que nunca salió de los labios de Elizalde. La contribución de esta última al debate fue tranquila, elocuente, nunca personal: señaló que, en lo que respecta a Internet, Cuba es víctima de una situación esquizofrénica: mientras que la isla tiene que hacer frente a los muy reales obstáculos tecnológicos impuestos por el bloqueo usamericano, fuera de Cuba le llueven las críticas, desatadas por las protestas de Yoani contra la censura. “Una de las cosas que debía preguntarse”, dijo Elizalde, “es cómo se construye esa visibilidad… Hay una evidente manipulación de todo ese sistema… Aquí hay una manipulación política enorme en todo ese tema de la censura de la visibilidad y creo que hay que poner las cosas en su contexto”.
Yoani se siente tan intimidada por Rosa Miriam Elizalde que ni siquiera se atrevió a pronunciar su nombre ni a desvelar la verdadera posición de ésta (es editora del sitio web Cubadebate.cu) y prefirió metamorfosearla en anónima profesora universitaria con ganas de pelea, tanto en la entrevista que concedió a Radio Martí como en su propio blog. Jorge Sariol, otro periodista cubano que estuvo presente en el acto, escribió lo que sigue en su blog:
«Luego llegaron las participaciones del público; unas candorosas disfrazadas de ásperas, otras incisivas disfrazadas de ingenuas, algunas serias, otras ni fú ni fá, hasta que tomó la palabra una que llegó, dizque “burlando la persecución policial” y lo hizo bajo una peluca platinada, que realmente la hacía invisible…sólo para ella misma; sacarse el periquillo teatralmente y hacer uso de la palabra, más parecía una escena de telenovelón.
Un bombillo de mil watts tratando de llamar la atención, no lo hubiera hecho mejor, porque lo que dijo fue un poco de boberías machaconas que poco tenían que ver con el debate y que sólo provocó el aleteo grácil de alguna foca de animatronix. Me decepcionó la tal Yoani, considerada por cierta prensa como una de las 100 personas más no-sé-que-cosa del mundo.
En los debates desapruebo el desmontaje de argumentos desacreditando al argumentador, pero en este caso ni falta que hacía. Pensé que entre tanto y tanto, algo había de haber de calibre en su discurso, o en sus maneras o en su actitud. Sólo vi a una payasita. Peor, una payasita grotesca. Y algunos colegas extranjeros se tragaron el pez, con todo y anzuelo. ¿O fueron a cenar a sabiendas? No sé qué será, pero algo no encajó en la comedia que vi.»
Rosa Báez, otra periodista cubana también presente, describió el acto en un artículo que tituló “Cuando la mentira se convierte en vicio”:
«Para fomentar esta idea de Cuba como país que restringe el acceso a Internet, han surgido personajillos elevados al rango de “figuras”, a golpes de dólares y manipulaciones mediáticas: tuve la desdicha de participar, por primera vez en vivo y en directo, en uno de los perfomances de Yoanis Sánchez, la “bloguera estrella”, bautizada por esta redactora como la “Calandraca bloguera” por el parecido obvio con el animalejo, además de por las características corporales similares entre ambos vermes, por su “relevancia”“: las dos sirven como carnada. Allí, en Fresa y Chocolate, escuchamos mentira tras mentira, desde la supuesta censura a su sitio Generación Y (que es completamente replicado en otro, también a su nombre, y que promueve como una “voz cubana”, lo que demuestra la falacia de esa supuesta censura: ¿bloquear un blog, y permitir que su clon sea visible en todo su “esplendor”?, ¡totalmente carente de toda lógica!)
Igualmente en su discurso refiere algunos sitios supuestamente bloqueados o censurados, entre otros el de su partner Claudia Codelo, “Octavo cerco”… que no muestra estar cercado ni siquiera por una cerquita peerles, como pueden comprobar en este print screen conseguido en mi Pc:
Igualmente pude revisar algunos de los vínculos que “ostenta” Yoani en su clon, como por ejemplo, Bloggers Cuba; Itinerario blogger (donde me divertí con las clases de ciberterrorismo desde su “sitiado hogar”: ¿cómo pudieron los 13 o 14 participantes burlar el “cerco policial” a su casa? ¿Subirían, tal cual ninjas modernos, los 14 pisos por las paredes exteriores de su edificio??);…»
Báez incluye en su artículo esta observación de Rosa Miriam Elizalde: «Es algo agotador. Cuantos escribimos en la prensa cubana lo sabemos bien, y estamos acostumbrados, qué se le va a hacer si mucha gente se empeña en tomar la parte por el todo, la mentira por la norma, el absurdo por la divisa. […] Pero lo más agotador no es este goteo insoportable de lugares comunes, cosa que viene ocurriendo desde hace más de cuatro décadas con casi todo lo que huela a Cuba, y que más tarde o más temprano se desinfla como un globo de Cantolla. Lo más agobiante, y lo que día a día se extiende y crece, es lo que podría denominarse “corporativismo de la mentira”, este modo frívolo de meter a todo un país dentro de la etiqueta de un prejuicio. Y esto no es solo nocivo y corrupto, sino irracional y fanático».
Y así llegamos a la última producción irracional y fanática de Yoani y Reinaldo, que tuvo lugar unos días después del espectáculo con peluca en el Centro Cultural Fresa y Chocolate; lo completó con afirmaciones de misteriosos vehículos negros de la seguridad del Estado, palizas propinadas por la policía secreta, miedo a que la secuestrasen (no es broma, ésa fue la razón que dio Yoani de su negativa a entrar en un coche no identificado cuando, según dijo, la conminaron a hacerlo: temía que la secuestrasen o incluso que pudieran violarla, como si estuviese en Bogotá en vez de en La Habana. O en Tegucigalpa.).
La escena, de acuerdo con la descripción que ofrecen Yoani/Reinaldo, es digna de Hollywood:
«Adentro ya estaba Orlando, inmovilizado en una llave de kárate que lo mantenía con la cabeza pegada al piso. Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones y me golpeaba la cabeza para que yo abriera la boca y soltara el papel. En un momento, sentí que no saldría nunca de aquel auto. “Hasta aquí llegaste Yoani”, “Ya se te acabaron las payasadas” dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido, al otro lado estaba Orlando reducido por un profesional de la golpiza. Sólo acerté a agarrarle a éste —a través del pantalón— los testículos, en un acto de desespero. Hundí mis uñas, suponiendo que él iba a seguir aplastando mi pecho hasta el último suspiro. “Mátame ya” le grité, con la última inhalación que me quedaba y el que iba en la parte delantera le advirtió al más joven “Déjala respirar”».
El guión es conmovedor, pero recibió muchas críticas… excepto en el Departamento de Estado y en las oficinas de Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz Balart. Un comentarista dijo irónicamente: “¿Cómo pudo Yoani hundir sus uñas en algún sitio, tan largas las tiene?” [Ver a la derecha las larguísimas uñas de Yoani]
De repente, la historia cambió un poco. Yoani contó en la BBC que no podía mostrar las marcas de los moretones porque los golpes se los habían propinado en las nalgas; insistió en que durante el fin de semana había tenido el pómulo y la ceja hinchados (el lunes, ¡Oh, milagro!, la hinchazón había desaparecido). Y, por fin, difundió unas fotografías y unos videos absurdos, que recuerdan los del gran farsante Armando Valladares: Yoani con muletas y Yoani cojeando con grandes dolores. A decir verdad, Valladares era un diletante en comparación con Yoani; sus fabulaciones de que lo habían dejado paralítico sólo quedaron desenmascaradas cuando por fin salió de la cárcel bajo la condición de que subiese y bajase por su propio pie las escalerillas del avión que lo condujo a Miami. Valladares tramó sus mentiras para verse libre. En cambio, las de Yoani parecen hechas a medida para llevarla a la cárcel, incluso si el gobierno cubano es más que reticente a ceder ante esta peculiar y malsana fantasía.
Entretanto, las graves deficiencias de Internet en Cuba continúan; sus periodistas, profesionales, científicos, educadores y técnicos pelean a diario con una conexión tan lenta y costosa que los devuelve a la Edad de Piedra en la era de fibras ópticas y ADSL universal en todo el mundo desarrollado. Debe ser frustrante y desesperanzador el tener que enfrentarse a la indiferencia más absoluta que la prensa extranjera exhibe ante este hecho, mientras que al mismo tiempo se regodea con las distracciones patológicas de Yoani y Reinaldo. Pero mientras el espectáculo mediático siga cumpliendo la función que se le ha asignado —engordar el negocio familiar de la pareja mientras se desvía la atención de las auténticas noticias y, de pasada, se demoniza a Cuba—, el desgaste mental que produce pasa a segundo plano.
Artículo original publicado el 11 de noviembre de 2009
Machetera y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a la autora, al traductor y la fuente.
Mientras la sin par bloguera se recupera de sus golpes en los riñones con morados en la parte menos prominente de su exinánida figura, en otra parte de la Habana, la envueltica en carnes aficionada a los ayunos, diz que se debate entre la vida y la muerte pero es acusada de mantener como rehenes a los participantes de la fiesta de pijamas, perdón, de la huelga de hambre… pero ¡¡ya sabemos lo que son sus huelgas de hambre!!
Sin embargo como dice Pepe Pérez, “la defensa es permitida” y tampoco va a dejar que le roben su show, no señor, que para eso tiene antigüedad en el escalafón…!!
Y para terminar la “caldosa”, la patica de puerco la pone el duelo virtual, perdón, verbal, del abandonado conyugue que después de tener que soportar que Pardo tirara del “auto del secuestro” un medio básico, ahora tiene que irse a fajar a puro converseteo en una “céntrica esquina” de la Habana… por casualidad… ¿no será en Prado y Neptuno?
Pero de todo eso nos cuenta Norelys Morales… ¡¡y promete más!!
El Herald manipula hasta con la salud de Martha Beatriz Roque Por Norelys Morales Aguilera
Según el Miami Herald Martha Beatriz Roque Cabello, se encuentra muy delicada de salud.
El Miami Herald no respeta la verdad ni en esas circunstancias, para manipular y mentir groseramente.
No puede esperarse de tal periódico información seria.
La historia de Martha Beatriz es contada desde la visión de los terroristas de Miami, sin concederles el beneficio de la duda por buena intención.
Juzgada y sancionada a prisión por delitos previstos en las leyes cubanas, Roque Cabello fue puesta en libertad por problemas de salud un año después, en el 2004. Sin embargo, los mismos no le impidieron seguir su labor de ganar fondos del terrorismo.
Vladimiro Roca, usando el Herald como siempre hacen y además, para sacar más partido al suceso del deterioro de la salud de Roque Cabello, dijo al Herald: "Hacemos responsables al gobierno cubano y a la Seguridad del Estado por lo que pueda sucederle a Marta''.
A Roca no le quedó más remedio que admitir que la mercenaria se ha negado sistemáticamente a recibir asistencia médica en su encierro voluntario.
Lo que de verdad ha sucedido con esta nueva acción de la desprestigiada “disidencia” lo cuenta una de las huelguistas en la revista digital “cubanuestra”, publicación de vínculos probados con agentes de la CIA.
“Yo, Niurka Caridad Ortega Cruz, [...] Estuve en el plantón en casa de Vladimiro, once días, en compañía de la Sra. Martha Beatriz Roque y otros hermanos de lucha, y lo abandoné temporalmente por una razón humanitaria. Los allí presentes confiamos en la justicia de lo que hacíamos y nos manteníamos firmes en nuestra posición. Sin embargo, de repente comenzamos a convertirnos en rehenes de Martha Beatriz y la lucha perdió su sentido original.
La autosuficiencia de Martha Beatriz sus atropellos [...] su manera irrespetuosa de interactuar con todos [...] nos convirtió en sus esclavos [...] incluso supervisaba las conversaciones con nuestros familiares, lo que hizo que se ganara el apodo de batistiana y la condición de desequilibrada mental [...] declaro además que todo lo que ha hecho hasta el momento lo hace por sobresalir. De lo contrario Martha hubiese permitido que otros hermanos se hubiesen sumado al plante y no hubiese expulsado a tres de ellos [...] Lo que pasa es que con esto tendría que compartir el protagonismo, pero no quiere hacerlo [...] En nombre de la Liga Cívica Martiana, de la cual soy vice-presidenta, declaro mi solidaridad con los hermanos que son rehenes de Martha”
Uno de los blogs a los que nos mantenemos vinculados, acaba de publicar un artículo donde hace referencia a uno de los que sobre los perfomances de la susodicha publicaramos recientemente. Es un blog en lengua inglesa.
Los dejamos con uno de los párrafos del texto que publica "Machetera" y su promesa de enviarnos el texto traducido muy pronto:
“Si Sánchez es una personalidad paranoide bipolar, o una personalidad bipolar con tendencias paranoides es algo para decidir por profesionales de la salud mental cubanos, pero las evidencias dejan bien claro -las ilusiones pronunciadas y repetidas de esplendor, acopladas con fábulas sobre persecuciones que claramente son diseñados para el consumo extranjero- que indican a una joven perturbada cuya percepción sesgada de la realidad está siendo alimentada, más bien que calmada”.
Con este post en “El blog de Vladia: Hace calor en La Habana”, me llegan las noticias de la nueva puesta en escena de Sara Yoanis Bernhardt Sánchez:
Huele a quema'o en calle G Noviembre 7, 2009 por Vladia
Al buscar, como de costumbre, las noticias referidas a Cuba, acabo de tropezarme con raros titulares que hablan de la detención y golpiza a Yoani Sánchaz, la misma que atentó contra el derecho de niños cubanos en una iglesia presbiteriana al hacerlos objeto de su labor proselitista en contra de la Revolución cubana, y que luego diera un ridículo showcito en el centro cultural Fresa y Chocolate, disfraz mediante.
Saltando de enlace en enlace, supe también de la extrañísima marcha protagonizada ayer en 23, desde G hasta L, por unas decenas de jóvenes bajo el lema “No más violencia, Súmate.” Francamente, me resulta bien oscuro el asunto. ¿A partir de ahora seremos testigos de “espontáneas” marchas de protesta? ¿Contra qué violencia estaban pronunciándose esos muchachos con sus abstractos carteles? ¿Sería contra la que está ocurriendo en Afganistán, Honduras, o contra lo acontecido en la más importante base militar norteamericana donde un enloquecido disparó y dejó muertas a 13 personas y varios heridos?
La Yoani, casi no hace falta aclararlo, es una falaz construcción mediática; y bien pudiera ser que la supuesta detención, por unos 20 minutos, -ocurrida antes de que pudiera incorporarse a la marcha- haya sido solo una manera de impedir que esta agitadora pusiera mala la cosa convirtiéndola en su tribuna. De haber acontecido la mentada golpiza, dónde están las fotos de los morados y la machacadera; ella que encarama en su blog y en su twitter hasta cuando el viento le despeina la peluca.
Por lo que leo, parece haber sido una manifestación organizada sobre todo a través de algunos blogs, entre ellos Octavo Cerco; y también me asombra ver las posibilidades tecnológicas de que disponen: teléfonos celulares, rápidas conexiones a Internet que incluso les permiten subir los videos… En ninguna parte dice con claridad quién convocó esa marcha. En todas partes del mundo esas demostraciones llevan un permiso, precisamente para ser protegidas y para evitar disturbios con el tránsito y otras posibles consecuencias. Me pregunto cómo pudieran ser las cosas de ahora en lo adelante, porque si mañana alguien “se equivoca” y organiza otra marcha de esa con cartelitos diferentes, estoy segura que se iba a armar la de apaga y vamos. Y no porque interfirieran fuerzas policiales; el propio pueblo no lo iba a permitir.
Y este es el comentario que dejé en el post de Vladia:
Era, querida Vladia, el “touch of class” que le faltaba a la Calandraca bloguera: lo anuncié hace pocos días… la cuenta corriente ya está lo suficientemente abultada para poner broche de oro con la “golpiza” y el “arresto” y ganarse el parolee de refugiada política… sólo que Washington la necesita acá… (Por cierto, Canadian foundation habla de un carro con chapa particular: ¿otro ciber-montaje??)
Luego, muy sobriamente, nos entrega Lagarde su comentario
Performance contra la violencia en La Habana
Un grupo de jóvenes, artistas y estudiantes, protagonizó ayer un performance contra la violencia en una céntrica calle de La Habana. Según testigos presenciales del hecho el performance intentaba llamar la atención contra las distintas formas de violencia que existen hoy en el mundo, la de género, la violencia contra los niños y especialmente a la generada por la guerra.
El performance fue descrito por algunos de sus protagonistas como un llamado a la paz y al amor en el mundo
Y nos vincula con el post de nuestro sin par Yohandry:
Yoani Sánchez (Fuera de Temporada) Publicado el Noviembre 7, 2009 por Yohandry Fontana
Un grupo de jóvenes en La Habana, Cuba, organiza un performance que titulan No más violencia (no se sabe si es la de Honduras, o la que tiene lugar en Irak, Afganistán, o en Colombia), y digo esto porque no se explica en el video, y como vivo en Cuba, se que la violencia aquí no camina…
Pero bien, Claudia Cadelo dejó este vídeo en su blog. No comprendo cómo pueden subir sus videos a Youtube tan rápido, pero allí está. Ella misma por Twitter dijo que no había llegado hasta el performance, además de que explicó que estaba detenida.
¿Cómo pudo hacer Twitter detenida, cómo subió el video desde un carro de la policía?
Sigamos…Es una marcha pacífica, que termina feliz, en definitiva todos los cubanos estamos contra la violencia. El bloqueo a Cuba es una forma de violencia, un asesinato que mata a niños, mujeres y hombres y acaba de ser condenado en la ONU.
No se ve en el vídeo un solo policía; ningún joven es golpeado ni agredido. Decenas de personas tiran fotos, se interesan por lo que sucede.
Ahora, una lectura atenta a lo que (¡¡por supuesto! ¿Esperaban otra cosa?) nos “regala” Internet sobre el “atropello” que dice Yoani haber sufrido
Según REUTERS: “Cerca de 60 personas (¡ah, dígame usted! ¡¡Dice Ernestico que 200!!) participaron en la manifestación, que es un hecho inusual en Cuba, y portaban letreros con el lema "No a la violencia. Súmate". Dieron vueltas por algunos minutos, no realizaron discursos y se fueron sin incidentes. Un participante dijo que la marcha no apuntaba a Cuba, sino a la violencia en todo el mundo”.
Crédulamente, el amigo de Huckleberry Finn afirma, solidario:
Tom Sawyer”: “La han agredido física y verbalmente. A Orlando también. Les gritaban dentro de la patrulla que hasta ahí habían llegado, la pusieron con la cabeza hacia abajo y los pies hacia arriba y les aplicaron golpes de karate.
Pero el plato fuerte son las propias palabras de Yoani... Yoani, acompañada sólo por Pardo… porque no había que “exponer” por si acaso, al príncipe consorte, ya se sabe que a él, sí, la violencia no le va…
Pardo, que el pasado jueves se exhibió cámara de video en mano, y que inexplicablemente no la llevaba, en un acto supremo de apendej… perdón, de valentía, lanzó su celular por la ventanilla del auto secuestrador… (Por cierto, del tipo de autos que es usual ver en las firmas de alquiler como “Rent a car” y otras destinadas al turismo). Pues sí, estos osados paparazzis de la libertad de expresión, ¡¡no filmaron nada de este secuestro!! ¡¡Qué casualidad!!
Y luego la señora Bernhardt-Sánchez, la multipremiada, la estrella de los videos de Youtube, golpeada, amoratada, semi tuerta, ¡¡no utiliza estas pruebas fehacientes de la maldad castrista si no que sólo suben un audio-video de foto fija, con una foto de Yoani que parece mirar con burla a los crédulos lectores!!
Sigamos con la descripción del malvado secuestro:
Según AFP, Yoani relató:"Fue un episodio muy violento, me apretaron muy fuerte las muñecas, me dieron golpes por los riñones, y a las personas que intercedían les decían que éramos contrarrevolucionarios (anticastristas)", contó la bloguera, tras subrayar que no sufrió "lesiones graves" y que fue liberada media hora después de los hechos”.
¿Le dieron golpes de karate, golpes por los riñones y los senos ¿Y no sufrió lesiones graves? ¡Di tú! Pero sigamos tratando de desmontar en escenas y actos esta nueva versión de teatro del absurdo; al aquelarre mediático también se sumaron AFP, REUTERS, reportes de NOTIMEX en La Habana, European Press… El País, de España (¡¡Ah, El País!!) que nos “dice”:
“En su blog cuenta que, al resistirse a la detención, los policías, que nunca se identificaron como tales, los metieron a la fuerza en dos vehículos y los maltrataron "física y verbalmente" antes de dejarlos en otro lugar de la ciudad, unos veinte minutos después. "Fui secuestrada al peor estilo siciliano, con violencia verbal, física, llaves de inmovilidad, rodillazos", relata. "Mientras me golpeaban me decían: hasta aquí llegaste Yoani Sánchez, no vas a hacer ninguna payasada más".
La versión publicada en Urgente24, de Argentina: (“Información confiable”, se lee en el subtítulo del periódico…):
“[…] vimos llegar en un auto negro -de fabricación china- (pudo ser también venezolana, claro… sugestiva la indicación de la marca, estará indicando la Yoa subliminalmente que sea el próximo Premio en su haber??) a tres fornidos desconocidos: “Yoani, móntate en el auto” me dijo uno mientras me aguantaba fuertemente por la muñeca”. “[…] Ya se te acabaron las payasadas” dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido”... También en Urgente24 relata la bloguera “[…] Cómo describirle [a su hijo] la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto”.
Sin embargo en su “videosóloaudio”, ella misma relata cómo subió al supuesto auto “secuestrador”: “Por favor, Yoanis, acompáñanos, súbete al auto, no hagas de esto un escándalo”…
Y continúa:
“Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones” […] “a mi me cogieron cabeza para abajo, piernas hacia arriba” “uno más me daba en la cabeza” “después de muchos golpes allá adentro” “nos soltaron con bastante violencia también […] a mi me tiraron y me tiraron la bolsa encima con mis cosas”…
Tiene esta niña un futuro garantizado en las actividades circenses: primero payasa y ahora, todo un acto de contorsionismo… llevo un buen rato tratando de imaginar cómo cabeza abajo pudo alguien sentado en el asiento delantero halarle el pelo, otro darle golpes en los senos y a la vez, golpearle con golpes de kárate en los riñones, (recuérdese que eran “3 fornidos desconocidos”, más la Yoa, más el poeta que tiró el celular, todo esto ligado con kárate, apretujones y etcéteras, dentro de un auto en movimiento, manejado claro por uno de los tres fornidos…)
Pero el pollo del arroz con pollo es… ¿dónde están los videos? ¿Dónde las fotos de los moretones (fuera del delicado arañacito del poeta)?
Y continúa esta vez el Herald:
"No hay sangre. [Hay] moretones, golpes, pelos arrancados, piñazos a la cabeza, riñones, rodilla y pecho'', indicó la bloguera poco después de que ella y Orlando Luis Pardo fueran liberados. "En fin, violencia profesional''.
"Yo, que soy una persona de pacifismo verbal, estoy sacudida ante la violencia, porque la violencia enmudece a cualquiera'', precisó Sánchez por teléfono después el incidente que duró unos 20 minutos.
“Al preguntarle si pensaba que la detención estaba concebida para evitar que participara en la marcha, Sánchez respondió: "Evidentemente. Todo lo demás sería especulaciones''. La marcha, que según Penúltimos Días contó con unas 200 personas, [todos los demás dicen 60, yo conté unos 40] fue la segunda demostración en La Habana en las últimas tres semanas por parte de jóvenes cubanos generalmente críticos del sistema comunista que rige en la isla”.
Y he aquí justo la intríngulis del problema… lo ideal, lo nunca soñado ni planificado, ni preparado en sus más ínfimos detalles (nooooooo, queeeeeeeeee va!!): un acto de violencia justo antes de una manifestación contra la violencia!!
Y hasta aquí llegamos… una vez más repito las palabras de mi admirado Taladrid: Saquen ustedes sus propias conclusiones, y, de paso, vean lo que dice desde Perú, Javier Fernández en su blog Javi270270 ¿Qué pasa?:
Dicen que lo bueno, si bueno, dos veces bueno y yo digo que lo malo, si nauseabundo, 4 veces malo: así que prometo solemnemente -payasadas mediante- darles un descanso con estas tazas de sopa de calandraca...
La mentira corporativa y la nueva payasada de Yoani Sánchez
Por Norelys Morales Aguilera
Resulta casi axiomático que si se habla mal de Cuba, no importa que sea una agencia, un periódico o un blog, son innecesarias pruebas. Es la mentira corporativa.
En el mundo mediático desigual la mentira no requiere pruebas, solo la verdad tiene que probarse. Videos de Cambios en Cuba demuestran la manipulación orquestada recientemente por la Señora Yoani Sánchez. Todos pueden deducir.
Parafraseando al autor de escandalosas historias de verdades a medias y grandes titulares, el magnate de la prensa norteamericana W.R. Hearst, las transnacionales mediáticas y la blogosfera contrarrevolucionaria y mercenaria, responde: “Publiquen que las mentiras las ponemos nosotros”.
Radio Martí salió con la primera versión en el caso del incidente protagonizado por Yoani Sánchez con el concurso de su corito, una payasada más durante el debate serio sobre Internet de la revista Temas.
Descalificar otras intervenciones fue parte de show. Y, verdades a medias son mentiras completas.
Las intervenciones sustantivas, con matices, honestas, de otros participantes desnudan los propósitos que animan a quienes subvencionan las payasadas y la vileza del proyecto político en que se empeñan.
¿A nadie le llama la atención que entre los “protectores” de Yoani, ella menciona a Mauricio Vicent quien tuvo la misión de darla a conocer en El País versión en la Madre Patria del El Nuevo Herald miamense, ambos propiedad del Grupo PRISA?
Yoani Sánchez sigue sin dar respuestas a preguntas reiteradas que se le han hecho desde este blog, que tiene lectores de donde deben salir las respuestas.
¿Por qué no acaba de explicar quién es Josef Biechele que “desinteresadamente” ha llevado el servidor de Desde Cuba desde hace años fuera de la Isla?
¿Por qué no cuenta cómo se subvenciona su portal, alojado en un servidor de la empresa Cronos AG Regensburg, una sucursal de la empresa Strato en Alemania?
Resulta molesto cuando -intentando hacer un trabajo serio y responsable, enfocar la mirada atenta a cuestiones que son, hoy día, de vida o muerte- debe una redactora ocupar su escaso tiempo con banalidades tales como las mentiras de una persona que ha puesto su mejor empeño en convertirse en una asalariada del imperio, o leer las reiteradas mentiras que contra nuestro país abundan en las ciber-carreteras.
Desde hace años, es para mí tarea común del día a día responder en Internet las dudas y absurdas recriminaciones que se difunden sobre nuestro país y el acceso a Internet: he tenido la oportunidad de dirigir el área informática de una institución de carácter nacional y, por ello, de conocer en carne propia lo que implican para la aplicación de las TICs en Cuba las restricciones del bloqueo; he participado en el Taller Regional IFLA/UNESCO de Internet para América Central y el Caribe, evento que se realizara los días 17 y 18 de noviembre de 2005 y en el que recibimos la visita del Sr. Stuart Hamilton, que a nombre de la Asociación de Asociaciones Bibliotecarias (IFLA, por sus siglas en inglés) y de su Comité de Libre Acceso a la Información, estudió la situación de Cuba con respecto a su acceso a Internet… y salió completamente satisfecho de nuestro trabajo en este sentido. (Fue publicado un Dossier sobre este taller, en el número 99 de 25 de noviembre de ese año en el Boletín Librínsula de la Biblioteca Nacional José Martí, accesible en http://librinsula.bnjm.cu/1-205/2005/noviembre/99/dossier/dossier183.htm ).
He visto y comprobado el trabajo de nuestro Estado y Gobierno para insertar a nuestra Patria en el mundo de la computación, las tecnologías de la información e Internet: desde hace muchos años, se acomete el trabajo de llevar las fibras del cableado óptico hasta el último rincón del verde caimán antillano; se ha creado una inmensa infraestructura para llevar el conocimiento sobre computación e Internet a todos, desde los niños hasta los ancianos de la tercera edad… la alfabetización informacional es un hecho en Cuba… entonces es lógico preguntarse: ¿enseña alguien a leer a quien no quiere que se informe?? Sobre esto precisa Rosa Mirian Elizalde “¿Qué sentido tendría abrir en todos los municipios de la Isla Joven Clubes de Computación –centros comunitarios gratuitos- para aprender el uso de las máquinas computadoras, con acceso a Internet? ¿Por qué Cuba ha puesto en práctica tan ambicioso programa de capacitación, si su infraestructura de redes es aún precaria? ¿Por qué estos datos sencillos, verificables por cualquiera, jamás aparecen en las reseñas periodísticas que machacan insistentemente sobre las supuestas restricciones de Cuba al acceso a Internet? La respuesta es simple: el criminal, como siempre, quiere hacer pasar a la víctima como asesino”. [1]
“La Internet parece inventada para nosotros”, repetía un Fidel consciente de que la tecnología no es ni buena ni mala, si no poder en las manos de quienes la tienen, un poder que nunca es neutral”. [2]
Quienes se quejan, en público o en privado, de la imposibilidad de un acceso a Internet desde Cuba, harían bien en leer estas palabras de algunos conocedores de la materia:
Según Amaury E. del Valle, una de las voces más autorizadas en el periodismo cubano sobre el tema de Internet, “Cuba, un país con más de once millones de habitantes apenas tiene autorizados, vía satélite para Internet 65 Mbps de ancho de banda para la salida y 124 Mbps para la entrada” [3]. El 6 de febrero de este año, Boris Moreno Cordovés, Viceministro de la Informática y las Comunicaciones (MIC), en entrevista para Juventud Rebelde, confirmaba que las cifras actuales están en el rango de 180 megabytes de salida y otros 302 de entrada, “lo cual sigue siendo muy bajo para las necesidades reales” [4]
Nelson P. Valdés, Profesor Emérito de Sociología de la Universidad de Nuevo México, escribió en el año 2003: “Debe destacarse, sin embargo, que si bien el gobierno de los Estados Unidos eliminó la restricción principal que ejercía sobre la conexión cubana, no depende de Cuba conectarse a Internet a la velocidad que desee hacerlo o con tantos canales y proveedores Independientes como pueda elegir. Hasta el momento, cada vez que Cuba intenta añadir un nuevo canal a Internet, la contraparte estadounidense debe obtener la licencia apropiada del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. De modo similar, si una compañía norteamericana quiere abrirle un nuevo canal a Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexión, se debe expedir una licencia”. [5] La situación, a pesar de los “cambios” continúa en el mismo punto, pues pese a supuestas autorizaciones del Gobierno Obama, ninguna empresa de este ramo se ha comunicado oficialmente con Cuba. Ver [6]
Si en estos momentos, con la infraestructura incompleta que tenemos, con una conexión satelital, se proporcionara un servicio de Internet al país de forma indiscriminada, posiblemente ninguno de los usuarios conectados podría abrir ni al menos una página al día… Pero, sin razonamientos lógicos, solamente siguiendo un guión montado –pago al contado, imaginamos- muchos “disidentes” reclaman un servicio de Internet para satisfacer sus necesidades personales. A ninguno de ellos les preocupa si hoy día el país –repetimos, con sus escasos recursos- garantiza el acceso a la información que precisan médicos, investigadores, intelectuales… ellos reclaman “su” Internet. Sin embargo, estos “ciber quejosos” ostentan equipos con tecnología de punta, que van desde modernas laptops, grabadoras y cámaras de video a celulares de último modelo… No debe olvidarse que “[….] Mediante organismos gubernamentales como la USAID, el Plan Bush en el año 2004 destinó 36 millones de dólares para promover la subversión y apoyar materialmente a los grupúsculos contrarrevolucionarios, a los cuales dota de modernas tecnologías que niega al pueblo cubano en virtud del bloqueo. Esta llamada “Comisión para una Cuba Libre” otorgó adicionalmente en el 2004 otros cinco millones para difundir una imagen negativa de la nación, primordialmente a través de Internet, presentándolo como un país que viola los derechos humanos, promueve el terrorismo, fomenta la desestabilización, realiza actividades de espionaje y desarrolla un programa de investigación de armas biológicas”, lo que configura lo que llama el autor “guerra asimétrica” [7]
Ya Fidel anticipaba en 1965, con su visión precursora: “la posibilidad de que nuevas herramientas electrónicas se estaban disponiendo para el mal y probablemente ya se usaban contra Cuba: ‘pero hay algo que los cerebros electrónicos del Pentágono no pueden medir, hay algo que sus computadoras no pueden calcular, y eso es: la dignidad, la moral, y el espíritu revolucionario de nuestro pueblo’, dijo, “unos meses después de la fecha en que se interconectaron varias computadoras en los laboratorios del Pentágono y nacía ARPANET” [2]
Para fomentar esta idea de Cuba como país que restringe el acceso a Internet, han surgido personajillos elevados al rango de “figuras”, a golpes de dólares y manipulaciones mediáticas: tuve la desdicha de participar, por primera vez en vivo y en directo, en uno de los perfomances de Yoanis Sánchez, la “bloguera estrella”, bautizada por esta redactora como la “Calandraca bloguera” por el parecido obvio con el animalejo, además de por las características corporales similares entre ambos vermes, por su “relevancia”: las dos sirven como carnada. Allí, en Fresa y Chocolate, escuchamos mentira tras mentira, desde la supuesta censura a su sitio Generación Y (que es completamente replicado en otro, también a su nombre, y que promueve como una “voz cubana”, lo que demuestra la falacia de esa supuesta censura: ¿bloquear un blog, y permitir que su clon sea visible en todo su “esplendor”?, ¡totalmente carente de toda lógica!) Igualmente en su discurso refiere algunos sitios supuestamente bloqueados o censurados, entre otros el de su partner Claudia Codelo, “Octavo cerco”… que no muestra estar cercado ni siquiera por una cerquita peerles, como pueden comprobar en este print screen conseguido en mi Pc:
Igualmente pude revisar algunos de los vínculos que “ostenta” Yoani en su clon, como por ejemplo, Bloggers Cuba; Itinerario blogger (donde me divertí con las clases de ciberterrorismo desde su “sitiado hogar”: ¿cómo pudieron los 13 o 14 participantes burlar el “cerco policial” a su casa? ¿Subirían, tal cual ninjas modernos, los 14 pisos por las paredes exteriores de su edificio??); Desde la Habana (con la voz de alguien que reconoce haber estudiado, ser universitaria, tener carencias… que parece haber resuelto como “bloguera independiente”: ¿calandraca se baña, pero salpica?); el pretencioso y recargado Habanemia, y para no hacer larga la saga de los ciber-paraperiodistas o parablogueros, nada menos que ¡¡un blog alojado en elmundo punto es!! (¿Quién lo diría, verdad, Yohandry? ¡¡Hay blogs a los que El mundo no tiene Prisa en censurarlos como hizo a los nuestros…!!), desde el cual su autora exhibe la misma predilección que recién ha atacado a Yoanis de disfrazarse… y hasta pude visitar sin ser invitada el blog de otro ciberchancletero, que compite con Yoani en esto de los perfomances, aunque en vez de disfrazarse, éste se desnuda…
Un ejercicio de búsqueda bastante aburrido pero que demostró no sólo que la supuesta censura que recitara Yoanis en su bien aprendido discurso del jueves pasado es otra de sus mentiras, si no que lo identificado como “Blogs y sitios desde Cuba”, incluye sitios como el citado alojado en elmundo o el llamado convivencia, también con dominio situado en España...
Y, luego de esta exposición, de revisar los vínculos que cito, dígame, querido lector, si no coincide con las palabras de la periodista Rosa Miriam Elizalde, Editora de la página digital Cubadebate, que ponen broche de oro a este texto:
“Es algo agotador. Cuantos escribimos en la prensa cubana lo sabemos bien, y estamos acostumbrados, qué se le va a hacer si mucha gente se empeña en tomar la parte por el todo, la mentira por la norma, el absurdo por la divisa. […] Pero lo más agotador no es este goteo insoportable de lugares comunes, cosa que viene ocurriendo desde hace más de cuatro décadas con casi todo lo que huela a Cuba, y que más tarde o más temprano se desinfla como un globo de Cantolla. Lo más agobiante, y lo que día a día se extiende y crece, es lo que podría denominarse «corporativismo de la mentira», este modo frívolo de meter a todo un país dentro de la etiqueta de un prejuicio. Y esto no es solo nocivo y corrupto, sino irracional y fanático”. [8]
Léase además, sobre los parablogueros*, los siguientes artículos:
“Entre otros usos, el prefijo para se emplea para expresar cierto tipo de similitud, es decir, relación que se establece entre cosas que comparten atributos en común, pero que no llegan a ser iguales o idénticas; así, tenemos paraliteratura, paramédico o parafarmacia, que denotan realidades similares a la literatura, los médicos y las farmacias, respectivamente, pero, en el fondo, de categoría inferior. Esto hace que los términos formados con este prefijo adquieran un cierto matiz peyorativo o cuando menos connoten carácter de sucedáneo”. El cajetín de la lengua / José Antonio Díaz Rojo http://www.ucm.es/info/especulo/cajetin/paralimp.html
No sé cómo empezar estas reflexiones. Acabo de ver el estreno de “Y sin embargo, se mueve (…desde Silvio Rodríguez)”, una puesta escénica de La Colmenita para adolescentes y jóvenes, en su sede, la Sala Teatro Orden Tercera del Convento de San Francisco en La Habana Vieja. Sé que no es tiempo aún de escribir, que las emociones deben asentarse. Pero compartiré algunas impresiones con ustedes, porque quiero después hablar de otro espectáculo, para nada artístico, que presencié unas horas antes de la obra teatral.
La puesta de La Colmenita alude directamente a Galileo –lo hace de forma explícita en el título y en algunos diálogos--, y de cierta forma a la obra de Bertold Brecht que aborda el trágico final que tuvo el extraordinario hombre de ciencias. Recuerdo aquella obra con afecto, la leí con fruición en mis años escolares –algo raro, pues entonces uno solía despreciar las lecturas obligatorias--, y la disfruté en las tablas, creo que por Teatro Estudio, hace también muchos años.
Pero esta es una interpretación diferente del viejo dilema: salvarse o no –de un castigo, de la incomprensión o de la tortura y la muerte como en el caso de Galileo--, en defensa no de la verdad, sino de la fe, de los sueños, de la fantasía. Salvarse o no de la utopía de poder hallar, construir, otros mundos posibles. Siempre existirán tribunales inquisitoriales para decretar –a nombre de Dios, o, paradójicamente, de la Ciencia o de la Libertad--, cuáles deben ser los límites de la fantasía, de la justicia, del conocimiento.
Siempre existirán hombres y mujeres de alma mutilada, que se asusten ante los sueños “locos” de sus contemporáneos, no porque desconfíen de la veracidad o de la justeza de esos arrebatos cósmicos, sino por una razón más simple, y también más convencional: porque necesitan preservar la “normalidad” de sus vidas. La obra de Cremata se apoya en la música (y en las letras) de Silvio Rodríguez y no puede hallar mejor asidero.
De regreso a casa, pensaba en que la fantasía, los sueños, la fe en el ser humano, en la posibilidad de lo imposible, es el rasgo distintivo de los revolucionarios. Que las Revoluciones se producen cuando se rompen los diques que contienen los sueños, cuando se desbordan las esperanzas. De ahí la incomodidad de los espíritus conservadores, el cansancio que provoca en ellos la eterna navegación por mares ignotos en busca de utopías.
Y recordaba el espectáculo que presencié por la tarde en los ya habituales debates de la revista Temas. Se trataría esta vez el impacto de Internet en la cultura. Llegué un poco tarde, y ya el panel de expertos había iniciado su exposición. Me hallé de repente tras las rejas exteriores del local, junto a un grupo de jóvenes y no tan jóvenes –entre unos y otros, encontré a los mismos ciber-politiqueros de siempre, cámaras de películas y de fotos en mano-- que como yo, no habían podido entrar. Entre los que pujaban por hacerlo estaban algunos estudiantes colombianos, que nos obsequiaron ejemplares de una revista rústica, combativa.
Como todos los estudiantes universitarios, parecían un poco locos, y es evidente que sueñan con transformar el mundo: por eso la revista recorre temas internacionales (el derecho del pueblo palestino a la tierra y a la paz, por ejemplo, o el hambre de los pobres), e internos (la represión del estado capitalista colombiano). Asumí entonces que era un buen momento para repartir también algunos ejemplares de La Calle del Medio que traía en mi mochila. Estuve a punto de marcharme, pero finalmente dejaron entrar a la mayoría de los retrasados.
Muchos ciber-politiqueros entraron conmigo. Visten como los universitarios colombianos, con esa estudiada dejadez que entremezcla aires hippies y poses intelectuales, todo en ropa de marca. Parecen estudiantes franceses de los sesenta. Pero hay algo raro: Yoss habló en nombre de ellos, y los calificó como cubanos de a pie. Frase linda, de moda. Y sin embargo, traen sofisticadas cámaras de video y de fotos, celulares satelitales, sostienen blogs personales en Internet.
Son jóvenes graduados en universidades cubanas, que están cansados de tanto sacrificio: quieren que dejemos de soñar. Aunque parecen de los sesenta, se asemejan más a los franceses de los noventa. No gritan en las paredes: “seamos realistas, hagamos lo imposible”; ellos no son realistas, son pragmáticos. Su rebeldía consiste en repudiar, en maldecir la rebeldía. Son rebeldes extrañamente promocionados por el sistema que más le teme a la rebeldía. Tienen la apariencia de ser “hijitos de papá”, no importa cual sea el origen real de cada uno de ellos; son hijos adoptivos de un Papá ajeno y solvente, que los exhibe y premia como ejemplos a seguir. Ellos quieren ser personas “normales”. Normales, por supuesto, de los barrios altos de cualquier otra sociedad. No normales de las favelas de Río, de los cerros de Caracas o del Bronx neoyorquino. Visten como los revolucionarios de los sesenta y piensan como los neoconservadores de los noventa. Aman la Coca Cola y la comida chatarra.
Alguien me susurró al oído: “mira a Yoani disfrazada”. En una esquina estaba Yoani Sánchez, con una fea peluca de rubia teñida, y un vestido negro ajustado. Las cámaras de sus colaboradores –y probablemente la pluma de algún corresponsal extranjero--, recogerán la escena: mientras todos se divertían en el local a costa de la peluca, los reporteros dirán que pasaba inadvertida. Pero el detalle es más significativo: despojada de su indumentaria habitual de muchacha sencilla, aquel disfraz se acoplaba mejor a sus aspiraciones de paz holgada. Alguien dijo que se había vestido de alemana, y quizás el símil es más exacto en sus afanes ideológicos que físicos. El verdadero disfraz de Yoani es su apariencia cotidiana. Cuando fue llamada por su nombre y apellidos para intervenir, el espectáculo mediático alcanzó su paroxismo: frente al micrófono, se arrancaría la peluca en gesto farsesco, para supuestamente descubrir su identidad. ¿Qué importaba entonces lo que dijera? El habitual escenario académico se transformaba en la plataforma de un show mediático contrarrevolucionario, en el espacio de un estéril ciber-chancleteo. Era una pésima puesta en escena, pero una puesta, al fin y al cabo.
Hay burócratas que son inquisitoriales, por falta de alas para volar. Se reconocen enseguida. Hacen daño, pero uno sabe que existen –porque en una sociedad humana, existe todo tipo de ser humano--, y los sortea.
Estos jóvenes “rebeldes”, sin embargo, viven disfrazados. Son inquisidores posmodernos. Hablan contra todos los dogmatismos, contra los que cercenan sueños, para acabar de una vez con la Imaginación, con la Esperanza, con la Fe. Exponen sin recatos los sueños permitidos: una casa, un carro, una buena vida. Cuando dicen que la Revolución los ata, no se refieren a inexistentes pretensiones de vuelo: quieren decir que la Revolución no los deja ocuparse de sí mismos, hacer mucho dinero, divertirse en fiestas privadas. Que los acosa instándolos a volar.
Ayer en la tarde no lo comprendí bien, aunque lo intuía. Pero los niños de Cremata me lo aclararon, entre risas, lágrimas y canciones de Silvio. Esos jóvenes y algunos mayores –elegantes, sofisticados señores--, conforman un oscuro e inadvertido tribunal que –en nombre de los sueños--, condena el acto de soñar; que en nombre de la Libertad, quiere que regresemos a una época en la que los sueños no rebasaban el espacio de un hogar. Ayer fue el día inaugural del Festival de Teatro de La Habana, y casi de casualidad se enfrentaron –como arte y como farsa--, dos visiones del futuro: la que apela a la libertad del espíritu y la que no trasciende los límites del cuerpo.
Nunca había visto un mejor performance que el protagonizado por Yoani Sánchez esta tarde. Con peluca platinada y un ajustadísimo vestido negro, más parecía una “luchadora” del Malecón que una “arriesgada combatiente” decidida a romper el supuesto cerco policiaco, que siempre anuncia en sus post y que nunca se ve por ningún lado.
Tanto es así, que la dejaron pasar sin más ni más, aunque todo el mundo, absolutamente todo el mundo, sabíamos que era ella, en una especie de versión de Mata-Hari tropical y maleconera. La única convencida de su irreconocible apariencia era ella misma, porque quienes nos agolpábamos a las puertas del Centro Cultural Fresa y Chocolate intentando entrar al debate sobre la cultura cubana en Internet, nos dimos cuenta al instante. Por cierto, se veía algo mejor así que con su propio look.
Junto a la mutante, vi pasar a Rosa Miriam Elizalde, de Cubadebate.cu; a M. Lagarde, de Cambiosencuba, cámara de video en mano; a Rosa Báez, de La polilla cubana y Enrique Ubieta, de La Calle del Medio. Son los que pude ver, porque había medio centenar de personas intentando alcanzar espacio.
No fui de los afortunados, y me quedé fuera junto a Pardo Lazo y Reynaldo, el esposo de la “vedette trasmutada”, entre otros bloggers de las dos orillas. De todas formas, no lamenté el embarque: haber contemplado a la mutante de la Generación Y fue mejor que asistir a una función del Circo Nacional en temporada alta.
P.D
Espero que Lagarde suba rápido sus videos para que puedan apreciar a la Mutante. Se aceptarán sugerencias sobre otras apariencias que pudiera utilizar Yoani para superar esa primera presentación.
Mejor idea no se le pudo ocurrir a la mercenaria Yoani Sánchez, que aparecerse disfrazada -¿de alemana?- en un debate, convocado por la revista Temas, sobre el papel de internet en la cultura cubana. Su trasvetismo foráneo describe y define muy bien al personaje. Enfundada en su disfraz, todo en ella es falsa apariencia, simulación, manipulación y mentira.
Algo similar, por supuesto, sucede con su blog. Otro fraude de cabo a rabo. Ni es periodismo ciudadano, ni independiente, ni hay un sus páginas ningún “sólido análisis” de nada; está hospedado en el extranjero (Alemania) y sus post no pasan de ser un vulgar remedo –la traspolación a internet- del contenido de la política editorial que los servicios de inteligencia del gobierno de los Estados Unidos, han diseñado y usado, durante 50 años, en la guerra mediática contra Cuba.
Lo antes dicho es la mejor respuesta para la pregunta que la mercenaria lanzó en el debate que tuvo lugar en la sala del Centro Cultural Fresa y Chocolate, en el ICAIC.
Si su blog –que no está censurado, otro cuento- no tiene la mejor visibilidad en Cuba es probablemente por eso. Porque Cuba, como cualquier otro país del mundo, tiene derecho a defenderse de la agresión mediática cualquiera sea el soporte tecnológico en que se sustente.
A fuerza de costumbre, en esta Isla el mercenarismo es algo que, disfrácese de lo que se disfrace, ya sea de polaco, alemán, o cualquiera otra nacionalidad, es fácil de reconocer. Sus intenciones y fines -servir de lacayos a la poderosa potencia del Norte-, siempre son los mismos, nunca cambian.
Igualmente falso resultaron los ademanes histriónicos -e histéricos- de la ciberchancletera, devenida ciberpayasa, cuando creyó que había engañado a alguien con su disfraz de agente encubierto de una nación extranjera.
Nadie sabe por qué el hecho de que la moderadora del debate la llamara por su nombre, (evidentemente pidio la palabra bajo nombre falso) para que usara el micrófono, sorprendió a la mercenaria:
-“Ah, menos mal que me llamaron por mi nombre”, -dijo. -Todos sabíamos que estabas ahí –le respondió sonriente la encargada de ceder la palabra.
Yo mismo, antes de que comenzara la función, filmé durante casi media hora a la “yuma” de aire germano. La agente ultrasecreta, con peluca rubia, estola de brillos de dos colores, vestido y zapatos negros de correas, más bolsa amarilla. No obstante, la falsa actriz, encendidas las luces del escenario, interpretaría, de todas formas, el guión que tenía previsto de antemano.
Yoani Sánchez: (Se quita la peluca con ademán al estilo de telenovela brasileña) ¿Es por eso que yo tengo que venir de esta manera? (muestra la peluca despeluzada) para poder burlar el cerco policiaco alrededor de mi casa?.
Desacertado dramatismo, tan falso y endeble cual su disfraz. Extraña perseguida esa que bloguea desde apacibles vestíbulos de hoteles cinco estrellas, entra y sale de embajadas a deshoras, manipula niños en iglesias, filma a hurtadillas a personal militar, en instituciones militares, sin su consentimiento; crea academias de blogueros en su casa y -a diferencia de otros mercenarios-, se le permite la entrada, y además se le da la palabra, para que sobreactúe ante las cámaras la sandez que se le antoje.
Si algo se puede decir a su favor es que ella, que nació en Cayo Hueso –¿en la Florida?- no es una ciberchancletera. No, no lo es. Es una ciberpayasa. Ahora solo queda esperar el anuncio, replicado en infinidad de medios, de que Cirque du Soleil acaba de concederle otro Premio por la mejor payasada del año.
Cubana, revolucionaria, solidaria, amiga y con muchas ganas de compartir contigo todo lo lindo que mi Patria puede mostrarte: mi blog es una ventana abierta sobre Cuba y el mundo, desde la verdad y la justicia